domingo, 24 de mayo de 2015

Carrera Popular de Peñausende

Salida.
 
Hoy tocó volverse a poner un dorsal en una prueba popular, en esta ocasión en la de Peñausende. La verdad, tenía bastantes dudas sobre cómo podría competir hoy, pues ayer me había puesto también un dorsal para disputar un 3000 en pista, y tras una competición tan rápida y explosiva no sabía cómo podía tener las piernas. Aun así, decidí participar y probar cómo estaban las piernas. Pese a todo, tenía ganas de probarme, la verdad es que si tenía en cuenta que el día antes había competido y que los entrenamientos y la temporada en general habían sido muy diferentes respecto a la pasada temporada, no tenía nada claro poder correr más rápido de 3.30 el mil y, por lo tanto, de repetir la actuación que tuve en esta misma competición.
Tras la recogida de dorsales, como de costumbre tocaba esperar hasta la hora de calentar. El tiempo de espera me gusta utilizarlo para ver y charlar con los participantes de la prueba. Muchos conocidos de otras competiciones o compañeros de entrenamiento, y es que lo bueno de esta prueba es que predomina, primero, el ambiente popular y luego, el ambiente zamorano, aunque, como siempre, hubo presencia de varios compañeros de Portugal, entre ellos Rui Muga, vencedor una vez más de la competición.
Con Rui Muga.
Y llegó el momento de empezar a prepararse. Calentamiento como de costumbre, combinando trote con ejercicios de técnica y unas progresiones. Ya en la línea de salida tocaba apurar el calentamiento antes de guardar un minuto de silencio y ponernos en marcha con la competición. Muchos nervios en esos últimos momentos del calentamiento, por lo menos yo.
Y nos dieron el pistoletazo de salida. Primero teníamos que dar una pequeña vuelta en el pueblo para, luego, salir por los caminos que rodean a Peñausende para hacer un primer paso por meta y volver a dar otra vuelta al circuito, completando un total de 8900 metros. Nos juntamos un buen grupo de atletas, con gente como Diego, Sergio, Agustín, que se animó a participar tras un tiempo apartado de las competiciones, Jorge, Rui... Una vez fuera del pueblo, se hizo la primera selección de atletas, con un cambio de ritmo por parte de Jorge. Poco a poco la selección que hizo fue disminuyendo, hasta quedarse con él, Rui y el que escribe. Una auténtica gozada ir con estos dos grandes atletas compitiendo. Solo pude ir con ellos la primera vuelta, de algo menos de 4500 metros, que me sirvió para quedarme asombrado en algunos momentos por los ritmos que me iba "cascando" el Garmin. El más llamativo fue un tramo en bajada donde me dio por mirar y marcaba ritmos por debajo de los 3.00 min/km (2'57-2'58), completando ese mil en 3'06, el más rápido de toda la carrera.
 
La segunda vuelta fue, para mi, bastante más larga físicamente. Me quedé en la cuesta que nos llevaba a la meta, por lo que me esperaban otros 4500 metros en solitario, con bastante aire y una paliza encima ya curiosa. Paciencia, sufrir y para delante. Iba viendo a Rui y Jorge a lo lejos, pero era imposible cogerlos. En mi caso, iba manteniendo ritmos entre 3'20 y 3.30 el mil, aunque cada vez con más dificultad. Por atrás, Sergio me iba comiendo terreno a pasos agigantados. Como ya no iba a poder coger a los dos primeros, tocaba intentar mantener el tercer puesto, lo que conseguí hasta el kilómetro ocho, donde Sergio me cogió. Intenté pegarme a él, pero me resultó imposible seguirle, él iba mucho más fresco que yo, por lo que me volví a descolgar. Como el tercero ya estaba perdido también, por lo menos intentar mantener el cuarto.
Al final conseguí llegar a la meta en cuarta posición, igualando el mismo puesto de la pasada edición. Sin embargo, logré bajar el tiempo unos cuantos segundos. Los datos del Garmin fueron 8840 metros en 29'49", a 3.22 min/km y 190 pulsaciones medias.
En definitiva, ha sido una mañana muy entretenida de atletismo popular en su estado puro. De forma personal, he acabado castigado pero contento con el resultado final, pues no me esperaba poder mejorar el tiempo del año pasado. Sobre la organización, como siempre, muy buena. Creo que el trato hacia el corredor ha sido muy agradable y el circuito estaba debidamente marcado. Para mi, un 10.
 
Qué cuesta más larga...

Y como comentaba, ayer estuve compitiendo en las pistas de atletismo de Zamora. Tocaba calzarse las zapatillas para disputar una prueba de 3000 metros. Nunca había competido en pista, y simplemente quería probar para ver cómo me notaba en este tipo de pruebas. La marca de los 9.00 minutos hubiera estado genial, pero la veía un poco lejana viendo los tiempos de las series. Aun así, intenté probar en el primer mil a ver cómo me veía. Diego iba a ir a un paso más o menos parecido para esa marca, así que podía servirme de ayuda. Pasé el primer mil en 3'03, pero la cosa no pintaba nada bien si seguía a ese ritmo, como al final me pasó. El segundo mil lo pasé en 3'16 y el último en 3'20, acabando la prueba en un tiempo de 9'39", bastante lejos de lo pensado. Aun así, acabé contento por las sensaciones que había tenido compitiendo por primera vez en pista, además en casa. Pero debo reconocer que, a pesar de las buenas sensaciones en el 3000, mi cabeza sigue pensando en competir sobre distancias de 5000 y 10.000 en el tartán, que son distancias que me gustan más que el 3000.
Salida.
Ahora, tras este fin de semana tan competitivo, toca organizar una nueva semana de entrenamientos. Un poco por encima, seguramente modifique una parte y no compita el domingo en Zamora. Tengo la sensación de que son muchas carreras seguidas, pues el sábado pasado tocó Villalpando y esta semana ayer pista y hoy Peñausende. En un principio programaré martes, jueves y sábado series, mientras que el resto de la semana, salvo el viernes, tocará rodar suave para recuperar.
Nos vemos... haciendo deporte, claro.

jueves, 21 de mayo de 2015

Fin de semana competitivo

Hoy me pongo a escribir con un tema principal para escribir. Este fin de semana tocará volver a colocarse un dorsal, pero de una forma diferente a como yo lo había planificdo al principio. La idea era rodar mañana algo cómodo, el sábado descansar y el domingo competir en Peñausende; sin embargo, el otro día Teo me comentó que iba hacer un control en la pista el sábado y, aunque no iba a meter 5000, sí haría un 3000 como prueba más larga, así que, tras darle unas cuantas vueltas, me decido a participar también en el control del sábado. Por lo tanto, el plan inicial se ve modificado, y bastante modificado, compitiendo dos días seguidos, algo que solo he hecho una vez en estos seis años. 
Para el sábado, la verdad es que saldré en busca de hacer la mejor marca posible, pero no sé muy bien cómo podré responder, porque últimamente estoy teniendo sensaciones de todo tipo y de lo más variadas, lo que me impide tener unos datos más o menos fiables de mi estado de forma, algo que, por otro lado, suele ser habitual en el deporte, un día te encuentras muy bien y luego estás tres semanas con unas sensaciones pésimas. Aun así, muchos son capaces de saber si están o no bien de forma. Yo no soy capaz, supongo que en parte por la falta de experiencia. Además, a la competición del sábado debo juntarle que nunca he competido una vez. Bueno, miento, una vez hace tiempo corrí una pruba de 80 metros, en mi primera temporada como atleta. Quitando aquella vez, creo que nunca más he competido en pista. Supongo que me costará adaptarme a la forma de competir sobre el tartán, pero esto es como todo, intentar adaptarme y se acabó. 
La prueba que he elegido, 3000 metros, creo que se presta para correr rápido, y digo creo precisamente por la falta de experiencia. En mi caso, intentaré correr todo lo rápido que las piernas me dejen. ¿Y por qué me ha dado ahora por competir en pista? Prácticamente no he competido nunca en el tartán, y por probar no pierdo nada. Tocará aprender de la experiencia de correr esos 3000 metros y analizar para otras ocasiones. Supongo que estas competiciones me darán una chispilla interesante para competir en otras pruebas como el cross o las populares. Además, ahora que me cuesta mucho meter series cortas, hacer este tipo de carreras me vendrá genial para tener algo más de velocidad.
¿Y la competición de Peñausende? Claro que participaré, de hecho es, de ambas pruebas, la que más me motiva para zurrarme, aunque llegaré algo castigado del día anterior. Aun asi, intentaré estar todo lo delante que las piernas me dejen. Mirando tiempos, el año pasado hice 30'11, a 3.24 min/km. Este año creo eso no es muy factible, más habiendo competido el día antes, pero, aun así, creo que si las piernas no están muy cargadas del día antes puedo estar relativamente delante. Habrá mucho nivel delante, por lo que la sensación que me da es que lo de ir escapado como el año pasado junto a los tres primeros va a ser bastante complicado. Aun así, habrá que darlo todo.
Sobre los entrenamientos, han ido más enfocados a la competición del domingo que la del sábado, aunque al final he metido alguna modificación para no cargar demasiado para el sábado. El lunes comencé rodando 57' cómodos, para seguir el martes haciendo unas series largas, donde no me noté mal del todo, haciendo 10'20 en el 3000, 6'35 en el 2000 y 3'09 en el 1000 (las dos últimas con viento a favor). El miércoles tocó calzarse las zapatillas de nuevo para hacer una hora, aunque al final paré en 59'17". Para seguir, hoy tenía pensado hacer miles, pero, por miedo a cargar demasiado para el sábado, decidí rodar tres cuartos de hora. Al final completé 11 kilómetros en 46'17, a 4.12 min/km. Decidí hacer el kilómetro 10 más fuerte para ver cómo me notaba, y me sorprendió pasarlo a 3.28 con unas sensaciones muy buenas. Ahora, mañana toca descanso y luego, a por este fin de semana diferente a los demás.
La semana que viene está la competición del Cerco de Zamora, un 5000 para darme bien de caña, además en casa. Pero antes tocará seguir entrenando. El lunes habrá que rodar muy cómodo para recuperar de los dos días previos y, a partir de ahí, valorar. El martes he planeado unas series cortas, el miércoles otro rodaje cómodo, el jueves más series, esta vez largas, que son las que más me gustan, para luego hacer algo de carrera continua el viernes, descansar el sábado y competir el domingo en Zamora. 
Nos vemos... haciendo deporte, claro.

domingo, 17 de mayo de 2015

IV Carrera Popular "Chema Martínez"

Con Chema Martínez.
Ayer se celebró en Villalpando la IV Carrera Popular "Chema Martínez", sobre 3500 y 10000 metros. El madrileño Chema Martínez fue el vencedor de la prueba que lleva su nombre, como era de esperar. Hasta allí nos fuimos varios atletas del Club Atletismo Zamora para competir en esta localidad zamorana.
En mi caso particular, estaba inscrito al 10.000, asíque tenía una buena oportunidad para mejorar mi marca de 34'40. Aunque con dudas, tenía ganas de probarme a ver qué era lo que podía hacer en esta prueba y en esta distancia. Pero, antes de nada, tocaba recoger el dorsal  y esperar con paciencia al momento de ponerse a calentar y, sobre todo, al más importante, el de competir. En esta espera, que fue un poco más larga debido a que la hora de salida se cambió de las 18.00 a las 18.30, dio tiempo para estar con unos y con otros y, cómo no, estar atentos a ver si Chema se dejaba caer por allí para poder sacarnos una foto con él, algo que conseguí, logrando el primer objetivo de la tarde. Luego, las bromas: "ya tenemos la foto con Chema, nos podemos volver para Zamora". Por cierto, una vez más Chema demostró que es un gran atleta compitiendo y a la hora de estar con el aficionado, siempre con una sonrisa.
Compitiendo.

Y tocó, poco a poco, comenzar con el calentamiento. Unos ejercicios combinados con carrera continua muy, muy suave fue lo marcado para entrar en calor, con alguna recta entre cada cosa. Los nervios empezaban a aparecer, ayer de forma especial, no es habitual correr con un atleta que tiene el palmarés de Chema Martínez. En la línea de salida, para mi gusto un poco estrecha y con una curva al poco de salir, personamente estaba bastante nervioso. Tenía ganas de salir y ver cómo iba el asunto. Y se dio el pistoletazo. Madre mía, qué manera de salir. La mía no fue mala, sino más bien tirando a pésima. Una vez que conseguí salir de la Plaza Mayor del pueblo, tocó remontar hasta los puestos cabeceros. Y ahí fue donde conseguí otro de los objetivos del día: ver a Chema Martínez corriendo. Ya lo había visto en directo durante su etapa en la élite del atletismo, la última vez precisamente en su carrera, pero también en algún cross. Sin embargo, nunca lo había hecho compitiendo los dos en la misma prueba y, además, en la misma distancia. Lástima que solo fue durante unos escasos metros y a lo lejos. Aun así, una experiencia. A mi me tocó ir sufriendo durante los 10 kilómetros de la carrera. No acababa de encontrar mis sensaciones. No sé si el viento que sopló o el calor que hizo, pero no me encontraba como otros días. Me uní a un grupo de cuatro atletas, aunque me acabé descolgando, por lo que la última vuelta me tocó hacerla en solitario.
Nervios, nervios..

Llegué a meta con un tiempo de 36'06", por lo que el objetivo de bajar los 34'40 de Fuentesaúco no pudo ser. Los datos del Garmin fueron: 10160 metros en 36'06", a 3.33 min/km y 190 pulsaciones medias. Sobre la clasificación, fui octavo absoluto y sexto Senior. La verdad es que hay que mejorar esta marca, aunque no está mal puedo hacer una mejor. El balance general de mi carrera creo que es regular, así que hay que buscar mejorar lo de ayer en Villalpando.
Sobre la organización, creo que estuvo bastante bien a nivel general, aunque quizá el dar vueltas de poco más de tres kilómetros fue un problema para los primeros clasificados, que tuvieron que doblar a unos cuantos atletas. Luego, yo no soy partidario de meter dos competiciones, una más larga y otra más corta, con salida conjunta. El primer año que corrí aquí se hizo el 5000 por un lado y el 10.000 por otro. Me gusta más ese modelo, pues creo que es mucho más sencillo para el corredor y a la hora de saber qué atleta va para una distancia o para otra. Para el atleta es fácil porque sabe de forma exacta quién puede ser su rival o en quién tiene que fijarse para ir a un ritmo determinado. Personalmente a mi me parece que lo de juntar dos carreras así es un jaleo, pero solo es mi opinión. Por lo demás, creo que estaba bastante bien.
Llegada a meta.



En definitiva, 
En definitiva, una buena tarde de atletismo popular junto a un gran atleta de élite como ha sido Chema Martínez. Ahora, toca seguir entrenando para próximos objetivos. Esta semana tocará darse bastante caña, pues la he planeado para meter bastante volumen a intensidad, para luego la siguiente hacerla suave para la competición del Cerco de Zamora, donde intentaré hacer una buena marca en 5000. El próximo domingo será la Carrera Popular de Peñausende sobre 8900 metros, Ahí iré sin objetivo claro, simplemente a ver qué es lo que sale. El año pasado me salió bastante bien, llegando a meta con un tiempo muy, muy bueno, y compartiendo grupo con Agustín, Rui y Marcos, pero este año no estoy en esa forma, así que tendré que ir más tranquilo. Luego está el Cross de Valorio y el Cross del Ajo, que sí me gustaría hacer, pero aun falta mucho tiempo para ellas. 
Nos vemos.. haciendo deporte, claro.

viernes, 15 de mayo de 2015

Hacia Villalpando

Hoy toca escribir, de forma especial, sobre la competición que se celebrará mañana por la tarde en la localidad zamorana de Villalpando, la IV Carrera Popular de Chema Martínez, que constará de dos pruebas, una de 10.000 y otra de 3500 metros, que saldrán de forma conjunta para separarse a lo largo del circuito.
En esta competición solamente he participado un año, en 2013, y la verdad es que guardo muy buen recuerdo en todos los aspectos. La organización estuvo muy bien, y fue toda una experiencia ver a un atleta del nivel de Chema Martínez (aquel año aun no se había retirado de la élite del atletismo) calentando con el resto de atletas del 10.000 y hablando con todos los participantes. Como anécdota, recuerdo que, mientras calentaba, me pasó algo inesperado con él: en vez de pararle yo, me paró él a mi para preguntarme si al final había llegado segundo o tercero a meta. Como es de esperar, para mi fue todo un privilegio poder hablar aquel día con él. En el tema deportivo, conseguí meterme segundo, entre Roberto Llana, que ganó, y David Martínez, que entró en tercera posición. Nosotros corríamos 5000 metros y salíamos en otra competición respecto a los atletas del 10.000, algo que yo prefiero, porque sabes que los atletas que van contigo son de tu carrera, no de la otra. 
Para este año, tocará volver a calzarse las zapatillas en Villalpando para competir en la prueba larga con un objetivo claro: bajar los 34.40 de Fuentesaúco. Solo he disputado dos competiciones sobre 10000 metros, logrando hacer en la primera (Bañobárez) 35'12", y luego la marca de Fuentesaúco. Ahora, toca ver si puedo hacer una marca que esté cercana a los 34'. ¿Factible? Creo que sí. Hacer esos 10 kilómetros a 3.20 creo que, a ojo, ronda los 33 minutos, así que un minuto más es algo más lento, y viendo que en La Bañeza conseguí ir a 3.23, creo que es algo factible. Por lo menos, habrá que intentarlo, ¿no? 
II Carrera Popular de Chema Martínez. Abril de 2013.
Así, mañana habrá que salir, primero, a disfrutar de una mañana de atletismo y, luego, a intentar cumplir los objetivos marcados. Espero no tener problemas con el dorsal, ni luego dentro de la competición con caídas. Aparezco en la lista de inscritos, así que no tendría motivo para tener problemas a la hora de poder participar.
Una cosa que se me olvidaba comentar es que, como no podía ser de otra forma, mañana, entre en el puesto que entre, tocará dedicarle el puesto, como de costumbre, a un par de personas, a las cuales les dedico siempre mis puestos en las pruebas. No me gusta olvidarme de la gente que sé que me está vigilando, aunque ya no se encuentren con nosotros, y me gusta utilizar las competiciones para, a mi manera, acordarme de ellos y hacerles un pequeño homenaje. 
Por lo demás, aquí sigo, sumando sesiones de entrenamiento en los dos últimos meses de la temporada de atletismo. Esta semana no ha estado nada mal, aunque las sensaciones de forma general han sido un poco más regulares. El lunes tocaron series siete series de 800 y una de 400, para hacer el martes 45' de carrera continua cómodos, que al final salieron a 4.28 min/km por Valorio. Ahora hacía mucho tiempo que no me metía por el bosque a rodar, pues, aunque el domingo arranqué desde allí, estuve por la zona de los toboganes, y lo que es el bosque solo lo toqué durante más o menos medio kilómetro. Precioso lugar para entrenar. EL miércoles tocó entreno con bastante volumen. Estaban programadas unas series largas, así que calenté 20 minutos y luego, manos a la obra con las series, que las hice Olivares, el Puente de los Poetas y la orilla del Duero. Tocó hacer 2000, 3000, 2000, 1000 entre 185 y 190 pulsaciones. Y para soltar, cinco minutos. Para seguir con los entrenamientos, ayer me uní a un buen grupo de atletas para salir a rodar tres cuartos de hora. Todo un lujo poder correr con ellos. Ayer aprendí lo que tantas veces había escuchado sobre la bici: ¡Qué gozada lo de ir a rueda! Menos mal que durante los primeros minutos fui así, porque luego la cosa empezó a tensarse, pasando todos los kilómetros a partir del dos a menos de 4.00 minutos. Al final completé casi 11.60 kilómetros en 45'13, a 3.54 min/km. Hoy viernes, como suele ser habitual, toca descanso, así que poco tengo para contar. Mañana tocará competir en Villalpando, mientras que el domingo habrá que salir a soltar piernas. He programado un rodaje de 10 kilómetros muy, muy suaves, y luego comenzar la semana que viene con unas series.
Milla de La Horta 2013.
¿Y mi vuelta al ciclismo, qué pasa con ella? Llevo toda la temporada de atletismo diciendo que me voy a subir a una bicicleta, pero al final nunca lo hago. Entonces, ¿voy a volver a subirme o no? Sí que me subiré, lo prometo, pero creo que aun tardaré unos pocos de días. Este mes viene bien de carreras, con Villalpando, y luego Peñausende y el Cerco de Zamora, por lo que este mes ya lo dejaré solo para hacer carrera a pie. Luego ya entramos en junio, último mes de esta temporada. Por ahora solo están el Cross de Valorio y el Cross del Ajo, donde seguramente tomaré la salida. También está el final de curso, así que lo más probable es que, como mínimo, hasta que no acabe el curso no empezaré con ella. 
Nos vemos... haciendo deporte, claro.

lunes, 11 de mayo de 2015

Planes de futuro... pero en el presente

Creo que, en cierta medida, lo de pensar en el futuro es algo muy, muy relativo. No por el hecho de pensar en sí, sino porque nunca sabremos qué es lo que realmente nos va a pasar dentro de unas horas, días, meses o años. Es algo muy complicado esto de pensar en un futuro, precisamente por ese motivo. Sin embargo, creo que también está bien intentar organizar nuestra vida, tanto nuestro presente como nuestro futuro, quizá así nos resulte más fácil no conocer nuestro futuro, pero sí ser capaces de afrontar tanto el presente como el futuro. 

La verdad, debo reconocer que, en mi caso, le suelo dar muchas vueltas a esto del futuro. En el caso del deporte, que suele ser el tema principal del blog, la verdad es que tengo bastante preocupación sobre mi futuro como deportista. Veo a muchos amigos y conocidos que están hechos polvo por el deporte. Unos, que en su día practicaron carrera a pie, ahora se encuentran montando en bicicleta, con alguna lesión que no les crea demasiado problema en su vida diaria y que les permite seguir haciendo otros deportes que no tengan tanto impacto sin apenas problemas, pero les resulta imposible ponerse a correr porque enseguida comienzan con los dolores. Conozco a otros que tuvieron que pasarse al ciclismo porque lo de correr se convirtió en algo insoportable por las lesiones o los dolores y que ahora, practicando ciclismo, se han reducido, pero siguen ahí, dando guerra, y por lo tanto, amargando la vida deportiva e incluso personal. También conozco a gente que lleva 20, 30 o incluso más años correteando y, aunque con algún que otro achaque, siguen ahí, compitiendo o, por lo menos, encandenando zancadas de forma casi diaria. En mi caso, no me gustaría verme dentro de unos años hasta arriba de lesiones, con dolores que no me permitan hacer deporte o llevar una vida normal. Me gustaría ser de los del último grupo, los que, aunque con alguna que otra molestia, pueden seguir haciendo sus rodajes y alguna que otra competición de 5, 10 o incluso media maratón. Soy consciente de que estoy en cualquiera de los grupos. Puede que dentro de unos años no pueda hacer deporte. Puede que sea de los que están hasta arriba de lesiones, pero pueden hacer deportes de poco impacto, como el ciclismo, o de los que, por alguna lesión, tuvieron que dejar de correr, pero pudieron seguir su vida deportiva como ciclistas. También puedo ser de los que siguen corriendo tras 30 años de práctica. Estoy en el bombo para cualquiera de esos grupos. 

A mi, como deportista, ¿qué me gustaría? Pues no estaría para nada mal poder seguir corriendo durante unos cuantos años. Me gustaría hacer varias pruebas, primero a nivel popular y luego para ir a disputar. Por ejemplo, ir a correr alguna de las medias maratones de las que tanto me han hablado, como, por ejemplo, la famosa Behobia-San Sebastián, y entre las más cercanas, Salamanca, Valladolid, Palencia y, por supuesto, Zamora, la de mi tierra, la de casa, la que a mi como zamorano más me gusta, por supuesto. Una vez dominada la distancia de los 21 kilómetros, salir a disputar estas pruebas e intentar lograr una buena marca. Pero no solo pruebas de este tipo, también me gustaría disputar pruebas de 10.000, mi distancia favorita, y poder hacer alguna buena marca, poder competir alguna vez en la prestigiosa San Silvestre Vallecana, salir (y esto es un proyecto de futuro cercano) en la "Sansil" de Salamanca, un 10.000 rodeado de otros no sé cuántos atletas (aunque está muy de moda el término "runner", a mi me gusta más utilizar lo de atleta, soy una persona clásica, aunque creo que es más correcto utilizar la palabra inglesa para denominar a la gente que corre, pues lo de atleta es para la gente que practica atletismo, que tiene mucho más que correr). Y, cómo no, poder seguir haciendo cross. Qué bonitas, además de duras, me resultan estas pruebas. Me gusta hacer cross. He podido competir en los cercanos (Atapuerca, Valladolid, Cantimpalos, Venta de Baños, Aranda, Ávila, aquel que se hacía en el Prado Panaderos de Salamanca, en el de Valorio en Zamora, por ejemplo). He disfrutado entodos, cada uno tiene su encanto. Pero me gustaría volver más preparado, para ir más delante, probarme para ver hasta dónde llego. Ver si puedo rodar bien delante, entre los primeros clasificados. ¿Plantearme como objetivo llegar a un Nacional de cross? La verdad es que sería un buen objetivo. ¿Por qué no intentarlo? Dejemos que sea el futuro, el tiempo, quien diga lo que hay que hacer. 

Pero, claro, la verdad es que esto lo he pintado muy bonito, y no sé si realmente podré cumplir todos mis objetivos. Están ahí las lesiones. No sé qué tipo de lesiones tendré a lo largo del tiempo, pero seguro que a lo largo de mi vida deportiva, la cual espero sea larga, tendré unas cuantas lesiones. Pero, como decía, no me gustaría tener que dejar el deporte por ellas. He visto a mucha gente con lesiones de rodilla (y, casualidades, muchos de ellos me han hablado de problemas en el menisco); también me han hablado de muchas lesiones musculares. Con algunas podré seguir corriendo, quizá con entrenamientos más tranquilos, pero seguir dando guerra corriendo. En el caso de que me tocara parar dentro en el futuro, reconozco que me gustaría seguir practicando deporte, con la bicicleta a poder ser. Me gustaría seguir practicando ciclismo. Lo que sí es cierto es que, dentro del ciclismo, no me gustaría salir a "pasear", usando el término como tal, sino a machacarme, a llegar cansado a casa. Es cierto que el ciclismo es un deporte muy complicado, que requiere muchísimo tiempo, pero nadie dijo que esto fuera fácil. También es verdad que es un deporte muy bonito y que realmente vale la pena. Pero, como decía, a mi no me gustaría salir en plan tranquilo, sino más bien a machacarme o, mejor dicho, me gustaría salir a entrenar con la bici para preparar marchas cicloturistas, no para competir, para eso están las competiciones máster, sino simplemente para poder pasármelo bien. Más o menos puedo comparar una forma y otra de ver el ciclismo, pues tengo contacto con gente que entrena sobre la bicicleta y gente a la que le gusta salir a darse una vuelta sobre el sillín por la ciudad. A mi me gustaría quedarme con los primeros, me llama mucho más la atención esa forma de ver el ciclismo aunque, por supuesto, considero que la bicicleta es un gran medio de transporte, pero una cosa no quita para la otra. Y la verdad es que, si tuviera que dejar de correr, algo que, como digo, no me gustaría, me encantaría poder practicar ciclismo como sustituto, y poder participar en diversos eventos deportivos de este deporte. Como ciclista me gusta más ir por carretera, así que prefiero las cicloturistas de esta modalidad. 

Pero, ¿por qué pensar en negativo? No podemos saber nunca qué es lo que nos pasará en un futuro, y el deporte para nada es una excepción. Claro que me encantaría poder seguir cumpliendo con los objetivos que comenté más arriba, y con otros más cercanos. No podemos pensar que una lesión está al acecho, igual que tampoco podemos pensar que cuando salimos a la calle nos pueden suceder un montón de historias, pues no saldríamos a la calle, o que con la bici nos podemos caer, pues tampoco saldríamos a dar pedales. Así, voy a intentar pensar en positivo. 
Sobre los objetivos más cercanos, está la carrera de Chema Martínez este sábado en Villalpando, sobre 10.000 metros. Allí competí en 2013, en el 5000, y la verdad es que me noté muy bien. Salió en torno a los 3.20 min/km, y conseguí llegar en segunda posición, tras Roberto Llana. Este año me animé porque podía hacer el 10.000, y la verdad es que tengo ganas. Si este año participa, espero que sí, será para todo un orgullo por lo menos decir que he calentado junto a Chema Martínez, porque lo de competir está complicadísimo. Aunque ya está retirado de la élite, sigue estando igual de fino que entonces, y seguro que llevará un ritmo muy, muy elevado. Qué grande es Chema. Mi objetivo personal es bajar de los 34.40 en 10.000, que hasta ahora es mi mejor marca. ¿Factible? No lo sé. Tras esta competición están Peñausende y la del Cerco de Zamora, la primera sobre casi nueve kilómetros y la segunda sobre 5000. Le tengo ganas a las dos, pero sobre todo a la segunda, por ver qué marca hago en una prueba de cinco kilómetros, y por saber a cuánto me quedaría de la mínima en mi categoría. Ya sé que las marcas que realmente valen son las de la pista, pues es lo único que está medido correctamente, pero, por lo menos, puedo tener una pequeña referencia.

Acerca de los entrenamientos, hoy comencé la semana haciendo unas series... cortas. Bueno, de medio fondo. Hoy tocó calentar 20 minutos para luego ponerse manos a la obra con siete series de 800 y una de 400, recuperando entre cada ellas minuto y medio, para acabar con cinco minutos de rodaje muy suaves. Así, completé un total de poco más de 11.70 kilómetros en 45'19", a 3.52 min/km. Hoy la verdad es que, aunque ha tocado sufrir, me lo he pasado bien. Hacía mucho, mejor dicho muchísimo tiempo que no hacía series de 800 (creo que desde la temporada que competí en Aranda, Cantimpalos y Venta de Baños, es decir, temporada 2012-2013), y ya tenía ganas de hacer series sobre esa distancia. Por lo demás, esta semana se presenta interesante, la verdad. La estuve programando para hacer lunes y miércoles fuertes, y el resto de la semana hacer rodaje cómodo. Tras las series de hoy, están programados mañana 10 kilómetros a 4.30, el miércoles series largas, el jueves otros 10 a 4.30, el sábado la competición, y el domingo, según estén las piernas, rodar algo cómodo o empezar a dar pedales. 
Nos vemos... haciendo deporte, claro.

domingo, 10 de mayo de 2015

¿Y si vuelvo a pedalear?

Hoy he completado una nueva semana de entrenamientos, que no ha estado mal del todo, aunque siempre hay cosillas que pueden ser mejoradas. La verdad, debo reconocer que esta ha sido una semana cargada de diferentes sensaciones entrenando, teniendo días de encontrarme muy bien y otros donde, la verdad, no acababa de notarme para nada cómodo. Pero bueno, esto al fin y al cabo es así, unos días nos encontramos mejor que otros y tenemos que aprender a ir con ello. Además, hoy me he vuelto a subir a una bicicleta. ¿Volver a pedalear? Me da que esta vez sí. Más abajo hablo de ello.


 
El lunes, tras la competición del domingo en La Bañeza, tocó rodar 45 minutos muy suaves y hacer unas progresiones. Con eso quedó cumplido el entrenamiento. El martes estaban programadas unas subidas, así que me fui a la zona del casco antiguo a hacer las típicas cuestas de la zona. El miércoles tocaban 15 kilómetros rodando, pero al final acabé con 13. El jueves volvieron a tocar series, esta vez combinando largas y cortas. El plan era calentar 20 minutos y luego hacer 3000, 2000, 100, 500 y 500, y la verdad es que salió bastante bien. El viernes tocó descanso. El sábado en teoría tenía que hacer series de 500, pero acabé rodando una hora a ritmo cómodo, completando poco más de 13,5 kilómetros. Y para completar la semana, hoy tocó volver a rodar, pero poco más que ayer, completando un total de 15 kilómetros en 1h06'59", a 4.29 min/km. Así, completo esta semana.
Con los compañeros del Piratas Road Running Club
en La Bañeza.

Ahora, toca bajar el pistón de cara a Villalpando, que será el sábado que viene. Será la IV Carrera Popular de Chema Martínez. En mi caso tocará competir sobre 10.000 metros, una distancia donde quiero ver si consigo bajar o no de marca, que ahora está en los 34.40 de Fuentesaúco. Creo que es viable, pero dejemos las teorías y las suposiciones y que sea la competición quien lo diga. Esa será una prueba para darme leña. Otra donde también quiero ir delante será la del Cerco de Zamora, que será dos semanas después, el 31 de mayo. Son 5000 metros, y la verdad es que tengo muchas ganas de probarme. ¿Por qué no ir a por los 16 minutos? Esa será la mentalidad, luego, que salga o no es otra cosa. Me tengo que enterar antes en cuánto está la mínima sobre 5000 metros para los Junior y ver a cuánto me quedo ese día de hacerla. También correré en Peñausende, pero a esta iré por sensaciones, haciendo caso a las piernas, que son las que mandan, al fin y al cabo. Para esta competición no tengo objetivos claros, solo ver qué es lo que sale.

En temas de preparación, hay que programar muy bien esta semana. Ahora he metido un par de días de bastante volumen (ayer una hora y hoy algo más de 65 minutos), así que para mañana habrá que empezar la semana con un rodaje a ritmo cómodo (que no sea demasiado largo) y unas rectas. La idea es hacer 10 kilómetors sobre 4.30 min/km. Luego, el martes tocará meter algo de intensidad, con unas cuantas subidas. El miércoles y el jueves serán dos días muy suaves, rodando como el lunes, unos 10 kilómetros, para competir el sábado y hacer otros 10 el domingo. Así he programado la nueva semana de entrenamientos. A ver qué tal se da el asunto. A lo que más importancia voy a darle esta semana va a ser a lo de controlarme en los rodajes. No quiero pasar de los 10 kilómetros. ¿Seré capaz? Voy a ver si consigo liar a alguien para que me acompañe en los días que haga rodaje y me diga: "Alejandro, 10 kilómetros, ¡párate ya!"

Con Mancebo.
Cambiando un poco de tercio, esta mañana volví a subirme a la bici de carretera tras hacer la sesión de entrenamiento. Estaba apuntado al Decabike, la marcha que organizaba Decathlon en Zamora sobre 9.5 kilómetros. No la hice entera, con toda mi calma llegué a casa, me duché... y me dio por hinchar la bici e ir en el encuentro de los participantes. Mientras iba callejeando por Zamora, iba acordándome de las palizas que me he dado junto al grupo de carretera de mi padre. Ellos, de paseo y yo a rueda y sufriendo. ¿Volver a pedalear? Pues la verdad es que para cuatro o cinco kilómetros que habré hehco sobre la bici, he llegado a casa hecho polvo (también es cierto que ya había entrenado antes), pero la verdad, ahora sí creo que mi vuelta al ciclismo está muy, muy cercana. Eso sí, de salir, prefiero hacerlo en solitario y más tranquilo, no estoy yo ahora para andar juntándome con nadie. Prefiero salir, ir a mi paso y hacer lo que yo vea. si un día son dos horas, bien, si otro día me encuentro mejor y hago tres, pues bien. Sé que si salgo con el grupo, me voy a amargar yo por no poder seguirlos y ellos por tener que esperarme, así que mejor por mi cuenta. Ya para el verano, en el mes de julio, a ver si estoy algo rodado y consigo ir con ellos algún día. ¿Una fecha concreta para volver? Pues el sábado compito en Villalpando, así no descarto que el domingo de una vuelta... Iremos viendo.

Por lo demás, poco tengo que contar. Los entrenamientos salen solo a medias, unos días mejor que otros. A ver qué tal se me da el final de temporada.

Nos vemos... haciendo deporte, claro.

viernes, 8 de mayo de 2015

En busca de las antiguas sensaciones

 
No me gustaría resultar pesado ni cansino. Pero hoy volveré a escribir sobre carrera a pie, con el único objetivo de ponerme un poco nostálgico recordando otros tiempos, y hablar de los que ahora corren, que en el tema atlético podrían ser bastante mejores en temas de sensaciones, aunque últimamente me esté notando mejor que durante los últimos meses. Aun así, las sensaciones no son las que corresponden.
Para mi, esta temporada, por regla general, está siendo muy, muy regular. No puedo quejarme porque he conseguido seguir entrenando mis seis días semanales, algo que me parecía imposible este verano, cuando estuve lesionado. Sin embargo, veo que no he conseguido volver a tener mis sensaciones, las que me han acompañado, sin ir más lejos, a finales de la pasada temporada. Tuve un final de temporada muy bueno, que tuvo su punto más fuerte en Bañobárez. Todo aquello me decidió a volver a competir esta temporada, como creo haber comentado. Pero al lesionarme, me viene abajo y decidí aparcar este proyecto, simplemente por eso, una lesión. Y creo que, al fin y al cabo, viendo cómo me han salido las competiciones, no fue una mala decisión. Las sensaciones entrenando eran regulares, aunque he tenido entrenos donde los ritmos han sido muy buenos, lástima que no hayan sido los más comunes.
 
Está claro que el atletismo es un deporte complicado. No siempre andas bien y no siempre tienes tus sensaciones. En mi caso personal, no sabía que una mala racha pudiera durar tanto tiempo. Bueno, la verdad es que debo aclarar algunas cosillas con esto de la mala racha. No quiero, ni mucho menos, resultar una persona soberbia, no hay nada que me reviente más que un deportista con ese carácter. Digo que está siendo una mala temporada porque, como comentaba antes, a finales de la temporada acabé corriendo rápido, bastante rápido, y venía de una temporada previa donde también había ido muy bien, haciendo varias competiciones a ritmos por debajo de los 3.30 min/km, y llegando incluso a completar mi último Cross del Ajo (2013) a un ritmo de 3.10 min/km. Entrenando he estado durante las tres últimas temporadas tocando ritmos de más o menos 3.50-4.00 min/km de una forma casi habitual en los rodajes. Así que ahora, cuando digo que estoy en una temporada mala, me refiero a que me cuesta auténticos horrores rodar a menos de 4.10, y desde luego, el pulso es mucho, pero mucho más alto que el de entonces. En temas de competición, me veo mucho más torpe que otras temporadas. Los ritmos suelen ser, por norma general, un poquitín más bajos, salvo excepciones como la de La Bañeza del pasado domingo. Me veo torpe, sin cambio de ritmo, sin capacidad para cogerme aquellos ritmos de 3.20 como hacía antaño. Tenía la capacidad de ir a esos ritmos fuera yo solo o en grupo. Hasta el pasado domingo, me descolgaba de los grupos enseguida, algo que, la verdad, me resultaba un poco decepcionante.
 
 
Pero creo que ya está bien de venirse abajo, de quejarse y, sobre todo, de ver que tus piernas y tu cabeza ya no son las que eran. Todos sabemos que en nuestras vidas tendremos que afrontar momentos buenos, momentos mejores, momentos malos, y momentos peores. Es lo que hay, y tenemos que tirar con ello, no hay más. En el caso deportivo y en mi particular caso, he intentado ver el lado positivo de todo esto, lo que tenemos que intentar hacer siempre en los momentos malos. He aprendido a valorar cada entrenamiento, cada kilómetro y cada día de competición. Cuando las cosas te van bien no miras algunas cosas, pero cuando te van mal valoras pequeños detalles. También he aprendido a escuchar a la gente que realmente entiende de atletismo. Son muchos compañeros los que, de una forma u otra, han estado ahí echando una mano durante todo este tiempo, el cual comenzó allá por octubre de 2013 en la I Subida a Balborraz y que, tras un pequeño periodo muy motivado, volvió a aparecer en forma de lesión.
Hay que cambiar por completo. Llevo diciendo esto mucho tiempo, pero quizá ahora sí esté comenzando un camino correcto. Ahora mismo es pronto, pero estoy seguro de que, con el paso del tiempo, los resultados van a empezar a aparecer otra vez. Estoy intentando rodearme de un grupo que realmente entienda de esto, de atletas no pertenecientes, en muchos casos, a la categoría de Veteranos, pero a los cuales podemos aplicar ese término en temas de experiencia. Yo llevo solo seis temporadas (con esta) practicando carrera a pie (porque atletismo no he practicado nunca, eso me ha quedado muy claro en las dos últimas semanas), por lo que me queda mucho, mucho por aprender. Pero lo de juntarme con atletas que lleven 15, 20 o 30 años practicando este deporte será algo bastante beneficioso.
Tengo en mente, como decía, volver a competir. Pero para antes toca hacer muchísimos cambios. Hay que empezar a hacer tipos de entrenamientos que yo nunca antes había hecho y que, sin embargo, son muy importantes para los atletas, y más para mi, un cazurro cuando se trata de hacer estos entrenamientos más técnicos. Pero tengo la suerte, como decía antes, de rodearme de atletas que llevan mucho tiempo metidos aquí y que seguro me enseñarán muchas cosas nuevas para seguir mejorando y recuperar la ilusión.
 
Y hablando de recuperar la ilusión, no sé si había comentado en el blog lo del tema musical. Lo hago ahora por si acaso. El otro día escuché el tema "Recuperemos la ilusión" del grupo de Salvador Domínguez, guitarrista que yo conocí escuchando el Rock&Rios (vale, escucho una música un poco extraña para tener mi edad, pero reconozco que los temas de ahora no me acaban de convencer). Esta pieza musical me encantó por cómo sonaba, por lo bien que lo hacían todos los integrantes del grupo. La letra me encantó. No sabría coger una frase concreta porque me gustaba toda la letra en su conjunto. Y la verdad, me venía genial por el tema de recuperar la ilusión a mi de forma personal. La verdad, la canción acabó en mis manos en un buen momento. "Cuando el destino te rompe y las cosas no son como son, cuando la suerte se esconde, nunca pierdas aquella ambición. Recuperemos la ilusión" es una pequeña frase de este tema. Tocará hacer caso a toda la canción y recuperar la ilusión. Al fin y al cabo, no queda otra.
 
 
En resumidas cuentas, vamos a ver si este cuerpo y esta cabeza se acostumbran a sufrir algo entrenando, y a la vez a volver a competir en condiciones. Solo espero una cosa, y es correr con tranquilidad, sin problemas físicos. Luego, lo que tenga que venir, vendrá, como me dijo un día Aníbal Rapado. Al fin y al cabo, se trata de disfrutar.
Nos vemos... haciendo deporte, claro.