martes, 5 de mayo de 2015

Rememorando para escribir


Esto del deporte, como suele suceder en otros momentos de nuestra vida, suele tener unos momentos de mucho disfrute, donde todo va saliendo más o menos rodado, y otras veces donde parece que las sensaciones no te acompañan, no acabas de encontrar tu rimo, y tienes la sensación de estar lejos, muy lejos, de tu mejor versión como atleta. Digo atleta porque es lo que soy ahora, pero lo mismo sucede en el ciclismo, y prácticamente en cualquier deporte, más cuando en otros momentos has ido muy bien, has andado a unos ritmos interesantes y, unos cuantos meses más tarde, ves que la cosa no va como a ti te gustaría. 
La verdad, ahora no me puedo quejar, pues había tenido unas sensaciones muy buenas entrenando, veo que la motivación sigue pareciendo, en cierta medida, un tobogán, como los de Valorio que tanto me gustan. He vuelto a ver en el GPS ritmos de 3'15 el mil, me he visto entre los primeros el domingo en La Bañeza, veoq ue poco a poco voy cogiendo el ritmo de nuevo. Sin embargo, me cuesta mucho mantenerme completamente centrado, y cualquier cosilla me toca la moral, lo que hace que luego enseguida me venga abajo, y, como es de esperar, la negatividad muchas veces se apodere de mi, intentando que me cueste mucho cumplir con el plan de entrenamiento marcado para lo que queda de temporada. ¿Esto nos pasa a todos los atletas, o solo a mi?
Veo fotos de hace unos meses, en la temporada pasada. Me comparo con mi versión de ahora. ¿Cómo puede ser esto, que hace un año anduviera tan bien, y ahora esté a un nivel mucho, mucho más inferior? Me veo en Bañobárez o Peñausende, y me comparo. Me estoy dando cuenta de que la frase que dice eso de que las comparaciones son odiosas va a ser cierta. Pero no puedo por menos que mirar las fotos y pensar en lo bien que andaba yo hace unos meses.
Calentamiento en La Bañeza.
Es verdad que ahora no ando mal, pues creo que hacer una competición como fue El Salvador a un ritmo por debajo de 3.25 el mil creo que es para decir que salió una buena competición. Pero, aun así, veo que las piernas están para dar mucho más de sí. Esa sensación la he tenido en casi todas las competiciones. Sabía que podía ir más rápido, pero supongo que la falta de muchos entrenamientos pro haber empezado tan tarde la temporada (mediados de septiembre, mes y medio después de lo que yo había pensado) ha tenido, en cierta medida, la culpa de que el ritmo de competición lo esté cogiendo tan tarde, un ritmo que, por cierto, creo que aun no está del todo cogido. Pero, por lo menos, empiezo a verme un poco más ágil que en otras competiciones, sobre todo si me comparo con la época de los crosses, donde, a excepción de Aranda y Venta de Baños, donde tuve unas sensaciones bastante decentes, en general no salió nada bien. En Atapuerca salí descolgado y en Ávila, aunque la carrera no fue mal del todo, en los últimos kilómetros me vine abajo físicamente y no pude acabar un poco más adelante. Luego, en otras competiciones como Fuentesaúco, llegué a meta reventado, pero con la sensación de que mis piernas tienen una mejor marca en 10000 que la que allí hice.
Pero bueno, la verdad es que de quejidos uno no vive. Tenemos nuestras épocas mejores y peores, eso no lo podemos evitar. Para mi, esta temporada ha sido muy, muy regular. No voy a decir que los puestos hayan sido malos, pero creo que, por norma general, sí son mejorables. En que mis piernas están para ir mucho más rápido de lo que me han hecho ir en casi todas las competiciones Pero no me queda otra más que tirar de paciencia, pensar que esto pasará y espero que en breve pueda volver a andar como "antaño". Que soy capaz ya lo sé, pero ahora tengo que volver a verlo. Dije que para la temporada que viene iba a volver a competir ya en condiciones, sobre todo en cross, por lo que espero que este verano la cosa vaya bien durante las cuatro semanas que haré de descanso activo, no tener ningún percance y poder comenzar en agosto la temporada sin problemas.

En fin, pensamientos que se le vienen a uno cuando no está en uno de sus mejores momentos. Pero toca seguir entrenando en busca de los últimos objetivos de esta temporada. Tras completar la semana pasada, el lunes tocó volver a calzarse las zapatillas para hacer algo de carrera continua cómoda. Arranqué con Avelino, Santi y Marco, aunque al final, por unas historias u otras, nos quedamos rodando Avelino y el que escribe. Menos mal que no nos picamos, porque yo iba un poco justo de fuerzas tras el esfuerzo del domingo. Así, completamos un total de 10 kilómetros en 45 minutos, a 4.29 min/km y 158 pulsaciones medias. Tras completar esto, unas progresiones en la pista, algo de estiramientos y para casa. Hoy estaban programadas unas cuestas. Tras estar un rato pensando entre si irme a hacerlas en una concreta pero con repeticiones o irme al casco antiguo a hacerlas, me decanté por la segunda opción. Y la verdad es que hoy sí noté las piernas algo más cargadas respecto al entrenamiento de ayer. Aun así, en las subidas me noté bien. Eso sí, me he llevado una decepción cuando he visto en el ordenador los metros que he subido. Aunque no están mal, yo me esperaba unos cuantos más. Al final han caído 13.4 kilómetros en 55'00", a 4.06 min/km y 170 pulsaciones medias.
La semana ya la tengo programada más o menos, solo queda cumplirla. Para mañana había pensado en rodar 15 kilómetros, pero en un principio prefiero salir a hacer 45 minutos y unas progresiones. El resto de la semana se me presenta durilla, con series largas el jueves, el sábado cortas y el domingo la tirada larga progresiva, pero sarna con gusto no pica, o al menos eso dice el refrán.
Nos vemos... haciendo deporte, claro.

domingo, 3 de mayo de 2015

XXIX Carrera Popular El Salvador

Hoy se ha celebrado en La Bañeza la XXIX Carrera Popular El Salvador, sobre un circuito de 9000 metros. Hasta allí nos desplazamos mi padre y yo para dar unas cuantas zancadas por las calles de este bonito pueblo, en una prueba con cierta importancia, con muchos años de experiencia a sus espaldas, exactamente 28 con esta edición.
La verdad, debo reconocer que tenía muchas, pero muchas ganas de venir a competir a La Bañeza. Es una prueba a la que le tengo un cariño especial y que, a pesar de su dureza, me hace disfrutar de la carrera a pie. Hoy el día se presentaba oscuro, con mucho aire y posibilidades series de lluvia, pero no es motivo suficiente para echarnos para atrás. Así, tras la correspondiente recogida de dorsal, y con una buena temperatura, tocó ponerse con el calentamiento previo. Algo de rodaje, progresiones y algún ejercicio para ir entrando en calor fue todo lo que hice. En la línea de salida aun seguí apurando haciendo alguna progresión fuerte. 
Y se dio la salida. tras guardar un minuto de silencio. Los primeros metros, para vi, fueron bastante rápidos, aunque enseguida nos estabilizamos en un ritmo que a mi me venía genial, sobre los 3.20. Iba metido en el grupo de cabeza. Enseguida se hizo una pequeña escapada con un atletas de la categoría Juvenil-Junior, Senior y Veteranos. Yo me veía en ese momento con fuerza para ir, pero sabiendo que llevábamos solo unos dos kilómetros, era demasiado pronto para mi, pues si me iba con ellos acabaría reventando demasiado pronto. Me quedé con otros tres atletas. De estos tres, iba pendiente de dos, que iban delante y, siendo sinceros, quitaban entre los dos muy bien el aire. Del tercero, despistado que soy, no me doy cuenta de si tiró para delante o se quedó para atrás. Con ellos completé lo que nos quedaba de la primera vuelta, la segunda completa y algo de la tercera. En la última, la tercera, ya llevaban un ritmo interesante y poco a poco seguían subiéndolo. Al final, como era de esperar, me quedé, me resultaba imposible seguir su estela. Los veía ahí, pero no era capaz de cogerlos. Al final llegué a meta en séptima posición en la categoría Absoluta. El Garmin marcó 8900 metros en 30'04", a 3.23 min/km y 192 pulsaciones medias.


Debo reconocer que las sensaciones han sido muy buenas durante toda la competición. Aunque ha tocado sufrir, la verdad es que me lo he pasado genial. El ritmo no era el que yo esperaba, pues me suponía que, como muy rápido, sería capaz de ir a 3.30, y al final ha sido a casi 3.20 el mil. El pulso, pues más o menos como siempre cuando salgo a disputar una prueba, aunque nada que ver con aquellas competiciones en las que iba a 200-203, aquello era el infierno. 
Lo que sí me gustaría hacer sería comentar un pequeño punto negativo en la organización para otras ediciones. Antes de inscribirme estuve leyendo el Reglamento de la prueba para ver que no estaba equivocado y competiría en los 9000 metros de la prueba Absoluta. Pero ayer, al ver la lista de inscritos, veo que los Juveniles no estamos. Les mandé un correo y me comentaron que nosotros solo daríamos dos vueltas al circuito de 3000 metros, y por eso no salíamos en esa lista. Yo no vi ningún anuncio en la página web, y en el Reglamento no ponía eso. Creo que estos cambios de última hora hay que publicarlos en la web de la competición para que todo el mundo se entere. En mi caso, me inscribí precisamente por hacer los 9000 metros, una distancia que me gusta y me viene bien, y la verdad es que me llamó la atención que hicieran este cambio sin avisar, pues esta competición creo que tiene un buen nivel organizativo. Por el resto, todo está genial.
Pero la competición de esta mañana no deja de ser un punto positivo más en la temporada, así que nos tocará seguir entrenando para los próximos objetivos, que están muy cerquita. Para este mes de mayo tenemos, salvo la semana que viene, competiciones todos los meses, donde, por cierto, quiero estar bien, así que habrá que seguir entrenando.
Nos vemos... haciendo deporte, claro.

viernes, 1 de mayo de 2015

Rumbo a La Bañeza; rumbo a competir

Poco a poco, toca ir dando las últimas pinceladas a los entrenamientos para una carrera que, personalmente, es muy especial. Este domingo, una vez más, y si nada malo sucede hasta entonces, estaré presente en la XXIX Carrera Popular El Salvador 2015, una competición en la que llevo pensando ya desde febrero, y que, aunque con mis subidas y bajadas de motivación, he intentando preparar.  
Cartel de la XXIX Carrera Popular El Salvador.
 
Este año, la organización ha decidido volver a cambiar el circuito, teniendo que dar tres vueltas de 3000 metros cada una. Me parece que es una distancia en la que, si no tengo un mal día, puedo relativamente bien. Es verdad que este año no la he preparado de una forma tan específica como el año pasado, como habéis podido leer en el blog, pero sí es cierto que, en cierta manera, ha sido la encargada de hacerme salir a entrenar todos los días, aunque luego en muchas ocasiones no fuese capaz de cumplir con las sesiones de series marcadas.  
Aunque no pueden saberse los acontecimientos antes de que sucedan, la verdad es que en las últimas sesiones de entrenamiento he tenido unas sensaciones que creo poder catalogar de buenas. Está claro que todo es mejorable, pero, a pesar de que en dos semanas solo he hecho una sesión de calidad sobre cuestas, en las series de esta semana (lunes y miércoles) he acabado muy, muy contento. No estaría mal repetir las sensaciones en esta competición, me encantaría, pero, como decía, uno puede saber qué es lo que va a pasar de aquí al domingo.  


10 km "Villa de Fuentesaúco".
 
Pero, a pesar de todo, la ilusión no puede faltar. Aunque no esté tan bien como me gustaría, y según me veo ahora, creo que no podré ir tan rápido como el año pasado, aunque también puedo tener un día muy bueno... Lo que sí sé es que ganas e ilusión por hacerla tengo, llegue más adelante o más atrás. La idea, a priori, es salir y DISFRUTAR de una mañana de atletismo, luego, lo que tenga que venir, pues vendrá. Ante todo, quiero ver que me lo estoy pasando bien compitiendo, y si en vez de ir el 20 tengo que ir el 60, pues voy, siempre y cuando vea que estoy pasándomelo bien. También habrá que escuchar al cuerpo, y hacer lo que él me diga, pues también hay que saber escucharlo, algo que muchas veces nos resulta muy complicado, la verdad.  
Como comentaba, los entrenamientos de esta semana han estado bastante bien, con unas sensaciones que yo catalogo de muy buenas. Han tocado series dos días, y en ambos me he visto ágil, aunque luego los tiempos han sido de lo más diversos. Luego, las sesiones de rodaje también me han gustado, aunque me he machacado en ellas un poco más de lo debido. Aun así, creo que se pueden sacar buenas conclusiones. El miércoles hice el último entrenamiento fuerte antes de El Salvador, con unas series de 2000 en la pista. A partir de ahí, el jueves comencé a bajar el volumen, haciendo un rodaje con Ángel y, durante los primeros 20 minutos, el resto de compañeros de su grupo. Ya solo queda un día de entrenamiento antes de El Salvador, donde solamente habrá que rodar cómodo y hacer unas rectas, teniendo ya la mente en la competición leonesa. 
I Cross "Villa de Moraleja del Vino".
 
Por lo demás, ahora tengo en mente, por encima de cualquier objetivo en una competición, el de recuperar sensaciones. Recuperar a aquel chaval que comenzó a correr con 12 años y tenía afán competitivo y mucha, mucha ilusión por llegar a hacer algo interesante. Esto va a ser un proceso, tengo la sensación, largo, pero a la vez estoy seguro de que gratificante. Hay que comenzar a pasar a la acción y mentalizarse de muchas cosas, además de meter algunos cambios en otra, con el único objetivo de volver a ser el que era. Hay que dejar de pensar en negativo y comenzar a ver las cosas en positivo, pues es el único camino hacia este nuevo proyecto. Tengo la suerte de estar rodeado de un buen grupo de personas dentro del deporte a los que no voy a dudar en pedirles ayuda para las sesiones duras de entrenamiento o simplemente para echar un rodaje suave. No sé qué saldrá de esto, habrá que esperar unos meses, pero espero que nada negativo.  
Nos vemos... haciendo deporte, claro.

jueves, 30 de abril de 2015

Contra el dopaje

En muchas ocasiones me pregunto que de forma exacta hacia dónde estamos llendo. No me explico muchas de las situaciones que el deporte actual está viviendo o que ha tenido que vivir durante los últimos años. Situaciones que no acaban de gustarme por el futuro de este bonito deporte. Una vez más, me estoy refiriendo a temas de dopaje. 

Esa famosa palabrita, y todo lo que conlleva, nos está jugando muy malas pasadas, las cuales todos conocemos, y yo ya he expresado en varias ocasiones. Mala imagen ante los aficionados, menos niños practicando atletismo o ciclismo, malas noticias a través de los medios de comunicación, que ya de por si tienden a colaborar poco con este tipo de deportes, a excepción de que sean medios especializados, como hay muchas revistas.

Me gustaría volver a criticar duramente al doping. En el deporte (en mi caso, cuando hablo de deporte, me refiero al ciclismo y al atletismo, que son los que practico con más asiduidad) hay muchos atletas y ciclistas que están entrenando día sí y dia también, muchos de ellos buscando un hueco en el profesionalismo o, por lo menos, intentando rendir al máximo nivel que cada uno puede. Y no solo para competir, hay muchos populares o cicloturistas que buscan hacer sus pruebas anuales, con unos objetivos no competitivos, pero sí determinados, como por ejemplo mejorar el tiempo de otra edición o, por lo menos, llegar en el mismo tiempo pero más frescos. Tanto unos como otros necesitan muchas, pero muchas horas de entrenamiento, porque aquí todos lo sabemos, no hay truco, el que entrena anda y el que no, pues se queda. Bueno, en realidad, eso de que no hay truco puede resultar muy relativo. Porque resulta que hay mucha gente que opta por ir a métodos no legales para poder rendir por encima de otros, por obtener mejores resultados. Puede que sí entrenen, pues está claro que uno puede tomarse toda clase de sustancias prohibidas, que sino entrena tampoco va a andar, pero, entrenando, es mucho más fácil tomarse algo ilegal, recuperarse antes de los esfuerzos y, por lo tanto, acabar llendo no sé si mucho más rápido pero sí muhco más fácil que el que va al lado, que, si bien ha estado entrenando como es debido, no se ha tomado nada y que, por cierto, a la larga saldrá ganando, aunque al que se ha tomado la sustancia prohibida muchas veces no le parezca eso. Y es que está claro que como te pillen dopándote, para ti tienes.

En mi caso personal, como atleta de competición y aficionado al ciclismo, soy de los que intento entrenar seis días semanales para conseguir cumplir mis objetivos, que suelen ser atléticos, por norma general. Series, cuestas, rodajes... todo lo que tiene una planificación intento llevarlo a la práctica. Si consigo ganar una carrera, es porque los entrenamientos me han servido para algo, si llego más atrás es porque estaba flojo, los entrenos no han servido para lo que yo creía, no tuve buen día... hay muchas razones, pero estoy convencido de que entre ellas nunca podré poner la de que se día no me dopé, sencillamente porque no creo en el dopaje. Es verdad que en un espacio corto de tiempo puede que me sirva para ganar mucho. ¿Y qué? ¿Para perder todo dentro de unos años, como le ha pasado a muchos deportistas? Gente como Lance Armstrong, por ejemplo, se doparon en su día para lograr ganar, en el caso del americano, el Tour de Francia siete veces consecutivas. ¿Y qué? ¿De qué le ha servido ganar tanto, si a la larga lo ha perdido todo? ¿Para qué queremos prestigio a corto plazo si luego nuestro mito se viene abajo por una investigación que nos ha delatado? ¿Cuestión de marketing? Supongo que en el caso de varios deportistas de élite, el prestigio y el marketing van unidos, pero claro, cuando sucede un caso como el que comentaba de Lance, un ciclista con tanta repercusión, ciclista y triatleta (porque antes de llegar al profesionalismo practicó el triatlón) de a nivel profesional, con unos cuantos patrocinadores y toda una asociación contra el cáncer detrás, y resulta que da positivo, todo eso pasa de ser una buenísima oportunidad de vender el producto a estar mal visto. Y todo, por el dichoso dopaje. Yo no tengo nada en que las marcas se aprovechen del éxito que un deportista de élite pueda tener para vender su producto, generalmente patrocinando (en el caso del atletismo podemos ver cómo muchas marcas como Nike o Adidas tienen un montón de atletas de primer nivel patrocinados, o en el caso del ciclismo, cómo, por ejemplo, las marcas de bicicletas o de ropa se aprovechan para estar en uno u otro equipo, también de patrocinadores, o en eventos deportivos como cicloturistas o carreras populares, y es que sin ellos realmente el deporte como lo entendemos ahora sería inviable); yo estoy en contra del deportista que, a sabiendas del riesgo que tiene, se dopa, para lograr resultados. Aunque, siendo sinceros, esto me lleva a recapacitar y me aparecen más dudas. 

Estoy culpando al deportista, que en muchas ocasiones es quien tiene la culpa de doparse, ¿pero la tiene él siempre? Recapaticando bien, quizá no. Puede que no nos hayamos sentado a pensar en una cosa. ¿Quién es el que exige en muchas ocasiones, el director para seguir teniendo patrocinadores (por lo tanto, los patrocinadores), o el propio deportista? Ojo, no culpo al director, al fin y al cabo él hace su trabajo, que es el de exigir al deportista para que el nombre del equipo se vea, y poder seguir con patrocinadores. Pero, cuando hablamos de deporte a nivel profesional, las exigencias son máximas, y no todos están preparados para aguantar esa presión. Quizá físicamente sí, pero mentalmente no, y al revés, y esto puede ser que nos lleve, muchas veces de forma inconsciente, al dichoso dopaje.

Por lo que comentaba anteriormente, creo que deberíamos quizá un poco separar si el dopaje ha sido por intención propia del deportista, o del equipo, y sancionar realmente a quien corresponda. La verdad, me doy cuenta de que yo no soy partidario de sancionar al deportista cuando ha sido el equipo (o patrocinador) el que le ha presionado demasiado para su nivel, ya no hablo a nivel de profesionales, sino a niveles algo más bajos, pero hablando de competición. Si el deportista se ha dopado por propia intención, creo que habría que sancionarlo duramente, pero si es por el equipo, creo que a quien habría que sancionar sería al equipo, algo complejo, por cierto, porque lo que no se va a hacer es dejar a todos sus deportistas sin competir. 

Esto, como siempre, acaba afectando a quien no tiene culpa y, de rebote, a la base de nuestros deportes. ¿A qué aspiramos? ¿A que nuestros chavales acaben dopándose? A mi esto la verdad es que cada vez me crea más dudas sobre el futuro. Los pequeños no deben tomar de ejemplo a los deportistas que han estado vinculados con doping, sino a los que día a día entrenan para lograr unos objetivos. Hay que crear a unos deportistas que crean en el trabajo diario y constante, no hay más, pero aquí y en todos los lados, sin trabajo y sacrificio no se llega a ningún lado. A ver si conseguimos erradicar el dopaje. ¿Imposible? Pues puede ser, pero, ¿quién dijo que no se puede, por lo menos, soñar por lo imposible?

Nos vemos... haciendo deporte, claro.

martes, 28 de abril de 2015

Descontando días

Poco a poco van pasando los días de entrenamiento, y ya va faltando menos para la Carrera Popular El Salvador, que se celebrará este domingo en La Bañza sobre un circuito de 9000 metros. ¿Qué es lo que saldrá? No se puede predecir el futuro, pero si consigo mantener las sensaciones de estos últimos días, creo que la cosa no estará mal del todo. Pero, como siempre, será la carretera la que ponga a cada uno en nuestro sitio.

Llegada en el Cross de Ávila.
Ahora hace tiempo que no hablo acerca de los entrenamientos. Para no aburriros mucho, comentar que la semana pasada me dediqué solo a rodar a ritmos más o menos cómodos, a excepción del martes, que me salió más rápido de lo debido. Completé la semana con 77 kilómetros y bastantes buenas sensaciones. Finalmente no hice tirada larga, como en un principio había pensado, dedicándome a rodar el sábado 12 kilómetros y el domingo 13. Y completada la semana pasada, tocaba comenzar otra nueva de entrenamientos, la cual va a finalizar el domingo con El Salvador. Así, el lunes comencé con unas series. Calenté 20 minutos para luego hacer 1000-2000-3000-1000-1000, recuperando tres minutos entre cada serie, haciendo cinco minutos para soltar tras completar las series. Me fui a hacerlas al carril bici, que es llano y me iba a permitir hacer el trabajo de calidad sin ningún problema. Los tiempos fueron los siguientes: 3'22-6'25-10'11-3'30-3'30. La verdad es que me noté muy, muy bien durante todas las series, y no me esperé ir a estos ritmos. También es cierto que tuve aire a favor durante casi todas las repeticiones, y eso se notó a la hora de ir, si no más rápido, sí más cómodo. Y tras completar esta sesión de series el lunes, hoy tocó volver a calzarse las zapatillas para rodar tres cuartos de hora, que en un principio quería que fueran a un ritmo más o menos de 4.30 min/km. Como el grupo de Teo tenía también carrera continua, pero algo más largo que yo, decidí acompañarles un rato y luego volverme. La verdad es que este grupo arranca mucho más rápido que yo, así que enseguida me quedé para atrás, menos mal que Manuel se quedó conmigo y tuve compañero para sumar kilómetros. Nada más pasar el primer mil se nos unió Julio, así que ya formamos un pequeño grupito para sumar los kilómetros. Fuimos por la zona de Pinilla, San Frontis, carretera de Almaraz, subiendo el Alto de San Isidro, y vuelta para el punto de inicio por Olivares. Con ellos fui hasta el Alto de San Isidro, rodando a ritmos de 4.00-4.10 min/km, un ritmo interesante, desde luego. Cuando el Garmin pitó el kilómetro 10 decidí hacer el siguiente kilómetro fuerte, así que, en cuanto escuché el pitido tocó ponerse a dar leña para ver si podía hacer un buen tiempo. Desde un poco antes del puente de piedra hasta un poco antes de la pista fue el tramo elegido. Al final conseguí completar el kilómetro 11 en 3.29. En total he acabado con casi 11.20 kilómetros en 45'32", a 4.05 min/km y 168 pulsaciones medias. Al acabar hice seis progresiones en la hierba, pero ya no las cronometré.

La verdad es que hoy me he sentido muy bien de sensaciones, aunque he llegado un poco castigado. Los tres que hemos ido hoy solemos ir más o menos a los mismos ritmos en los rodajes, y no está mal entrenar así para las sesiones de carrera continua. A la hora de las series, me gusta más entrenar por mi cuenta, debo reconocer que en ese aspecto soy muy maniático y me gusta llevar lo marcado en el plan a rajatabla (cuando me da por hacer series, claro...), pero lo de rodar acompañado no está mal del todo. La verdad es que si hay días que me apetece rodar más en solitario para poder pensar un poco en los asuntos del día, pero lo de rodar en grupo tiene sus ventajas.

Ahora, toca seguir entrenando, por supuesto. Tras la sesión de rodaje de hoy, para mañana toca volver a las series. Será el último entrenamiento fuerte antes de El Salvador. Están planeadas unas series largas, 4x2000 dejando de recuperación tres minutos, con el correspondiente calentamiento y rodaje posterior. Es de los pocos entrenamientos de series a los que le he puesto un tiempo determinado para las repeticiones. Mañana se trata de ir haciéndolas a un ritmo de 3.30 el mil (a 7'00" cada serie) y, si la en la última me veo bien, con un poco de fuerza, subir algo el ritmo, hasta los 3.25 más o menos. Luego, toca ya bajar tanto intensidad como volumen. El jueves toca salir a rodar 40 minutos cómodos y unas progresiones, para hacer el viernes el día de descanso y el sábado unos 30' de carrera continua con unas progresiones. El domingo nos tocará ir hasta La Bañeza para disputar la Carrera Popular "El Salvador". Por cierto, como ya he dicho en alguna ocasión, esta es una prueba muy especial para mí, más desde la forma en la que la disfruté el año pasado. Así, un poco en recuerdo de la edición del año pasado, he decidido que competiré con la misma equipación que llevé entonces, mi camiseta azul que he llevado en más ocasiones y aquellos pantalones rojos del Atletismo Zamora. En fin, manías que tiene uno...

Con Chema Martínez.
Entre las próximas competiciones, está la de Chema Martínez el día 16 de mayo, una prueba de 10.000 metros en Villalpando donde tocará ir a sufrir. Luego estará la de Peñausende el 24 y la del Cerco de Zamora el 31. ¿Mucha competición seguida? Sí, pero creo son pruebas muy interesantes y además cerca de Zamora. También está la Media de Almaraz de Duero, pero en esa tengo mis dudas sobre si participaré. En un principio no, pero iré viendo. Luego, ya pocas carreras hay hasta el Cross del Ajo, donde quizá participe. Y ahí toca poner un punto y final a la temporada de atletismo.

Por ahora, toca ir planeando los objetivos poco a poco e ir cumpliendo con los entrenamientos marcados. Ahora, el punto principal es el entrenamiento de series de 2000 para mañana, y luego ir completando las siguientes sesiones de entrenamiento.

Nos vemos... haciendo deporte, claro.

domingo, 26 de abril de 2015

Pasado, presente, futuro

Cross de Ávila 2015. Salida.
Cuando ves que no estás en tu mejor forma, que tu versión actual no tiene nada que ver con la de hace años, cuando ves que los resultados y en muchas ocasiones las sensaciones ya ni te acompañan, cuando hasta hace unos pocos de meses era todo lo contrario, nos podemos venir abajo y ponernos nostálgicos pensando aquello de que cualquier época pasada fue mejor.
Yo ahora me encuentro en esa fase, en la de pensar que cualquier momento pasado fue mejor que en el que ahora me encuentro. Y esto me lleva a ponerme un poco nostálgico y recordar "viejos tiempos", algunas anécdotas vividas durante este tiempo, los compañeros con los que he compartido kilómetros... Muchas sensaciones que me han hecho disfrutar del atletismo, porque lo negativo al final llega un momento en el que lo olvidas, aunque cueste, pero lo positivo siempre está ahí. Yo, personalmente, de estas seis temporadas guardo situaciones en las que realmente he disfrutado de esto. Recuerdo con especial agrado el grupo con el que estuve entrenando, de la mano de Teo de las Heras, en la temporada de 2012-2013. Creo que aquella fue mi mejor temporada. Anduve bien, tuve buenos compañeros y los resultados aparecieron. Entrené muy bien para los crosses, sacando una forma buenísima, y luego, llegaron las populares como la de Chema Martínez o El Salvador, donde, aunque un poco peor, también fui a unos ritmos que ahora mismo firmaría. Pero, ante todo, creo que destacaría el grupo que estábamos en ese momento entrenando. Me faltó Steven, ese fue el único punto negativo de aquella época de entrenamientos, la verdad. Pero, por el resto, creo que por norma general teníamos muy buen ambiente entre nosotros. Luego, los resultados claro que aparecieron, y creo que no me puedo quejar de ellos. Aparte de los crosses, donde anduve bastante bien, destacaría aquel Cross del Ajo, que completé a una media de 3.09 min/km. ¡Qué tiempos!
Por supuesto que hubo otras temporadas donde también disfruté. La primera, todo me resultaba nuevo, y creo que fue, junto a la del párrafo anterior, la que más disfruté. Y aunque parezca mentira, me pasa ahora lo mismo que entonces. Sigo teniendo el mismo respeto hacia los atletas que entonces y ahora ganan las competiciones de por aquí... y no tan por aquí. Veía entrenar al grupo de Fernando, Agustín, Lete, Bernardo... Como suele decirse, "se me caía la baba" viéndoles entrenar, y me imaginaba, dentro de un tiempo, entrenando y compitiendo con ellos. Entonces yo tenía 13 años, y tenía una ilusión impresionante.

Y precisamente, ahora me pregunto por aquel chaval que desbordaba ilusión por llegar a algo aquí. ¿Qué ha sido de él? Veo que he perdido aquella ilusión. Me sigue encantando entrenar a diario, pero veo que antes tenía un plus para competir, para centrarme en los entrenamientos serios, y que ahora me falta. Disfrutaba con las series, ahora disfruto rodando a ritmos cómodos sabiendo que puedo ir mucho más rápido.Pero prefiero rodar a un ritmo más cómodo por el simple hecho de hacerlo. Quizá ahora disfrute más haciendo así las cosas, pero creo que en el fondo no puedo seguir así. La verdad, puede que el kilometraje semanal (70-80 kilómetros) está bien, lo que no está bien es la forma de hacerlos. Me gusta, o mejor dicho me encanta, sumar kilómetros, hacer sesiones de carrera continua por el mero hecho de rodar. La teoría creo que más o menos me la sé, pero no soy capaz de aplicármela, y al final acabo haciendo cosas que no debo. Todos sabéis más o menos como entreno, pues suelo publicar todo lo que hago en diferentes entradas del blog, así que supongo que sabéis cuál es mi grado de barbaridades a pie. Soy el típico atleta al que le gusta hacer kilómetros, kilómetros y kilómetros, lo reconozco, y esto no puede seguir así. Hay que cambiar por completo un montón de cosas. Hay que comenzar por la cabeza, y luego ir modificando cosillas. Entre ellas, la de volver a tener un entrenador, algo que estoy intentando solucionar para la próxima temporada.
La verdad, he conocido a muchos atletas retirados por las lesiones. Algunos han conseguido seguir en el deporte a través de la bicicleta, y otros, por diversas circunstancias, han tenido que dejar por completo el deporte. Menisco, rótula, ligamentos... Lesiones que todos conocemos y que incluso podemos haber sufrido. La verdad, no me gustaría acabar hasta arriba de lesiones, pero estoy convencido de que seré uno de esos deportistas que han tenido que dejar el deporte que les gustaba por las lesiones. Por lo menos, si llega el día de una lesión grave y dejar de correr (por cierto, estoy seguro de que llegará), espero poder seguir a través de la bicicleta. Ya lo he dicho más veces, me encantaría poder entrenar en condiciones con ella.
Pero, aunque ahora no esté en mi mejor forma, creo que tengo que intentar cambiar y emepzar a pensar en positivo. Puede que a mi vida deportiva le queden "cuatro días"... o veinte años, ¿por qué no? Pero, ante todo, se trata de lo que un día Aníbal Rapado me dijo, disfrutar de esto, lo que tenga que venir, vendrá. Ahora estoy aprendiendo a valorar cada entrenaiento, cada kilómetro y cada zancada. Creo que soy un privilegiado por poder hacer lo que me gusta, aunque quizá me falte poco tiempo para tener que cambiar de deporte. No puedo pensar en eso, sino en que voy a tener muchos años por delante, aunque me cuesta. Quiero seguir disfrutando del placer de encadenar zancadas, de ir a competiciones y de coincidir entrenando con muchos compañeros. Está claro que aquellos viejos tiempos no volverán, como decía Queen en uno de sus temas, pero también puedo aplicar la famosa frase de aquella canción: "Los viejos roqueros nunca mueren".... Qué jaleo es esto de intentar motivarse, la verdad.
Así, vamos a ver qué pasa si consigo volver a lo de antaño. Toca segiur entrenando e intentar olvidar las cosas negativas hasta ahora. ¿Por qué no intentarlo? Si me quedan "cuatro días" en este deporte, por lo menos que los disfrute, y si me quedan veinte años, que logre algo interesante. Pero no puedo seguir hasta ahora, viniéndome abajo cada vez que intento hacer un entrenamiento serio y corriendo sin control, sumando kilómetros sin sentido. Sumar kilómetros sí, pero con un motivo. No quiero ser el típico deportista "hasta arriba" de lesiones, y la verdad es que ahora tengo todas las papeletas. Yo quiero ser el chaval que con 13 años tenía ilusión por entrenar con Fernando, Agutín, Lete, Cabañas, Ángel... Quiero volver a ser aquel chaval que en la temporada de 2012-2013 anduvo como nunca había andado en los crosses, Quiero volver a ser el que era. Quiero volver a disfrutar de esto. Tengo en mente varios cambios, de los que iré informando según los vaya pudiendo confirmar. A ver si esto sale.
Nos vemos... haciendo deporte, claro.

sábado, 25 de abril de 2015

Vamos a ponernos a escribir



Pues aquí me encuentro, buscando como de costumbre un tema para el blog que no suene demasiado repetitivo. Y una vez más me doy cuenta de lo complicado que es esto, saber qué contar cuando no sabes lo que quieres contar. Cada día admiro más a los periodistas y escritores de libros, parece que no les cuesta nada desarrollar sus ideas juntando líneas, dando la impresión de que siempre tienen algo que contar o, por lo menos, son capaces de desarrollar fácilmente un tema concreto. En ocasiones, yo tengo el tema pero no soy capaz de desarrollarlo y, en otras, me cuesta una barbaridad encontrar algo para escribir. ¿Esto será normal? No lo sé, supongo que habrá épocas en las que tenemos más temas para escribir y otros en los que tenemos menos, un poco como sucede en el deporte, unas veces tenemos más motivación que otras.
Lo bueno de juntar líneas es que, en cierta medida, comparte muchas cosas con el deporte. Escribo porque me gusta, igual que corro porque disfruto. Muchas veces pensamos que nuestras aficiones pueden estar diferenciadas entre sí, pero creo que esto es muy relativo, pues al final, todo está relacionado, y ya no solo con nuestras aficiones. Un buen estudiante es aquel que estudia de una forma metódica y logra resultados. Un buen músico es aquel que ensaya horas y horas y acaba teniendo una buenísima técnica para tocar su instrumento. Un buen deportista es aquel que entrena y entrena para lograr su objetivo. Un buen escritor es aquel que escribe y escribe hasta que logra dar con el libro correcto. Al fin y al cabo, todo es buscar y buscar, entrenar y entrenar, trabajar y trabajar. Yo ahora, hablando de temas "literarios" (digo literarios por llamar a lo que hago de alguna manera, aunque ya me gustaría a mi hacer literatura), la verdad es que me encuentro en el momento de buscar ideas. Y para nada es fácil. 

Una vez más, y aunque siempre esté con los mismos temas, escribiré sobre deporte. Ya falta menos para la Carrera Popular "El Salvador" en La Bañeza, que se celebrará el próximo día tres de mayo. Tengo ganas de volver a esta competición. He participado en tres ocasiones. En la primera aun era Cadete, y me llevé la competición sobre un circuito de 4000 metros, que completé a justo 3.30 min/km, en una edición donde, personalmente, disfruté una barbaridad, teniendo además buenísimas sensaciones durante toda la competición. Para mi segunda participación ya debuté en la Absoluta, donde conseguí ganar en mi categoría y completar los 8000 metros en 27'41", por debajo de los 3.30 min/km, que era lo que iba buscando. Mi última participación fue el año pasado tras tres meses de preparación exclusiva para esta prueba deportiva. Tenía muchísimas ganas de salir en esa edición, y aunque tocó sufrir, realmente disfruté de la competición y del trabajo que había realizado en los meses previos. Ahora, iré a por mi cuarta participación en la prueba leonesa. Este año serán nueve kilómetros, dando tres vueltas a un circuito de 3000 metros. La verdad, no sé muy bien cómo reaccionarán las piernas. Me gustaría ir a un ritmo interesante, sobre los 3.20-3.30 min/km, pero la verdad es que lo veo complicado, así que tocará guiarse según las sensaciones de las piernas. ¿Qué saldrá? Lo veremos en una semana.
Por otro lado, aun nos quedan algunas competiciones antes de finalizar la temporada. Aparte de El Salvador, está la de Chema Martínez, Peñausende y el Cerco de Zamora. Para esta última cada vez estoy más convencido para participar. Serán 5000 metros por un circuito bastante llano que permitirá correr bastante. El año pasado no la corrí porque coincidió con la Carrera Popular de Bañobárez, pero este año no me coincide con ninguna, así que no me importaría nada participar en ella. Si para la de Chema Martínez voy a buscar una marca decente en 10.000 metros, ¿por qué no ir a buscar otra buena marca en 5000 en el Cerco de Zamora? Sería interesante, aunque complicado, porque por ahora no estoy preparando esta distancia. Tampoco descarto participar en el Cross del Ajo, una prueba bastante interesante también. Iré viendo poco a poco. Por ahora ya estoy inscrito a El Salvador, del resto aun no me he inscrito a ninguna, así que vayamos por partes. 

Sobre los entrenamientos hasta finales de temporada, en un principio intentaré centrarme para hacer algo de series, pero también para darle la correspondiente importancia a los rodajes regenerativos, también muy importantes para recuperar físicamente del esfuerzo del día antes y preparar al cuerpo para el siguiente. Más o menos, la cosa estará programada para hacer lunes, miércoles y viernes-sábado (según cómo vaya con los estudios) calidad, salvo las semanas que haya competición, mientras que martes y jueves tocará un regenerativo, el domingo algo más de volumen a ritmo cómodo y el viernes descanso. Las semanas después de la competición variaré un poco, haciendo regenerativo el lunes para recuperar de la competición. 
Una vez finalizada la temporada, que seguramente sea con el Cross del Ajo, toca la parte que menos me gusta, la de parte multideporte. Ese momento que suelo utilizar para hacer ciclismo y algo de natación. Claro que me gustan estos deportes, pero me cuesta no salir a correr durante cuatro semanas. Este año, mal que me pese, me tengo que concienciar de que hay que parar las cuatro semanas (para esta temporada paré solo tres), pues llevo bastantes kilómetros y el cuerpo tendrá que recuperar. Solo pido una cosa, y es no tener problemas durante esas cuatros semanas y poder volver en agosto a correr, a por una nueva temporada de atletismo donde, si la cosa me sale bien, tocará dar guerra de nuevo en los crosses y competiciones de 10.000 metros. Ya hablaré más adelante de mis objetivos, pues primero debo cumplir con los de esta temporada. 


Sí me gustaría escribir sobre un objetivo a largo plazo. Y es el de ser entrenador de atletismo. Me gustaría tener la titulación para poder ejercer de entrenador de corredores, que es el ámbito en el que yo me muevo. Los temas de preparación física no me decepcionan, aunque la verdad es que para entrenar a los demás porque durante este tiempo, aunque he disfrutado, he visto que no soy capaz de seguir un plan impuesto por mi. Pero, como decía, sí me gustaría entrenar a otros atletas populares para poder perseguir sus objetivos. Pero está claro que para eso se necesita mucha experiencia y alguna titulación para saber también los conceptos teóricos de todo esto. Y, por supuesto, entrenar a atletas, pero pertenecer yo también al grupo de entrenamiento, mezclarme con las personas a las que entrene, hacer sus sesiones, pues creo que así es mucho más fácil conocer las sensaciones de cada uno y, entre todos, resultará también muy fácil aprender.
Nos vemos... haciendo deporte, claro.