martes, 7 de mayo de 2019

Cuando los pensamientos negativos aparecen en las lesiones

Lo bueno que tiene esto de la escritura (lo he dicho en más de una ocasión) es que, al menos en mi caso, permite expresar una serie de ideas o sentimientos que de otra manera, estoy seguro, me sería bastante complicado hacer. Y es que hoy, cuando llevo tres días sin poder calzarme las zapatillas, no he podido por menos que sentarme frente al ordenador y juntar una serie de párrafos con lo que va ocurriendo cuando no puedo salir a rodar. O, mejor dicho, con lo que me va viniendo a la cabeza. En resumidas cuentas, no dejan de ser situaciones habituales cuando nos encontramos en una situación en la cual no podemos llevar a cabo nuestra actividad física deportiva, en mi caso la carrera a pie, y que, estoy seguro, ocurren a la gran mayoría de personas en la misma situación. Comenzando por los pensamientos típicos de abandonar la práctica deportiva, son unas cuantas las situaciones que van ocurriendo y que hoy trataré de plasmar en el blog, con el mero hecho, para qué negarlo, de desahogarme un poco.

Como de costumbre cuando estoy en esta situación, los pensamientos negativos suelen hacer acto de presencia con demasiada frecuencia. El más recurrente, especialmente después de esta serie de lesiones que he tenido a lo largo del último año y medio, es el de abandonar por completo la práctica deportiva, ya no del atletismo, que es mi deporte favorito, sino a nivel general. Pero, como de costumbre, me paro a pensar y me doy cuenta de lo mucho que he disfrutado en los pocos meses que he podido estar rodando sin problemas, de lo que me gusta calzarme las zapatillas y hacer unos kilómetros por Valorio, y enseguida intento convencerme de que merece la pena esperar a estar recuperado para volver a corretear por mis sitios habituales. También se me viene en más de una ocasión la idea de cambiar de deporte y centrarme en otros como el ciclismo o la natación, pues, después de tantos problemas, puede que haya llegado a mi tope como atleta, algo que incluso hay quien me lo ha dejado entrever en más de una conversación cuando me he encontrado en este tipo de situaciones. Es cierto que, tras tantos problemas, puede que de la impresión de que mi cuerpo, para el atletismo, no de ya mucho más de sí y que sea el momento de hacer un cambio en cuanto a que deporte hacer, pero, bajo mi punto de vista, no estoy muy de acuerdo con esto. Si con 22 años ya estoy “acabado”, ¿cómo estaré con 60 años? No creo, ni mucho menos, que sea el momento ni de dejar de correr ni de tener que cambiar de deporte, simplemente que me encuentro en un momento en el que, por motivos varios, me encuentro con que el cuerpo no va respondiendo como me esperaba. Pero para nada creo que “esté acabado”. Y, siendo sincero, creo que, salvo el problema con el tendón de Aquiles y la fractura de las costillas (esto último no fue consecuencia de una mala organización de los kilómetros o de un sobreentrenamiento, más bien que tropecé con unas baldosas mal puestas y tuve la mala suerte de caer contra la esquina del bordillo), el resto de lesiones que he tenido en los últimos meses han sido unas contracturas, problemas que cualquier aficionado al deporte, sea el que sea, sufre a lo largo de su carrera deportiva infinidad de veces.

La verdad es que, precisamente que sean unas sobrecargas, y no otra vez problemas con el tendón de Aquiles o con alguna costilla rota, es algo que me tranquiliza bastante. Es cierto que cuando dan guerra nos obligan a parar una serie de días, está claro, no nos hace ninguna gracia, pero no son lesiones que podamos catalogar de graves, sino más bien e habituales en aquellas personas que, como decía, practican deporte con cierta regularidad, aunque está claro que no es algo habitual de los aficionados al ejercicio físico y prácticamente en cualquier trabajo nos podemos encontrar con problemas de este tipo. Lo que sí debería hacer es, quizá, pararme a observar qué debo corregir para que estas sobrecargas se vayan espaciando con el tiempo y pueda volver a disfrutar de cierta continuidad entrenando. Soy reacio a los gimnasios, y la verdad, soy el típico corredor que hace hace una serie de de la distancia que sea cuando le hablan de hacer estiramientos. Cuando empecé a practicar atletismo (a finales del verano hará diez años) no le di importancia ni a una cosa ni a la otra, aunque creo que con doce años la idea de trabajar la fuerza en un gimnasio no fuera lo más apropiado. El hecho es que han ido pasando los años y la cosa ha seguido igual, teniendo o no entrenador. Lo más que he hecho de fuerza, aparte de un tiempo que sí me dio por hacer algo de gimnasio (que me sirvió para confirmar lo poco que me gustan esos sitios), han sido sesiones de cuestas, las cuales, como otros muchos conocidos, las prefiero al hecho de tener que estar en un espacio lleno de máquinas. Por otro lado, además, soy de los que les gusta hacer kilómetros y, las cosas como son, si algo tengo claro es que en este deporte lo que quiero es disfrutar con lo que hago, y que eso mismo me sirva para llegar con una sonrisa y no “amargado” porque no me lo he pasado bien practicando deporte, pues para no disfrutar prefiero dedicarme a otra cosa (precisamente éso fue lo que me llevó, hace ya unas temporadas, a dejar a mi entrenador “de toda la vida” y a empezar a entrenar de manera autodidacta), y lo de hacer kilómetros es algo que me encanta. Y la verdad es que en este aspecto creo que tengo “fama” de ser mucho más “machaca” de lo que realmente soy, porque, hablando con conocidos, hay quien ha estado convencido durante cierto tiempo de que, por ejemplo, he llegado a hacer semanas de más de 100 kilómetros, cuando ni en las épocas de hacer rodajes más largos me he acercado a esa cifra, o como cuando, en conversaciones también, surge el tema de los rodajes largos y algún conocido no acabe de creerse de que esas sesiones no suelen pasar de los 18 kilómetros, a excepción, eso sí, de cuando he participado en alguna media maratón o durante unas semanas hace dos o tres años, cuando hacía 19. Pero ni en esos momentos he sobrepasado, ni tan siquiera acercado, a los 100 kilómetros.

Me gustaría aprovechar un pequeño párrafo a los estiramientos, ya que en el párrafo anterior los comentaba brevemente. La verdad es que soy poco amigo de los estiramientos, y siempre digo que lo que estiro es el tiempo para poder correr más, que es lo que me gusta. Y de ahí, imagino, vendrán gran parte de las sobrecargas que he tenido, aunque de ésta última en la espalda he tenido referencias desde una mala postura corriendo, falta de estiramientos… Posiblemente si hiciera mas estiramientos no tuviera tantos problemas, no lo sé, pero sí es cierto que durante mi estancia en Soria y durante el tiempo que estuve con la primera sobrecarga, aproveché para estirar prácticamente todos los días durante unos veinte minutos, y, al final, volví a acabar lesionado pocos días después de intentar empezar por segunda vez. Sería casualidad y me tocaría volver a estar lesionado, pero el hecho es que ahí está. Con esto no quiero poner excusas, y claro está que no me gusta estirar, igual que tampoco me gusta el gimnasio, pero bueno. Desde luego que estos ejercicios son buenos no sé si para evitar problemas, pero sí para, al menos, estar más relajados, igual que otras cosas. En definitivas cuentas, y para cerrar este párrafo, que seguro que si hiciera los estiramientos me iría mejor, no lo descarto, pero me da que en cuanto pueda volver a correr (al paso que voy, me habré jubilado y seguiré esperando) optaré por seguir estirando… el tiempo para correr más.

Una de las cosas que he aprendido con esto de las lesiones es a saber, o al menos intentar, distinguir los consejos. Porque si una cosa está clara es que, de golpe, aparecen un montón de personas, todas ellas con muy buenas intenciones, dispuestos a aconsejarte, incluso aunque nunca hayan practicado deporte. Todos, claro, convencido de que sus consejos son plenamente válidos. Algunos incluso se atreven a establecer un diagnóstico porque “según Google, esto es así, así y así”. Al final lo más lógico suele ser acudir al médico, pues no deja de ser una persona que se dedica a estudiar los problemas de salud de las personas, ya él se encargará de establecer las pautas a seguir. Y puestos a pedir consejos, conviene que sea de gente que esté metida en el mundillo del deporte, pero no de hace uno o dos años, sino que lleven unos cuantos años y sepan bien de lo que va el tema, porque, al final, toda la información se contradice. Y, por supuesto, de gente que entienda que los consejos son eso, consejos, y según vas teniendo datos e información, en este caso acerca de los entrenamientos, al final es el propio atleta el que, por decirlo de alguna manera tiene “la última palabra” y hará lo que crea conveniente en base a esos datos y a esa información que ha ido cogiendo. Pero, como decía, no podemos dejarnos guiar por los “licenciados en Medicina por la facultad de Google” ni tampoco porque una persona se ponga a dar consejos a diestro y siniestro sobre deporte cuando no es que no sea entrenador, es que no está ni metido en el mundo del deporte.

A fin de cuentas, espero que, dentro de no mucho tiempo, pueda volver a calzarme las zapatillas y retomar mis seis días semanales de carrera continua y, poco a poco, poder llegar a hacer el mismo voumen de kilómetros que estaba haciendo hasta la semana pasada. ¿Que en vez de ir a 4'20 voy a 5'10? Bueno, lo importante es que estoy rodando, sea más rápido o más despacio, y ya habrá tiempo por delante para ir más rápido. Como siempre digo, ahora mismo lo que más valoro es poder rodar una hora a una media de 5'00 min/km que hacer un mil a 3'40. Como realmente disfruto es rodando, a ritmo cómodo pero durante varios kilómetros, y eso espero hacer cuando pueda volver a hacer carrera continua. No me planteo retos competitivos, aunque no descarto que de aquí a varios meses no me de por preparar alguno, pero primero hay que acabar de curarse, pues tengo claro que, cuando me ponga a rodar, no es para tener que parar a los dos días, sino para empezar y no tener que parar ya en mucho tiempo.


Nos vemos… haciendo deporte, claro. (O eso espero).

viernes, 3 de mayo de 2019

Decaído

Después de la racha de lesiones que he tenido desde que me fracture las dos costillas en noviembre de 2017, el hecho de llevar cuatro meses rodando sin problemas ya se me hacía hasta raro. Y es que he llegado a un punto en el que para nada me fío de cuerpo. Por desgracia, mis sospechas hoy se despejaron. Tras cuatro meses rodando, de nuevo, me tocará parar unos días debido a una pequeña sobrecarga, que si bien me deja hacer caminar sin mayores problemas, ha supuesto que lleve unos días corriendo con molestias y que hoy, después de hacer poco más de un kilómetro, haya decido parar y dejar que el cuerpo se vaya recuperando. De verdad, creo que la vejez deportiva me ha llegado demasiado pronto.

Hasta hace cosa de un par de años creo que podía considerarme un afortunado con el tema de las lesiones, porque tan solo una lesión (también de espalda) me había impedido calzarme las zapatillas con regularidad durante un mes. Salvo en ese momento, los problemas que había tenido se limitaban, en muchas ocasiones, a un par de días de bicicleta, y en alguna ocasión, no me hizo falta ni dejar de lado las zapatillas. Sin embargo, desde una lesión en un dedo del pie a finales del verano de 2016, todo han sido lesiones que no me han dejado calzarme las zapatillas durante bastante tiempo. Con aquella estuve un par de meses hasta que conseguí retomar las sesiones de carrera continua (para variar, me hice daño después de hacer series), luego ya vinieron las primeras molestias con el tendón de Aquiles y, al poco tiempo, la fractura de las costillas, que me tuvo un mes y medio. Para rematar, vuelvo y me toca parar otra vez debido al dichoso tendón, lo que me llevó, al volver a intentar correr, a tener otras dos sobrecargas. Al final, entre el Aquiles y las dos sobrecargas, lo que me llevó a estar tres meses y pico con la primera y uno con la segunda. ¡Toma ya! Luego, en diciembre, vino la lesión de la carrera de Bobadilla del Campo, cuando me cayeron otras tres semanas. Desde finales del mes de diciembre estaba ya rodando sin mayores problemas, hasta que hace unos días me apareció una pequeña molestia en la espalda, la cual poco a poco ha ido en aumento. Ayer por la tarde me molestó bastante, y la verdad es que esta mañana, cuando llevaba poco más de un kilómetro, decidí parar. Creo que podía haber hecho un rodaje bastante más largo, pero estaba ya muy cansado de tener molestias. Aunque estos días habían sido intermitentes y prácticamente notaba algo durante los primeros minutos, poco a poco esos minutos con molestia, aunque ligera, han ido aumentando. Ayer, para acabar de rematarme, estaba acabando de rodar y en un momento dado hice un pequeño giro con la espalda en un tramo en ligero descenso, y noté que esta sobrecarga se contraía bastante. Por eso, esta mañana ya salí con ciertas dudas sobre si iba o no poder aguantar unos kilómetros. Y, como decía, harto de tener que rodar con molestias, cuando llevaba poco más de un kilómetro, media vuelta y caminando para casa.

Mi pensamiento ahora es sencillo, pero con una respuesta complicada: ¿podré, en algún momento, poder completar una temporada entera sin tener que preocuparme por los comentarios típicos de “me duele aquí”, “me duele allí”, “ya me toca parar otra vez” y demás? Estoy un poco cansado de esta dichosa racha de lesiones, la verdad. No puedo tener ninguna continuidad rodando (claro ejemplo es que, desde noviembre de 2017, lo más que he estado rodando han sido cuatro meses) y me quema bastante. No es la primera vez que se me pasa por la cabeza dejar ya no solo el atletismo, sino el deporte, y dedicar el tiempo que le dedico al deporte a otras cosas, pero debo reconocer que este deporte es, sin duda alguna, mi deporte favorito, ya no solo como practicante de la carrera a pie, sino por todo lo que envuelve al atletismo en general. Por eso, y a pesar de todos estos problemas que estoy teniendo para poder correr, me niego a dejar este deporte. Pero ésto no quita para que, en este momento, y sumando a la lista que va aumentando demasiado en los últimos meses, me sienta decaído y bastante desmotivado, a la vez que mosqueado. Espero que esto no sea más que una, a lo sumo dos semanas, y que en breve pueda estar de nuevo haciendo kilómetros, pero ya es unos días sin poder hacer nada, perdiendo sesiones y teniendo que dejar de lado (otra vez) la regularidad que durante estos últimos cuatro meses había ido manteniendo.

Una de las dudas que ahora me asaltan es la de si es mejor opción parar del todo o alternar bicicleta y natación. Mal que me pese, creo que esta vez tendré que inclinarme por el descanso completo, aunque, como digo, lo tengo aun en duda. Por la postura de la bicicleta, sobre todo de la de carretera, creo que podría perjudicarme más que beneficiarme, y la natación tengo el inconveniente de que, aparte de que mi técnica no es muy boyante que digamos, solo sé nadar a crol (espero no haberme equivocado al escribirlo) y me imagino que haciendo el mismo gesto con el brazo de manera repetitiva tampoco me convenga demasiado. Así que seguramente me toque tirar de paciencia y esperar a que ésto acabe de curar para retomar las sesiones de carera continua.

La verdad es que me fastidia bastante haberme lesionado (bueno, claro, ¿cómo me iba a gustar lesionarme? Vaya comentario…), porque ahora mismo, aunque no estaba rodando excesivamente rápido, debo reconocer que sí he disfrutado muchísimo de estas sesiones. Es cierto que he llegado a un punto en el que valoro más el poder salir a rodar durante, por ejemplo, una hora, que poder decir que he corrido un kilómetro en 3'40. Salir a rodar sin un ritmo determinado, simplemente por correr, improvisando la vuelta que voy a dar según voy haciendo los kilómetros y sin tener que pensar en ningún ritmo concreto para mi es una gozada. Es verdad que, comparando los ritmos que he estado tocando ahora con los que manejaba hace unas temporadas, poco o más bien nada tienen que ver, pero es cierto que ahora he disfrutado mucho, pero que mucho más que entonces. ¿Que corro a 5'15 min/km? Pues, si me lo estoy pasando bien y cumplo con los kilómetros o el tiempo que tenía previsto hacer cuando arranqué a rodar, pues perfecto. Muchos conocidos me preguntan que si no me aburro haciendo solo rodajes, empezando las sesiones tan despacio (hay muchos días que el primer kilómetro “cae” sobre los seis minutos, y algunos, como el miércoles, a casi 6'10), sin hacer cambios de ritmos ni series o sin ir a competiciones… La verdad es que no, no me aburre porque, la verdad, es como realmente disfruto, haciendo carrera continua al ritmo que me pide el cuerpo. Y si puede ser con una buena “ensalada” de kilómetros, aun mejor, pues, sin duda alguna, como mejor encuentro dentro de este deporte es haciendo kilómetros. Otra de las muchas cuestiones de las que suelo hablar con la gente es la de por qué correr seis días semanales si no preparo ninguna carrera. Pues, básicamente, por lo mismo, porque me gusta correr (que es lo más básico de este deporte y lo que siempre se nos olvida, más aun cuando estamos preparando alguna carrera determinada) y disfruto haciéndolo a diario. Y, la verdad, espero que pueda seguir así durante muchísimo tiempo, haciendo kilómetros durante mis seis días semanales.

En definitiva, que me toca volver a tirar de paciencia hasta que esto se haya solventado. Está claro que no es algo que me guste especialmente, pero bueno, si luego va a servir para poder tener cierta continuidad corriendo y olvidarme durante un tiempo bien largo (importante eso de “bien largo”, no durante tres o cuatro meses), pues bienvenido sea. Porque, la verdad, creo que ya va siendo hora de poder enlazar varios meses seguidos sin problemas con esto de las lesiones.

Nos vemos… haciendo deporte, claro.

jueves, 11 de abril de 2019

Reflexiones deportivas


Ha pasado casi un mes desde la última entrada que publiqué en el blog, la cual trataba sobre la Media Maratón “Ciudad de Zamora”. Desde entonces, he ido “dejando para mañana” las publicaciones en el blog. Y es que, entre unas cosas y otras, al final siempre he acabado dejando a medias los artículos que tenía escritos. Sin embargo, espero que para esta ocasión pueda sentarme y dedicarle un buen rato a una de mis aficiones favoritas: la escritura. ¿Sobre qué escribir? Me gustaría hacerlo, como de costumbre, acerca de temas relacionados con el mundillo del atletismo. Y es que, si bien es cierto que a lo largo de estas últimas semanas no ha habido cambios excesivos, alguno sí que ha sido de cierta importancia a nivel deportivo, como puede ser el cambio de club.

En octubre de 2018 decidí renovar la licencia con el Atletismo Zamora, el club con el que me he formado como corredor y con el que he ido creciendo dentro de este deporte. Aunque tenia bastante claro que no iba a participar en ningún evento deportivo en el cual se me exigiera este documento, me parecía mejor seguir con mi club de toda la vida a participar en las poquísimas competiciones en las que tenia programado competir sin un equipo. En ese momento no me paré a pensar en algo que, poco tiempo después, me empezó a rondar por la cabeza y que ahora podríamos decir que se ha materializado. Siendo sinceros, por mi mentalidad de corredor popular, creo que desde hace ya alguna que otra temporada, formaba parte de un club en el cual no acababa de encajar. El Atletismo Zamora, si bien es cierto que gracias a ellos (en especial a Teo de las Heras) me he aficionado a este deporte mucho más que al ciclismo, algo que en su día parecía bastante complicado, es un club dedicado, primero, a la formación de deportistas, y luego, el objetivo más principal suele estar enfocado más hacia la variante competitiva del atletismo, bien sea en pista, cross o diversos eventos populares. Y un día, allá por principios de año, me puse a hacer un pequeño balance de todo esto. Me di cuenta de que tan sólo he corrido en pista en un par de ocasiones, ya no participaba en pruebas federadas, y entre una prueba popular y otra pasaban varios meses de separación. Tampoco entrenaba ya con Teo, y aunque en alguna ocasión me he animado a rodar con el grupo de atletas que tenía de edades parecidas a la mía, ya hacía también mucho que no lo hacía. Por otro lado, mi mentalidad hacia ciertas cosas ha seguido cambiando, pudiendo destacar que, si bien es cierto que cuando dejé de entrenar con Teo me molestaba que se me dijera “que hay que competir”, porque para mi el atletismo es una afición, no un trabajo, ahora el que se me hable constantemente de pruebas, marcas y demás es algo que me “quema” bastante. Y, así, decidí empezar a buscar un nuevo equipo. Debo reconocer que no lo dudé ni un momento a la hora de ponerme en contacto con uno: el Mesa de Valorio. ¿Por qué? Porque posiblemente sea el club de atletas populares (o sin licencia federativa, como queráis llamarlo) más antiguo de Zamora y porque, entre otras cosas, suelo bajar en varias ocasiones a entrenar con ellos a nuestro querido bosque de Valorio. Tras hablar con algunos de sus integrantes para saber cómo podía empezar a formar parte “del Mesa”, enseguida me aceptaron como una más de sus integrantes.

¿Por qué el Mesa de Valorio y no otro de los varios equipos con mentalidad “popular” que tenemos en Zamora? Pues por un motivo muy sencillo. Este club es uno de los “tradicionales” del atletismo zamorano (en su blog podemos observar que hacia el año 2000 aparecieron como club, aunque ya en los años noventa un buen grupo de amigos se juntaba para correr por el bosque) y, a nivel popular, posiblemente sea el primero que aparece sin una mentalidad competitiva “pura”, sino con el único objetivo de salir a correr, sin más. En mi caso particular, mis objetivos a nivel deportivo están muy alejados del deporte federado y prefiero practicar el atletismo con otra filosofía. No me gusta demasiado ir rodando y que los compañeros de fatigas me vayan hablando constantemente de las marcas en pista, de los segundos que tienen que bajar para lograr una mínima que les permita participar en los campeonatos más importantes. No digo que ésto no permita disfrutar del atletismo, porque cada uno disfrutamos del correr a nuestra manera, pero tengo claro que mi camino no va por ahí. Mi rumbo está más enfocado a intentar no volver a olvidarme de la parte más importante de esto, que no deja de ser algo tan básico como correr (se nos suele olvidar con demasiada frecuencia). ¿Participar en eventos populares? Desde luego que tengo previsto tomar parte de competiciones de este tipo con los colores del Mesa de Valorio, pues otro de los motivos de buscar un nuevo club era para, además de entrenar con ellos algunos fines de semana, poder participar con su camiseta en estos eventos. Pero, desde luego, sabiendo cuáles son mis límites y sin más pretensiones que las de intentar pasar una mañana agradable de atletismo. En resumidas cuentas, creo que he acertado empezando a formar parte del Mesa de Valorio. Desde aquí, me gustaría agradecer a todos sus integrantes el que me hayan aceptado. ¡Gracias compañeros!

El Atletismo Zamora ha sido mi club desde que comencé a correr, cuando el verano del 2009 estaba llegando a su fin. Gracias a Bernardo Cabañas me puse en contacto con Teo de las Heras. Con él comenzó mi andadura atlética, que fue de su mano hasta octubre de 2014, cuando decidí empezar a entrenar por independiente, aunque la relación la seguimos manteniendo. Pero, la verdad, gracias a este club, y sobre todo gracias a Teo, me he aficionado al atletismo y me he ido formando como atleta. Sí es cierto que, como todo en esta vida, hay ciertas cosas que no comparto y que han sido, en parte, lo que me han llevado a cambiar de club, pero no puedo negar la gran labor que han hecho conmigo (bueno, y con una gran parte del atletismo zamorano) a la hora de formarme como deportista. Gracias a Teo y al Atletismo Zamora he vivido momentos muy bonitos y he podido suplir durante unas temporadas lo que me motivó a practicar atletismo: competir. Siempre digo que yo quería competir en ciclismo, no corriendo, y como mis padres no estaban muy por la labor, un día se me ocurrió decirles que si me dejaban hacerlo a pie. Una de esas anécdotas que quedan para el recuerdo y, si soy sincero, ahora no me arrepiento de que no me dejaran ser ciclista y de que prefirieran que, si quería competir en un deporte, fuera en el atletismo. Por otro lado, la verdad es que aun me une con este club una licencia federativa. Imagino que lo de tener licencia con un club e inscribirse con otro en una competición federada o que pertenezca al calendario de la RFEA no esté permitido, pero imagino que no haya muchos problemas para participar en las poquísimas carreras que tengo previsto participar, pues todas ellas son eventos puramente populares, organizados dentro de la provincia de Zamora y que no tienen nada que ver con el deporte federado. De haber pensando poco tiempo antes este cambio, lógicamente no hubiese sacado esta licencia, pero bueno, todo surgió un poco más tarde y estos documentos ya estaban tramitados.

En definitivas cuentas, y para resumir un poco todo lo escrito a lo largo del articulo, dejo mi club de toda la vida, el Atletismo Zamora, para empezar a ir a las competiciones con el Mesa de Valorio, un club en el que, debido a la filosofía que tengo ahora, se adapta bastante a mi. Por ahora tengo una serie de objetivos tanto en los entrenamientos como en las competiciones (espero no tardar mucho en debutar con el Mesa de Valorio en alguna carrera, aunque mi estado de forma sea mejorable), pero éso ya tocará escribirlo en otra entrada. Y para cerrar ya por completo, muchas gracias a todo el Atletismo Zamora, en especial a Bernardo, que gracias él conocí este club, y a sus entrenadores (Teo de las Heras y Ángel Martín) por todo lo que me habéis enseñado acerca de este deporte, y también muchas gracias al Mesa de Valorio pro aceptarme como uno más.

Nos vemos… haciendo deporte, claro.

domingo, 17 de marzo de 2019

XXXV Media Maratón "Ciudad de Zamora"

Esta mañana se ha celebrado la XXXV Media Maratón y I 10K “Ciudad de Zamora”, con victoria para Alfonso Martínez y Andrea Roman en la prueba de 21097 metros, y para David Calleja y Nerea Felipe en la prueba de 10 kilómetros. Varios han sido los atletas que se han animado a participar en esta prueba clásica del calendario castellano-leonés dentro del mundillo de las medias maratones, cada uno con un objetivo distinto, desde salir a por una marca determinada hasta simplemente cumplir con el objetivo de llegar a meta. Aunque hizo más calor del que en un principio se creía y el viento fue el inscrito de última hora, podemos decir que Zamora tuvo una gran mañana de atletismo popular. En mi caso, debo reconocer que no tenía nada claro participar, hasta el punto de que hace un mes a todo el que me preguntaba le decía que no iba a tomar la salida. Luego, y hasta el kilómetro 17 de la carrera, mi idea fue salir a rodar y pararme sobre el kilómetro 16-17. Finalmente, acabé completando los 21097 metros de los que constaba esta media maratón. Lo de menos era el tiempo y el ritmo de la carrera, solamente quería llegar a meta y ver cómo me encontraba. ¿Contento? Vamos a ir por partes.
Los tres primeros clasificados de la Media Maratón
"Ciudad de Zamora". (Foto: www.noticiascyl.com)
La recogida de dorsales comenzaba ayer sábado, tanto por la mañana como por la tarde. En la Ciudad Deportiva de Zamora ya empezaba a “olerse” el ambiente a atletismo. Muchos de los participantes de esta prueba pasaban por allí a recoger su correspondiente dorsal y la bolsa de corredor, que, por cierto, me ha resultado bastante completa, algo de lo que muchas carreras podrían aprender. En la misma nos podíamos encontrar productos como garbanzos, Gazacao (un producto de Gaza que viene a ser una mezcla entre chocolate y el Cola-Cao “de toda la vida”), una botella de vino, una camiseta o gorra (según tocara en la bolsa), una cuña de queso… Vamos, lo que es una bolsa de corredor bien repleta y, como digo, algo de lo que muchas otras organizaciones podrían aprender. Ya de entrada, creo que con esto hemos amortizado gran parte del precio de la inscripción, que fue entre 12 y 15 euros, según en qué fechas se realizara la misma. Me gustaría aplaudir a la organización (Atletismo Zamora, el mismo durante todas sus ediciones) ha estado muy ágil a la hora de entregar los dorsales y las correspondientes bolsas.
En busca del primer kilómetro. (Foto: www.noticiascyl.com)
Con el dorsal recogido, solamente quedaba esperar a esta mañana. Como decía al principio del artículo, tenía bastantes dudas sobre si finalmente llegaría a la meta o me quedaría por el camino. A nivel de entrenamientos sí es cierto que he estado introduciendo en las últimas semanas sesiones con cierto volumen en cuanto a tiempo corriendo (estoy entrenando por tiempo, no por distancia), pero todo a unos ritmos no muy rápidos, lo que me ha llevado a que las sesiones más largas hayan estado entorno a los 15-16 kilómetros, a excepción del breve espacio de tiempo que estuve rodando por distancia, donde lo máximo fueron 17 en prácticamente hora y media. Mis dudas me asaltaban no por falta de fondo, sino por mido al rato que, según los cálculos que hacía, iba a tener que estar corriendo. Lo más que he llegado a hacer fue el pasado mes de octubre en Ávila, precisamente en su media, haciendo 1h34 con algún segundo. Calculaba que para esta media tardaría, tirando por lo bajo, 1h50, y posiblemente fueran cinco minutos más, y éso ya es mucho rato corriendo. Así, con dudas, estuve hasta que me planté esta mañana en la salida.
Podio absoluto.
En la Plaza Mayor de Zamora, quizá porque llegué demasiado pronto (como tres cuartos de hora antes), la verdad es que no se veía demasiado ambiente atlético, pero debo reconocer que no tardó tampoco demasiado en llegar. Parecía que la temperatura nos iba a acompañar, pero también el viento, que decidió inscribirse a última hora. Llegó el momento de quitarse el chándal, cambiar de zapatillas y esperar lo que faltaba hasta la salida. No tenía previsto calentar, porque mi idea era simplemente hacer una sesión de carrera continua, aunque finalmente algo sí que me tuve que mover, seguramente motivado porque me quité la ropa antes de tiempo. A la hora establecida se dio el pistoletazo de salida, primero a Iván y Vicente, los dos atletas participantes en silla de ruedas, y pocos minutos después, al resto de corredores. Decidí colocarme hacia la mitad de la carrera, y debo reconocer que fue un pequeño error. No suelo salir muy rápido el primer kilómetro (normalmente, en torno a 5'50-6'00 min/km), y hoy arranqué con esa intención. Claro, la mitad del grupo iba más rápido, lo que me llevó a que enseguida me empezara a pasar gente por todos los lados. Durante los primeros kilómetros siempre había grupos muy extensos para ir, pero debía controlarme un poco. Siempre que hay tantos deportistas lo normal es que siempre se acabe corriendo algo más rápido de lo que se debe, y en los últimos kilómetros viene el palo. Poco a poco iban pasando los kilómetros, y debo reconocer que iba experimentando sensaciones de todo tipo. Desde el principio tuve momentos de notarme muy bien, y otros donde la impresión era de ir algo cargado. Como el cuerpo manda, tocaba ir acoplando el ritmo para intentar no tener demasiados momentos donde me notara agarrotado, algo que no es sencillo cuando, como decía, ves tantos atletas a tu alrededor. Llegados al primer paso por el Puente de los Poetas, nos encontramos ya con los primeros clasificados, ellos saliendo del puente y nosotros entrando. Por entonces ya llevo un ritmo en torno a los 5'00 min/km (no recuerdo exactamente la cifra), algo que me sorprendió gratamente. Se acercaba el que para mi es uno de los momentos más duros de la carrera: la zona de San Frontis y Pinilla. La verdad es que, aparte de ser, posiblemente, la zona con más subidas y bajadas, siempre ha sido una parte del recorrido que me ha hecho especialmente larga. ¿Motivo? No lo sé. Imagino que a esas alturas de carrera, con 14, 15, 16 kilómetros, las fuerzas empiezan a ir algo justas. Este año, a diferencia de otros, se me hizo algo más llevadero en comparación a otras ediciones, pero, aun así, me costó. Por esta zona tocaba empezar a plantearse lo de parar. Ya me estaba acercando al tiempo que tenía pensado hacer rodando, así que decidí valorar. ¿Cómo voy? ¿Bien? ¿Mal? ¿Me llegan las fuerzas para completar los últimos cuatro o cinco kilómetros? Al final, opté por seguir e ir valorando kilómetro a kilómetro. Y así, como quien no quiere la cosa… acabé completando los últimos kilómetros de la media maratón. Finalmente, los datos del GPS fueron: 21,46 kilómetros en 1h43'36”, a un ritmo medio de 4'50 min/km. Debo reconocer que ni en mis mejores expectativas podía pensar que pudiera hacer una media maratón por debajo de los 5'00 min/km, así que creo que puedo acabar contento. A nivel físico tocará esperar a ver cómo me encuentro en el rodaje de mañana para valorar los “daños colaterales” de haber estado durante más de 1h40' pateando asfalto. 
Con los "Piratas". Muy buena gente.
 Me gustaría dedicar un último párrafo a la organización del evento, la cual estaba a cargo del Club de Atletismo Zamora. Creo que a rasgos generales la prueba ha estado muy bien organizada. Al haber dos pruebas de diferentes distancias que compartían circuito durante nueve kilómetros, tenía curiosidad por ver cómo preparaban el desvío para separar a los atletas inscritos en el 10.000 de los que estaban en la media maratón, y la verdad es que estaba bastante bien marcado: un cartel bastante grande en un color amarillo más que llamativo en una valla que quedaba justo de frente a los atletas, por lo que era imposible no verlo. En cuanto a la delimitación del circuito, en mi caso particular ya conocía los sitios por los que teníamos que ir, por lo que no he prestado demasiada atención, aunque sí me gustaría decir que nosotros, como atletas, deberíamos prestar más atención a ciertos detalles, pues no creo que sea lo más conveniente salirnos de nuestro carril para meternos por el paralelo e interrumpir a los coches. Si tenemos delimitado uno para correr, debemos ir por ese, no por el de lado. Por lo demás, poco más que objetar.

Nos vemos… haciendo deporte, claro.

jueves, 14 de marzo de 2019

Atletismo y ciclismo en la provincia de Zamora

Últimamente, las cosas como son, tengo bastante abandonado el blog. Entre unas cosas y otras, voy haciendo eso de “ya mañana me pongo a escribir”, y la verdad es que siempre para el día siguiente, pero nunca me acabo de poner a escribir. He intentado en varias ocasiones intentar redactar algunos párrafos, pero siempre me quedo a la mitad, y cuando quiero retomar lo que estaba escribiendo, algunas de las cosas ya estaban desafasadas, por lo que me tocaba borrar más de la mitad de lo que ya llevaba y empezar de nuevo. Espero que hoy pueda hacerlo todo de un tirón y poder escribir sobre los temas que tengo en mente. Como no podía ser de otra manera, todos ellos están vinculados al mundillo del atletismo, aunque me gustaria también escribir acerca de ciclismo, pues nos espera un fin de semana bastante deportivo en Zamora, gracias a dos pruebas ciclistas y a la Media Maratón “Ciudad de Zamora”.  

Este domingo se celebrará la treinta y cinco edición de la Media Maratón “Ciudad de Zamora”, sobre un recorrido de 21097 metros, el cual transcurrirá en su mayoría por las principales de la capital zamorana. Además, para todos aquellos que no quieran completar una prueba de tan larga distancia, desde el Club de Atletismo Zamora han decidido organizar, además, otra prueba de 10.000 metros. Ambas distancias, media maratón y diez kilómetros, saldrán de manera conjunta a las once de la mañana desde la Plaza Mayor de la ciudad, compartiendo circuito hasta más o menos el kilómetro nueve. Para los que aun no os hayáis inscrito a la prueba, hoy es el último día para hacerlo a través de la web de la Delegación de Atletismo de Zamora. El coste de inscripción será de 15 euros. En el blog de la media maratón de Zamora se puede encontrar toda la información. 
Recorrido de la XXXV Media Maratón
"Ciudad de Zamora" 2019.
Debo reconocer que la media maratón de Zamora es, para mi, una prueba un tanto especial por varios motivos. Aparte de ser seguramente la prueba más larga sobre asfalto que se haga en la provincia de Zamora, tiene una serie de factores que me han llevado a “apreciarla” más que al resto. Es de esas pruebas que aparecieron a principios de los años ochenta, cuando el atletismo era muy distinto al que ahora nos encontramos, no voy a entrar ahora a decir si mejor ni peor que el de ahora (aunque creo que mi posición está más que clara), pero distinto al fin y al cabo. Desde entonces, cuando apenas salieron 23 corredores en su primera edición, esta prueba ha sido, durante varios años, un referente entre las pruebas de 21 kilómetros para los atletas de Castilla y León. Muchos eran los que, durante varias temporadas, se acercaban hasta Zamora para correr su media maratón y así dar por iniciado el calendario de eventos de 21097 metros. Posiblemente, uno de los mejores momentos de esta prueba fuera en el año 2000, cuando fue Campeonato de España. Unos años más tarde, esta prueba tuvo una época de cierta “decadencia” (no sé si es la palabra más adecuada, quizá no sea para tanto). Si bien es cierto que esta prueba siempre se ha caracterizado por sus circuitos por toda la ciudad, la organización tuvo que llevar el recorrido, allá por el año 2010 o 2011, a la zona del río Duero y el carril bici, completando un par de vueltas al circuito establecido. Desconozco qué motivos llevó a la organización de este evento a llevar al cambio de recorrido, pero bajo mi punto de vista y sin ánimo de crear polémica, creo que cayeron demasiadas críticas a dicha organización, pero realmente pocos fueron los que realmente ayudaron para que esta prueba pudiera resurgir de nuevo y retomar aquellos circuitos urbanos. Finalmente esto se consiguió en el año 2014, cuando se celebraban ya treinta años ininterrumpidos de celebración de media maratón en la ciudad. Desde entonces, y durante estas últimas cinco ediciones (contando la de este año) se ha hecho este recorrido, que ha gustado bastante entre los participantes.  
Pero la Media Maratón “CIudad de Zamora” no será el único evento deportivo de este fin de semana en la provincia de Zamora. El sábado se celebrará el Trofeo Ayuntamiento. La salida será a las 15:55 horas desde la Ciudad Deportiva de Zamora, mientras que la llegada estará situada en la Avenida de la Feria. De por medio, unos 85 kilómetros saliendo por la carretera de La Hiniesta hasta Carbajale de Alba, para luego volver por AndavíasValdeperdices y Almaraz de Duero, para regresar a Zamora por la carretera conocida como “de los infiernos”. La llegada estará prevista para las 18:15 horas. 
Cartel del Trofeo Ayuntamiento de Zamora. 2019.
El domingo, coincidiendo con la Media Maratón “Ciudad de Zamora”, se celebrará el Trofeo de San José, prueba ciclista que en esta edición se ha visto obligada a cambiar de nombre al dejar de ser Iberdrola (durante sus primeros años Iberduero) su patrocinador. La prueba pasará por las comarcas del Pan, Sayago, Aliste y la capital, donde tendrá una meta volante en la calle Alfonso IX, por donde los ciclistas pasarán en torno a las 10:40 horas del domingo. Habrá 28 equipos y un total de 196 participantes. La salida será a las diez de la mañana en la Plaza Mayor de RIcobayo, estando programada  para la meta  para las dos menos cuarto de la tarde en el Ayuntamiento de Muelas del Pan tras 160 kilómetros de recorrido. 

Nos vemos... haciendo deporte, claro. 


sábado, 16 de febrero de 2019

XXXV Media Maratón "Ciudad de Zamora"


El próximo día 17 de marzo se celebrará la edición número treinta y cinco de la Media Maratón “Ciudad de Zamora”, que este año, además, viene con alguna que otra novedad. Treinta y cinco años de una prueba que ha tenido sus momentos buenos y no tan buenos, con ediciones con una participación más que importante y otros años con un número bastante discretos de inscripciones y opiniones de lo más variopintas. Pero, a pesar de todo, ha sido una prueba que ha conseguido mantenerse a pesar de las apariciones de otras pruebas de la misma distancia por zonas cercanas y en fechas semejantes a ésta.

Salida de una de las ediciones de la Media Maratón
"Ciudad de Zamora".
Han pasado ya varios años desde aquella primera edición en la que fueron tan solo 23 los atletas que se atrevieron a tomar la salida en una media maratón que, curiosamente, no llegó a medir los 21097 metros, sino que fueron, aproximadamente, un par de ellos menos. En aquella primera edición pueden verse nombres de atletas de mucha calidad, como es el caso de los jovencísimos Ramiro Morán y Aníbal Rapado, a la postre primer vencedor de esta media maratón. También se pueden observar nombres de varios deportistas que si bien no lograron llegar a la élite del atletismo, lograron unos resultados más que llamativos a lo largo de su carrera atlética. Podríamos citar a gente como Carlos del Bien, Teo de las Heras, Fernando Marbán… En aquella época, principios de los años ochenta, el atletismo poco o nada tenía que ver con lo que ahora nos encontramos, y sacar una competición de este calibre, si tenemos en cuenta, para más inri, los medios con los que se contaba, la verdad es que fue un hecho digno de aplauso, igual que el ser capaz de, poco a poco, sacar la prueba hacia delante a pesar de todas las dificultades con las que ha contado el club organizador, algo de lo que escribiré un poco más abajo. Lo bueno es que, a pesar de todo, se ha conseguido que una competición que comenzó con tan solo 23 corredores en su línea de salida haya logrado, por ejemplo, albergar el Campeonato de España de la distancia en el año 2000, y que, tras más de treinta años, la gente siga apuntándose a una de las medias más antiguas de Castilla y León.

Alma de las Heras, durante la celebración de una
de las ediciones de la media maratón.

A lo largo de muchas de sus ediciones, la Media Maratón de Zamora destacó por sus recorridos. Circuitos que recorrían gran parte del centro de la ciudad y teniendo en las cuestas una característica importante, llegando a haber comentarios de aquellos años del tipo “1h15' en aquellos circuitos equivalía a 1h12 en otros más favorables”. Sin embargo, durante unos años aquellos circuitos se tuvieron que cambiar de una manera casi “drástica”, dejando de lado la ciudad para completar los 21097 metros a orillas del Duero, siguiendo el trazado del carril bici en un circuito con dos vueltas, saliendo y llegando a las pistas de atletismo de la ciudad. Un circuito que, siendo sincero, poco o nada tenía que ver con los que durante tantos años habían caracterizado a esta prueba zamorana, y que llevó a que hubiera muchas quejas por parte de los participantes e incluso una bajada en las inscripciones durante los años en los que se mantuvo aquel circuito. Desconozco cuáles fueron los motivos que llevaron a la organización de la prueba a llevar a cabo esta competición en el circuito del carril bici, imagino que habría motivos más que justificados para hacerlos, pero la verdad fue que aquellas ediciones fueron un tanto “pesadas”.
Mapa del circuito actual de la Media Maratón
"Ciudad de Zamora".
Por suerte, y coincidiendo con la celebración de los treinta años de prueba, desde el Atletismo Zamora cambiaron de nuevo el recorrido de la prueba, algo que, como decía, los participantes habían estado pidiendo en varias ocasiones a lo largo de las ediciones previas a aquella. Un circuito con cierta semejanza, por lo que me consta de gente que participó, a los de las primeras ediciones, pero con un punto, para mi gusto, muy favorable: el paso por el nuevo Puente de los Poetas, que ofrece unas vistas impresionantes de todo el casco antiguo de la capital y del paso del río Duero. Un circuito que, al menos aparentemente, es bastante favorable, pero que requiere de cierta capacidad para controlar los esfuerzos si no queremos desfallecer en los últimos metros. Los primeros nueve kilómetros son muy favorables, siempre por lugares que van para abajo o que son completamente planos. Para llegar al kilómetro diez, el cual coincide muy cerquita del primer kilómetro, tendremos que solventar un par de tramos que, si bien no son demasiado largos, pican para arriba. ¿La ventaja? Entre medias hay una zona plana de unos cuantos metros. A partir de ahí, circuito de nuevo favorable durante más o menos tres kilómetros, los cuales nos llevarán hasta el primer paso por el Puente de los Poetas, un puente que tiende a engañar, teniendo más pendiente de la que aparenta hasta la mitad del mismo, para luego, empezar a bajar. Unos metros después de salir de dicho puente, toca la conocida como “cuesta de las bodegas”, una subida que suele ser siempre comentada entre los participantes porque siempre suele hacer bastante daño a los atletas. Como es habitual en los tramos con pendiente de esta media maratón, tampoco es excesivamente larga, pero, como decía, suele mermar bastante las fuerzas de todos los que corren la prueba. A partir de ahí, de nuevo unos kilómetros bastante favorables por la zona de San Frontis, Cabañales y Pinilla, con un tramo de bajada que nos llevará hasta la misma entrada del puente de hierro de Zamora, el cual se deja a un lado haciendo un giro a la izquierda. Seguimos por terreno favorable hasta el segundo paso por el Puente de los Poetas. Una vez completado de nuevo este puente con su correspondiente tramo en subida hasta la primera mitad (la que en el primer paso se bajaba) y la correspondiente bajada en la segunda (la subida en el primer paso), ya todo completamente llano e incluso con una ligera bajada que nos llevará a entrar en las pistas de atletismo de la ciudad, lugar donde está colocada la meta. 

Cartel de la XXX Media Maratón
"Ciudad de Zamora". Año 2014.
Una cosa curiosa acerca de esta media maratón es que, a pesar de ser una de las más antiguas de Castilla y León, durante algunas ediciones ha tenido “problemas” de fechas con otras medias maratones bastante más recientes. Desde luego que no quiero sonar prepotente ni nada por el etilo con este comentario, desde luego que no. Pero creo que en algunas ocasiones se han creado problemas que podrían haber sido innecesarios simplemente poniendo algo de voluntad por parte de todo el mundo. Con el tema de las fechas, creo que debería prevalecer un poco el tema del orden de celebración según el la antigüedad de las mismas, dejando que sea la mas antigua por orden de lista la que pueda ir escogiendo fecha. Lo que no tiene sentido es que, como ha sucedido en alguna ocasión, coincidan dos competiciones de la misma distancia el mismo día. Sobre la fecha de la media zamorana, recuerdo leer hace un tiempo en el Facebook de un atleta del club Trotapinares (equipo habitual de la competición) donde comentaba que, durante varios años, esta competición era la encargada de dar el “pistoletazo” de salida a la temporada de medias maratones, y que aquí se juntaban todos los atletas para probar su estado de forma.
Andrea Román, Alma de las Heras y Lucinda Moreiras.
Al principio del artículo comentaba que este año la prueba traerá novedades. Una de ellas, posiblemente la más significativa, es que, además de celebrarse la media maratón, conjuntamente se hará una prueba de diez kilómetros para todos aquellos participantes que prefieran correr una distancia más asequible que los 21 kilómetros. El Club Atletismo Zamora, organizador de la competición, se ha inclinado este año por añadir una nueva distancia, y la verdad, creo que han acertado. Cada vez son más las pruebas que hacen dos distancias distintas, y en el caso de las que son tan largas, creo que no viene mal hacer una sobre una distancia más apta para todo el mundo. Desde mi punto de vista, es un gran acierto que hayan decidido incluir estos diez kilómetros. Por lo demás, el circuito será el mismo de otras ediciones. Las inscripciones estarán abiertas hasta el día 14 de marzo a las 24:00 horas, siendo el precio de inscripción de 12 euros hasta el día 3 de marzo, y de 15 desde el día 4 de marzo hasta el cierre de las mismas. Habrá posibilidad de hacer las inscripciones presenciales los días 25 de febrero y 4 de marzo de 19:10 a 20:15 horas en el despacho 43 de la Casa del Deporte de la Ciudad Deportiva de Zamora. En el blog de la Media Maratón “Ciudad de Zamora” encontraréis toda la información necesaria. 

Nos vemos… haciendo deporte, claro.

jueves, 14 de febrero de 2019

Entrevista a Javier López Villarrubia

1.- ¿Cómo presentaría Javier López Villarrubia a Javier López Villarrubia? 
Pues, no es fácil describirse a uno mismo, pero si fuera mi amigo, creo que diría que Javier López Villarrubia es perseverante y realista. Aceptando las cosas según viene, ya sean buenas o malas y que pase lo que pase, nunca dejará de correr. A veces más rápido y otras más lento, pero que no se ve haciendo otra cosa.  
 
2.- ¿Recuerdas cómo fueron tus inicios en el mundillo del deporte y en concreto, del atletismo? 
Si, perfectamente, ya que lo veía a diario en casa gracias a mi padre. Él era atleta popular, pero un popular muy bueno, con 2:28 en Maratón, por ejemplo. Junto a él y mis hermanos, íbamos al parque del barrio a dar unas vueltas y recuerdo que ese era el mejor momento del día, porque por suerte se me daba bien y aguantaba mis 6, 8, 10 kilómetros y eso que tenía unos 10, 12 años. 
 
3.- ¿Recuerdas cuándo fue la primera vez que te alzaste con la victoria en alguna carrera? 
Claro, y tengo el trofeo bien identificado en casa. Fue en un cross en Campo de Criptana, donde llegamos pronto y todavía no había sido la carrera de mi categoría. Mi padre me preguntó que si quería correrla y por supuesto que si!! Así que me consiguió unos pantalones cortos, que no se de donde los sacó y me hizo un rápido calentamiento, en el que le hice caso absolutamente de todo. Luego en competición, recuerdo que iba en el grupo cabecero y junto a mi, otro niño que me sacaba dos cabezas y fue con él con quien llegué a la recta de meta. Empezamos a esprintar y gane por tozudo, jeje. Era el año '91. 

4.- ¿En qué momento te das cuenta de que vales para estar en la élite del atletismo? 
Pues no recuerdo un momento en particular, creo que año tras año, al intentar superarme a mi mismo. De Junior pude ir al Campeonato de Europa de cross, luego en sub 23 gané por tercera vez el Campeonato de España, en la categoría absoluta fui a otro Europeo y Mundial de cross y quedé 4º en un Campeonato de España por detrás de Alemayehu Bezabe, Castillejo y Lamdassem. 


5.- Llevas ya unas cuantas temporadas en el mítico equipo Bikila. ¿Qué balance haces de todos estos años defendiendo esos colores? 
Para mi son mis colores. Bikila como club, como nombre, como marca son parte de mi día. Incluso en la escuela mis amigos me llamaban Bikila. Es lo que tiene que mis padres abrieran las tiendas cuando yo tenía 5 años, jeje. 


6.- ¿Has estado en algún otro equipo aparte del Bikila? 
De pequeño estuve en el club Suanzes que es donde ibamos a "entrenar" de pequeños mis hermanos y yo. 
Luego en el Colegio Base. Un año en el club Larios y luego ya por fin, en Bikila. 


7.- Alguna vez he escuchado que algunos atletas se refieren a ti como “bikilín”. ¿Quién hizo famoso ese sobrenombre? 
Bueno, como te comentaba siempre he sido Bikila y al ser el pequeño de los varones de la familia, pues...  


8.- Está claro que eres un atleta de fondo. ¿Cuál es la prueba que, por tus características como deportista, mejor se adapta a ti? 
Pues creo que mi distancia es en la que no he podido exprimirme ¡La Maratón! Siempre me ha encantado rodar y rodar y rodar largo. Incluso a veces cuanto más tiempo llevaba rodando, mejor me encontraba. Recuerdo un entrenamiento de 32kms en el que lo hice de manera progresiva y acabé a 3:07 el último kms sin forzarme demasiado. También creo que es la maratón, porque cuando pude ayudar a Javi Guerra en su primera Maratón, yo para nada había preparado hacer lo que hice. Esos 27kms a ritmo de 2:12. 
 
9.- Has defendido los colores de la selección española. ¿Qué recuerdos guardas de la primera vez que te llamaron para representar a nuestro país con la selección? 
Sueño cumplido. Es lo que todo atleta busca, sueña y desea. Cuando me avisaron de que era uno de los 4 atletas que ibamos a representar a España en un cross internacional en Lisboa, yo veía que por fin cumpliría ese deseo que te demuestra que si ,que eres uno de los mejores de tu pais, jeje.  
 
10.- Fuiste la liebre de Javi Guerra en el campeonato de España de maratón celebrado en A Coruña. ¿Qué sientes durante los kilómetros que fuiste ayudándole y cuando ves que Javi Guerra vence esta prueba? 
Bueno, por suerte fue un día en el que todo salió perfecto. No nos hizo viento, no nos llovió y en cima tuvimos ese día tonto en el que el cuerpo responde sin problema. Prácticamente desde el principio nos quedamos solos liderando la maratón y según iban pasando los kilómetros, veía que él iba muy concentrado y dominando en todo momento la situación. Sin darme ninguna pequeña señal de debilidad. Todo lo contrario. Cuando en el km27 paré, le dije a su mujer que iba perfecto, que iba sobrado. 

12.- Si la figura del entrenador es fundamental en el caso del os atletas populares, imagino que mucho más en el caso de los atletas de élite. ¿Quién es tu entrenador y cómo programáis las sesiones de entrenamiento? 
Bueno actualmente no cuento con esa figura de entrenador, ya que en los últimos 9 años, las lesiones me han privado de poder entrenarme al 100%. Pero sin duda, el entrenador es la segunda pierna de un atleta. Una planificación personalizada, adaptada a las circunstancias de cada momento es fundamental. Un atleta de élite tiene que tener un entrenador que le de esos planes de entrenamiento acertados y también tiene que actuar de psicólogo para poderle mostrar muchas veces el camino correcto, ya que a veces los atletas, dependiendo del estado de forma, pasa por muchas fases psicológicas que te pueden desestabilizar. 

13.- Y hablando de entrenadores, ¿qué importancia crees que tienen para un deportista? 
Bueno, justo en lo anterior te lo comentaba... 


14.- ¿Qué diferencias hay entre preparar la temporada de campo a través y luego preparar pruebas como, por ejemplo, el 10.000 (en asfalto o pista) o la media maratón?  
El cross es una prueba en la que predominan los cambios de ritmos, ya sean por curvas, cuestas o porque los rivales así lo dictan. En la pista tu rival es el cronometro por lo que hay que estar algo más fino. En el cross, poder estar fuerte es calve y en la pista sobre todo hay que estar rápido. Las series, aunque siempre se entrena dándolo todo, las de la pista te hacen estar mucho más reactivo. En la media maratón, va a predominar los ritmos controlados, haciendo series largas a ritmos mucho más asimilativos, aunque si es verdad que se puede hacer una planing parecido para hacer cross, 10.000 o Media. 

15.- ¿Cuál ha sido el kilometraje máximo que has llegado a hacer en una semana entrenando? 
Pues la semana donde llegué a acumular más kilómetros fueron 175kms. Pero lo mejor de aquello, es que la anterior fueron 168 y la anterior a esta 160... La clave es acumular semanas y semanas. Una única semana no vale de mucho. 
 
16.- De las competiciones que has preparado, ¿hay alguna en concreto de la que guardes un recuerdo especial? 
Por suerte tengo muchas, pero por decir una, la que preparé a manos del plan de entrenamiento de mi padre, aunque luego el día D y la hora H me salió mal. Pero aquel planning me puso como nunca antes. Pudiendo hacer 3x5000 por debajo de 15'. Un 8000 y 4000 en 23'36 y 11'38. O 9x1000 recuperando 500m en 2', donde el más lento fue a 2'48 y el último el más rápido en 2'41. Y muchos, muchos kilómetros donde el día suave eran 18kms. de rodaje. 

17.- ¿Nos puedes contar alguna anécdota que te haya sucedido entrenando o compitiendo? 
Hay un entrenamiento en el que estabamos muchos grandes atletas como Jesus España, Javi Guerra, Victor García, Enrique Sanchez, Francisco España, Noel Cutillas... donde teníamos 5x2000 en el Bosque de la casa de campo. En aquel último 2000 nos pusimos clavos y acabamos compitiendo, donde a cada segundo llegábamos uno dándolo todo, fue increíble. Entonces no lo valorábamos, pero a día de hoy lo recuerdo con mucho cariño y admiración.  

18.- ¿Cómo ves el auge que está teniendo el atletismo popular? 
Me encanta que la gente salga a correr, hoy por ejemplo lo he pensado mientras estiraba en el parque de El Retiro, que había mucha gente corriendo y eso claro que me gusta, aunque echo de menos el desconocimiento del deporte que practican, aunque creo que poco a poco la gente lo va conociendo más. Digo esto porque creo que la gran mayoría desconoce no solo a los atletas de élite, sino también porque creo que desconocen cuanto mide una pista de atletismo, o que hablen de que hacer una maratón y en realidad se están refiriendo a hacer 10kms... Pero en gran parte no es culpa del atleta popular, sino de la prensa que es quien tiene el poder de informar y solo nos informan de lo mismo. De si tal o cual futbolista se cambia el peinado o llega tarde al entrenamiento o... Pero no informan de nuestros deportistas. Ya sea atleta o karateca o gimnasta... Nos hacen incultos deportivamente hablando. 

19.- Para ti, ¿es lo mismo el running y ser runner, que el atletismo y ser atleta? 
Creo que ni para mi ni para nadie. El running y el runner, practican el correr por salud, bienestar, desconexión... El atletismo y el atleta es aquello que hacemos buscando una marca mínima, o la clasificación a un campeonato. Donde va por delante el descansar y el cuidarse para conseguirlo. No vería bien a un runner dejar de quedar con sus amigos para tomar algo, por el correr. Otra cosa es que tenga que dormir pronto para madrugar un domingo y poder ir a correr y cumplir con sus kilómetros para luego estar con la familia, jeje.  
 
20.- ¿A qué atletas admiras? 
Admiro a aquel atleta que por su propio esfuerzo es capaz de conseguir su máximo. Sin trampas, sin mentiras. Ese atleta puede ser campeón como Kipchoge o puede ser ese atleta que hace 29' en un 10.000. Si lo consigue por sí mismo, para mi es de admirar.  
El atletismo es trabajo, trabajo y trabajo y bendito trabajo!! jeje Lo echo de menos... 


21.- Como atleta zamorano, te quería preguntar si alguna vez has venido a Zamora a competir. 
Zamora, Zamora no, pero si participé en el Cto.de España de cross  en Toro, en categoría sub23 donde fui bronce. 

22.- ¿Cuál sería tu consejo para todos aquellos atletas que quieren llegar a ser algún día como tu? 
Creo que lo primero es ser consciente que como todo, tiene sus cosas buenas y sus cosas malas y depende de cada uno el ver si merece o no la pena. También es verdad que espero que nadie sea como yo y que puedan tener más suerte con las lesiones, para que pueda disfrutar realmente de este magnífico deporte. Y un consejo que le daría sería que si yo he podido conseguir ciertos resultados, ellos también. Que lo importante es acumular años y años de entrenamiento y entonces, sin duda, se puede. Y también que disfruten de cada competición porque poder competir es un regalo. 


23.- Para acabar, di lo que quieras a los lectores del blog. 
Bueno pues que espero que gracias a esta entrevista puedan haberme conocido un poco más. Que no duden en escribirme si se han quedado con alguna duda y que ya sea más deprisa o más despacio, lo bonito es poder correr y conocer lugares increíbles.