martes, 23 de agosto de 2016

Entrevista a Jaqueline Martin

1.- Para empezar, ¿cómo describiría Jaqueline Martin a Jaqueline Martin?
Una atleta vocacional que ha hecho del atletismo su forma de vida y su pasión. Tenacidad, longevidad y competitividad.

2.- ¿Cómo llegaste al mundillo del atletismo? ¿Habías practicado algún deporte antes?
Con nueve años, competí la carrera del barrio donde vivía, y gané. A partir de ahí me apunte a la escuela de atletismo. Sí, natación, baloncesto y balonmano.

3.- ¿Cuáles son tus distancias preferidas? ¿Prefieres competir en asfalto, pista o cross?
Me apasiona el medio fondo, que es donde comencé y tengo resultados destacados. 
Mi carrera deportiva se destaca por mis grandes resultados en el cross, me quedo con él, llevo muchos años manteniendome en un alto nivel, y con mis mejores logros.



4.- Desde que comenzaste a competir, ¿cuáles han sido tus equipos?
Mi primer club fue Trinitat Vella, seguidamente pasé al F.C.Barcelona, Canal de Isabel II, Reebok R.C, Fila TEAM,y ahora y dese hace muchos años vuelta al F.C.Barcelona, donde espero acabar mi carrera deportiva.

5.- A lo largo de todos los años que has estado compitiendo, ¿qué es lo que te ha motivado para calzarte las zapatillas y salir a entrenar a diario?
La satisfacción por correr, los resultados y el apoyo incondicional de mi club, entrenador, familia y aficionados.

6.- ¿Cuáles han sido y son tus referentes dentro del mundillo del atletismo?
Me quedo con dos Carmen Valero y Sonia O´SULLIVAN

7.- Tienes un nivel muy alto. ¿Cómo te sueles organizar tus entrenamientos? ¿Tienes entrenador o te gusta más hacerlo de manera autodidacta?
Sigo con mi entrenador de toda la vida, 25 años juntos, siempre entreno por las mañanas, único entrenamiento diario, para luego ocuparme de mi hijo.

8.- ¿Nos puedes explicar cómo se lleva lo de estar compitiendo a ese nivel tan alto que comentaba y, además, ser madre? ¿Es fácil de compaginar la competición, los entrenamientos y la vida familiar?
Mis prioridades han cambiado desde que soy madre, pasé a no doblar y hacer un entrenamiento diario más completo, imagino que la madurez y los años hacen que acumules cierta experiencia, y mucho trabajo que ya  no hay que realizar. Es duro entrenar y luego ocuparte de un niño pequeño, pero hemos de mostrado yo y muchas que se puede hacer. En mi caso debo dar gracias a su padre, mi marido, que ha estado al cien por cien ejerciendo, y me ha quitado mucho trabajo,ha dormido las mismas horas  que yo, jaja, cuidando de nuestro hijo. Compites con menos presión y pensando yo ya tengo lo mejor, lo que tenga que salir saldrá, y  sorprendentemente he conseguido muchas cosas desde ese momento.



9.- ¿Cuáles son tus próximos objetivos?
Mi único objetivo es el próximo Campeonato el Mundo de Cross en KAMPALA UGANDA, sería un orgullo personal asistir  a mi décimoquinto mundial de cross.

10.- ¿Como sueles plantear las temporadas?
Comienzo muy en progresión, los primeros meses siempre voy a medio gas, mis cartuchos debo gestionarlos muy bien, y normalmente empiezo a competir mejor a finales de enero. Para llegar al cien por cien a marzo al campeonato de España.

11.- Muchas ciclistas se quejan de que el ciclismo femenino en España tiene muy poca repercusión. ¿Crees que dentro del atletismo femenino ocurre lo mismo?
AL deporte femenino, en cualquier disciplina le está costando mucho tener repercusión o notariedad, en los últimos tiempos hemos tenido en ocasiones mejores resultados que el deporte masculino, y aunque hemos conseguido mucho, nos quedan muchos pasos por dar y mucho por conseguir.

12.- ¿Es sencillo ser atleta de alto nivel en nuestro país?
No, eso depende de unos resultados que están al alcance de pocos, por competiciones internacionales, yo he tenido la suerte de serlo por los resultados de equipo en Europeos y Mundiales de Cross. Es muy duro pero muy satisfactorio.

13.- Cuando estás en la línea de salida de una competición, ¿eres de las que te fijas en la cara de todas las participantes para ver quién puede dar guerra desde un principio o prefieres hacer tu carrera e ir viendo cómo se va desarrollando y quién decide la carrera que es la atleta a batir?
No suelo fijarme, soy consciente que todas están al cien por cien, yo tengo muy claro que ritmo debo emplear y con eso gestionar mi carrera, sin entrar en peleas que luego pueden romperme en el ultimo momento. evidentemente en los campeonatos arriesgo pero siempre controlando mucho, entreno mucho sola y por sensaciones. Y eso ayuda mucho. 




14.- De todas las carreras en las que has participado, ¿te has quedado con alguna espinita clavada por no haber logrado algún objetivo determinado?
La única espinita que tengo, es haber poseido la marca mínima en el año que debute en los 5000 m.l. para los juegos olímpicos de Sidney, y en la última prueba, campeonato de España, estando en un gran estado de forma, a falta de 600 m para el final tropezarme y lesionarme. Eso es lo peor que puede vivir un  deportista.

15.- Muchas veces, cuando vemos que podemos dedicarnos de una manera profesional a esto del deporte, podemos cometer el error de dejar de lado los estudios para centrarnos única y exclusivamente en el deporte. ¿Crees que libros y deporte es compatible?
No es   incompatible, pero creo que deberían ayudar más a poder compaginar las dos cosas.

16.- En mi primera participación en el Cross de Ávila (año 2014) coincidí compitiendo contigo. Tengo la imagen tuya tirando de un grupo a un ritmo que tengo idea de que rondaba los 3'25-3'30, un ritmo creo muy elevado si tenemos en cuenta la nevada que hubo aquel año en el cross abulense. ¿Qué recuerdos tienes de esta competición?
Fue como bien dices, un día duro, de frío, nieve y el viento helado, estaba muy nerviosa porque iba con mucha carga de trabajo y no sabía si podría ganar la prueba, pero cuando dieron el pistoletazo de salida, empecé a correr y cada km que pasaba me encontraba mejor, el ritmo ni lo sabía,en nieve recién caída se corre bien, y aproveche el momento. siempre es una satisfacción correr en Ávila y ganar.

17.- También hemos coincidido en la Media de Ávila. ¿Cómo te sientes en la ciudad abulense?
Muy a gusto, Avila es ideal para practicar atletismo, el único pero que tiene es la climatología, que es muy dura en época invernal, pero se compensa con los sitios espectaculares que tenemos para entrenar,sumado a la altitud y la calidad de vida que tienes.

18.-¿Te gustaría transmitir todos tus conocimientos como corredora a otros atletas? ¿Te ves como entrenadora de niños en algún club de atletismo?
A día de hoy formo parte de un proyecto muy bonito en Ávila,  CORRECONMIGOAV, un equipo de corredores populares, donde iniciamos a la gente a correr y/o en su caso a mejorar. Es de las cosas más bonitas y satisfactorias que me ha pasado y estoy viviendo. El tema niños está en mente pero requiere un tiempo del que ahora mismo no dispongo, todo se andará....



19.- ¿Te gustaría que tu hijo siguiera tus pasos dentro del mundillo del atletismo?
Me gustaría que fuera un amante del deporte como sus padres, la disciplina que elija me da igual, a día de hoy está en el baloncesto y sinceramente me encanta que esté en un deporte de equipo, pero si algún día me dice quiero hacer atletismo, allí estaremos para apoyarle. El deporte sea cual sea, siempre le dará unos valores que no encontrará en otras facetas de la vida.

20.- Se dice que el deporte es una escuela de valores para otros aspectos de la vida. ¿Estás de acuerdo con esta afirmación?
JAJAJA, con el final de la respuesta anterior ya lo digo todo, valores, disciplina, amistad..…

21.- ¿Qué te parece este auge que está teniendo el atletismo popular actualmente?
Es importante que la gente se haya dado cuenta de lo importante que es moverse, sea de la forma que sea, en este caso el atletismo popular, está dando  muchas satisfacciones personales, inclusive relaciones sociales, que quizás esa sea la clave, el compartir experiencias, conocerse, y está claro que es un cambio de ocio, eso sí, es muy importante trasmitir que esto es un hobby, y no obsesionarse con retos en ocasiones insaludables, eso personalmente  a mí me preocupa bastante, e intento trasmitirlo a mis corredores.



22.- Ya estamos a las puertas de los Juegos Olímpicos. ¿Cómo ves a las corredoras que participarán en Rio?
Creo que el hecho de estar allí es muy importante, es muy difícil conseguir las marcas mínimas, un trabajo muy duro de mucho tiempo, y a mí me merecen todo el respeto del mundo sea cuál sea su resultado. Me da mucha pena eso sí, no tener participación en todas las pruebas, pero hay que tener confianza que en estos cuatro años, tengamos un relevo generacional y cubramos todo,  como siempre así ha sido.

23.- Para cerrar la entrevista, puedes decir lo que quieras a los lectores del blog.
Lo primero, darte a tí las gracias por esta entrevista, y espero con mis respuestas que los lectores me conozcan un poquito más, yo soy una deportista de élite, pero para mi es admirable todos aquellos que a diario salen de sus trabajos, llegan a casa y se calzan unas zapatillas y salen a correr, eso es maravilloso. Y lo más importante es que en una salida todos somos iguales, unos corren más que otros, esa es la diferencia, pero lo más importante es lo que tenemos en común, el amor a nuestro deporte.

lunes, 22 de agosto de 2016

Crónica de la V Carrera Popular "Vicente Martín-La Zarza"

El pasado sábado se celebró en La Zarza de Pumareda (Salamanca) la quinta edición de la Carrera Popular “Vicente Martín-La Zarza”. Como era de esperar, Pablo Rodríguez (Run&Go) e Isabel Almaraz (Atletismo Macotera) cumplieron con los pronósticos, alzándose con la victoria sobre la distancia de los 9600 metros, los cuales completaron en 32'47 y 39'24, respectivamente. Además, en esta quinta edición pudimos ver, por primera vez en la competición, a un participante en una bicicleta handbike.

Completando el circuito 
urbano de medio kilómetro. (Foto: Carrera Popular 
"Vicente Martín-La Zarza".

En esta quinta edición, y por segunda consecutiva, me animé para colgarme un dorsal en esta prueba. La verdad, se ha vuelto a confirmar mi teoría de que por esta zona, la organización de las carreras es impecable. Como es habitual, se hicieron un par de pruebas de diferentes distancias, una superpopular con una distancia un poco inferior a los 3000 metros, y otra competitiva de 9600. Las distancias estaban aumentadas más o menos en medio kilómetro respecto a otros años, al haber incluido un pequeño circuito urbano al principio de la competición. Me pareció muy buena idea lo que se hizo, dando primero una salida y luego, la otra. Abrieron las competiciones con la prueba de los casi tres kilómetros, y en torno a dos minutos después del primer paso por meta del último corredor de la prueba, se dio la salida a la prueba larga, de tal manera que los atletas que corrimos la prueba de los 9600 metros apenas nos encontramos con atletas de la prueba corta, a diferencia de otras competiciones que sí he corrido, donde primero han dado la salida a los Andarines (aquí, en vez de ser una prueba para caminar, era un circuito de tres kilómetros más para los niños pequeños y gente que se estuviera iniciando en el mundillo de las carreras, una modalidad también muy interesante, pero que muy pocas organizaciones están copiando) y luego nos ha tocado ir sorteando gente. Me sorprendió realmente la visión que tuvieron desde la organización para que apenas nos encontráramos con corredores de la prueba más corta. Por otro lado, algo que me tenía en vilo era ver si el cruce que separaba el circuito corto del largo estaba señalado igual que el año pasado. Los atletas que participábamos en la prueba larga teníamos un giro a la izquierda, mientras que los atletas de la prueba corta tenían que continuar recto. No nos defraudaron y estaba muy bien señalizado, con un gran cartel que nos indicaba cuál era el camino de cada prueba. Por lo demás, gran trato al corredor, circuito bonito (aunque duro, con muchos toboganes) y creo que buenos premios y un gran ambiente festivo y de atletismo popular entre todos los participantes. ¿Qué más pedir?

La entrega de dorsales estaba prevista entre las 17 y las 19 horas. En mi caso, llegué a La Zarza en torno a las 18.30, para poder recoger con tiempo el dorsal y poder ver algo del circuito y qué participantes habría antes de calzarme las zapatillas y ponerme con el calentamiento. Vi varias caras que me sonaban mucho, supongo que por haber coincidido con ellas en alguna otra competición o incluso en esta misma carrera, en la edición del año pasado. También me encontré con Ricardo e Isabel. Desde que corrí en Bañobárez, no había vuelto a coincidir compitiendo con ellos. Se dio la casualidad de que entonces Ricardo fue tercero, e Isabel y yo ganamos la Absoluta; sin embargo, en esta ocasión me fue imposible seguir a Ricardo, que me dio un cambio de ritmo a la salida del pueblo y tuve que conformarme con verle a lo lejos durante varios kilómetros, hasta que finalmente lo perdí de vista. Estuvimos hablando, una vez acabada la competición, ya cambiados. Una de las cosas más bonitas del atletismo es que siempre acabas haciendo amistades. La última vez que estuve hablando con Ricardo (en la carrera de la USAL celebrada en Zamora) estuvimos hablando de que estaba preparando oposiciones. Aun se acordaba de aquella conversación y me estuvo preguntando por aquello. Me quedo con su consejo. “Dedícate a estudiar, si tienes que dejar de correr durante unos años, déjalo, ya volverás más adelante, pero primero soluciona tu vida”. También vi por allí al que finalmente ganó la competición de los 9600 metros, Pablo Rodríguez. La verdad, me dejó impresionado ya cuando lo vi calentando. Lo primero que se me vino a la cabeza fue “éste hoy nos va a reventar”. Ya en el calentamiento daba la sensación de estar no bien, sino genial de forma. Creo que era la primera vez que me enfrentaba a él en una competición que íbamos a disputar ambos, porque previamente ya habíamos coincidido en la Media de Zamora, donde él fue segundo, pero en esa prueba opté por salir a rodar. Siendo sinceros, fue imposible plantar cara a Pablo, iba sueltísimo en la competición y nada más salir se marchó en solitario.

Salida. (Foto: Carrera Popular "Vicente Martín-La Zarza".

Llegadas más o menos la siete de la tarde, llegó el momento de cambiarse y ponerme a calentar. Trote, ejercicios de movilidad articular, progresiones… Lo de siempre, con tal de activar al cuerpo. Con el paso de los minutos, las calles de La Zarza de Pumareda se iban llenando de corredores que iban ultimando los preparativos para la competición. Con una puntualidad digna de admirar, se dio la salida de la competición corta. Al primer paso del final de carrera por meta se daría, dos minutos más tarde, la salida a los participantes de los 9600 metros, así que, en cuanto pasaron, fuimos todos como locos a colocarnos en línea de salida. Ultimando el calentamiento con unas progresiones, iba pensando si nosotros teníamos que dar la misma vuelta por el pueblo de medio kilómetro que los participantes que ya estaban compitiendo, duda que me solucionó Vicente.

A eso de las 19.35 se dio la salida a la prueba de los 9600 metros. Pablo dejó clarísimo desde el primer metro que partía como principal favorito a llevarse la victoria, y que si alguien quería ganarle, tendría que correr muchísimo. Me impresionó muchísimo la salida que hizo, cómo impuso un ritmo impresionante, y finalmente (algo que era de esperar viendo cómo iba) se quedó él solo. Por detrás, nos partimos en varios grupos muy poco distanciados entre ellos durante los primeros kilómetros de la prueba. En mi caso, me quedé por detrás con Ricardo, mientras que Pablo y José Manuel tiraron por delante. Tras completar la primera vuelta urbana de medio kilómetro, Ricardo dio un cambio de ritmo. Pensé en intentar irme con él, pero veía que faltaba aun muchísima carrera por delante, por lo que opté por no arriesgar, pues sabía que no estaba en mi mejor estado de forma, y viendo que Ricardo iba aparentemente fácil a un ritmo al que yo no estaba para nada preparado, y quedarme más rezagado, corriendo por sensaciones, a un ritmo que creyera poder aguantar. Para cuando llegamos al cruce donde circuito largo y corto se separaban, Ricardo ya iba bastante por delante, y a Pablo le veía muy, muy a lo lejos. Entre uno y otro iba José Manuel, que había iba poco a poco bajando el pistón. Por detrás de mi venía un grupo que poco a poco se fue deshaciendo. La verdad, durante gran parte de la competición pensé que el único integrante que quedaba del grupo perseguidor me acabaría cogiendo. Hubo un tramo en el que veía que me venía recortando bastante distancia y yo iba al límite.

Con el paso de los kilómetros, el esfuerzo iba en aumento. Los constantes toboganes del circuito iban haciendo mella, y aunque no hacía un calor excesivo en comparación con otros días (a la hora de salir, 25 grados), a mi me llegó un momento hacia el kilómetro cinco-seis en el que empecé a acusar los esfuerzos y la falta de entrenamientos de calidad. Por lo menos, la crisis deportiva no me vino en mal momento, pues, aunque por delante ya había perdido la referencia de Ricardo y Pablo, tenía a José Manuel como referente unos cuantos metros por delante, y por detrás, no veía al corredor que venía. Ésto me hizo algo más llevadero ese momento de crisis. Por suerte, pude salvarlo y, ya en el tramo de bajada que nos llevaría hasta la meta, poder volver a ver ritmos por debajo de los 3'40. Durante bastante tiempo fui intentando coger a José Manuel, pero me fue imposible, en el momento de crisis se me empezó a ir, y para cuando quise estar recuperado ya no le veía.

Llegando a meta. (Foto: Carrera Popular "Vicente Martín-La Zarza".
Finalmente, logro entrar en meta como cuarto clasificado de la categoría Absoluta y primero de la categoría Senior. Los datos del GPS fueron: 9590 metros en 37'19, a 3'54 min/km. Mi objetivo de correr a 3'45 fue imposible, y me tuve que conformar con un ritmo muy semejante al del año pasado (3'54 este año frente a 3'55 el año pasado). Y así, completo la primera competición de la temporada 2016-2017. ¿Conclusiones? Pues creo que, pese a todo, bastante positivas. Sabía que mi estado de forma no era el mejor, y finalmente la carrera me puso en mi sitio. Pero logré disfrutar de una tarde muy agradable, con un gran ambiente popular en una carrera donde creo que todos los participantes nos hemos sentido muy a gusto. ¿Qué más podemos pedir? 

viernes, 19 de agosto de 2016

Juntando letras y más letras

Parece mentira, pero llevo una temporada donde tengo la sensación de que manan pruebas de los deportes que me gustan por todos los lados. Por un lado, desde mayo hemos podido disfrutar del Giro de Italia, el Tour de Francia, las pruebas de ciclismo y la maratón femenina de los Juegos Olímpicos, y estamos a muy pocos días de que empiece la Vuelta a España y se dispute la maratón masculina de Rio de Janeiro. Por otro lado, seguimos estando en un boom constante de pruebas dentro del mundillo de las carreras populares de atletismo. Sin ir más lejos, este mes de agosto en la provincia de Zamora nos podemos permitir el lujo de poder dejar de buscar como locos pruebas para elegir a cuál de todas vamos a ir. ¿Positivo o negativo?

El sábado dará comienzo la Vuelta a España, la prueba más importante de ciclismo en nuestro país. Como puede que les pase a muchos aficionados a este deporte, me he enterado, gracias al bombo que le han dado los medios especializados, de que Alberto Contador, Nairo Quitana, Alejandro Valverde y Crhis Froome estarán presentes este 2016 en la ronda española. Reconozco que he tenido, durante un tiempo, la sensación de que únicamente éstos iban a ser los participantes en esta Vuelta a España. La inmensa mayoría de las noticias que he leído vinculadas a esta prueba (y que no estaban relacionadas con el recorrido) centraban todos sus focos en este cuarteto de ciclistas. Y qué queréis que os diga, tengo la sensación de que estos cuatro ciclistas podrían tener muchas posibilidades de llevarse el maillot rojo dentro de tres semanas si alguno de ellos no hubiera tenido, por ejemplo, un calendario tan cargado en los últimos meses. Estoy hablando del británico Chris Froome y del murciano Alejandro Valverde. Está claro que tienen las facultades suficientes como para estar muy arriba en la General; de hecho, ambos ya saben lo que es, pues Froome ya ha hecho segundo y Valverde la ha ganado, pero, las cosas como son, y sobre todo en el caso del ciclista del Movistar, han tenido un calendario un tanto cargado en los últimos meses. Froome ganó el Tour y estuvo en los Jugos Olímpicos, donde, quizá, mostró un nivel un tanto más bajo respecto al Tour, aunque debemos tener muy cuenta un dato importantísimo, y es que el del Sky es un corredor de vueltas por etapas, no de carreras de un día, algo que puede justificar, en cierta medida, su actuación hace un par de semanas en la prueba en ruta de los Juegos Olímpicos, pero ésto creo que no justifica el hecho de que haya acumulado 21 días de competición en el Tour con una presión considerable por ser el líder de la prueba, y que relativamente poco después de acabar la ronda gala, se fue a competir a Rio de Janeiro, y que tres semanas después, lo que viene a durar un Tour, disputará la Vuelta a España. ¿Mucho esfuerzo en poco tiempo? Creo que sí, aunque, quizá, haya encontrado tiempo suficiente para recuperar. Personalmente, me gustaría verle recuperado y que disputar al cien por cien la Vuelta, pero creo que es complicado.

Aun así, creo que Chris Froome tiene muchas más posibilidades de disputar la Vuelta en buenas condiciones respecto a Alejandro Valverde. El murciano del Movistar no se ha conformado con estar en el mismo pelotón que el británico en el Tour y los Juegos Olímpicos, sino que, además, se fue a disputar el Giro de Italia. Es decir, que a los 21 días de competición del Tour y al día de los Juegos que tiene Froome, a mi tocayo le tenemos que sumar no uno, ni dos ni tres días más, sino 21. Es decir, que desde mayo hasta agosto Alejandro Valverde se ha metido entre pecho y espalda cuarenta y tres días de competición. Estoy convencido de que tanto Alejandro como los entrenadores del Movistar saben perfectamente cómo han organizado la temporada de tal manera que el ciclista pueda aguantar todas las competiciones que se han marcado como objetivo. Creo que será muy complicado que Valverde pueda rendir al cien por cien, algo que, de hacer, le permitiría estar muy, muy arriba, pero también creo que si desde Movistar no le meten presión, dejando que corra por sensaciones y, cuando sea oportuno, ayudar a Nairo, quien a priori es el jefe de filas del Movistar.

Sobre Contador y Quintana. Creo que el ciclista pinteño es, para mi, el ciclista que tiene más posibilidades de ganar la Vuelta a España. No pudo acabar el Tour por lesión y se perdió los Juegos Olímpicos, algo que se le criticó bastante, pues por los mismos días que se celebraba la prueba en ruta, Alberto ganaba la Vuelta a Burgos. Pero bueno, creo que a priori llega algo más fresco y con ansias de guerra. Nairo Quitana, por otro lado, no ha competido en los Juegos Olímpicos, pero sí en el Tour, un Tour donde para nada se mostró en su mejor versión, y realmente se limitó a ir a rueda de Froome, sin ningún ataque serio en busca de arañar segundos de cara a la General de la ronda francesa. Lo más probable es que, habiendo sido el Tour su principal objetivo, la respuesta a esa falta de ataques es, quizá, un tanto evidente, y es que estuvo bastante alejado de su mejor estado de forma, lo que pudo llevarle a no rendir como todos esperábamos.

Después de varios años, Zamora tiene de nuevo en el pelotón profesional a un ciclista. Tras competir durante un tiempo en el Team Ecuador, Jaime Rosón se recalificó, volviendo a ponerse el maillot verde del Caja Rural, con el que, dentro de la categoría Sub-23, ganó el Memorial Valenciaga y el Campeonato de España de la categoría, lo que le llevó a probar de nuevo con los profesional en tierras estadounidenses. La siguiente campaña, el Caja Rural decidió, viendo su gran palmarés en su último año de Sub-23, volver a subirlo a la máxima categoría del ciclismo. Jaime lograba en Turquía su primera victoria como profesional en la etapa reina. Y ahora, unos meses después de aquella ansiada primera victoria, Jaime estará el próximo sábado en la salida de la primera etapa de la Vuelta a España. La verdad es que me alegra muchísimo saber que Zamora tendrá de nuevo a un ciclista compitiendo en la vuelta por etapas más importante a nivel profesional en nuestro país.

Con la contrapartida de la noticia de que Jaime correrá la Vuelta, el martes el ciclismo zamorano se llevó un palo muy grande. Fallecía Mariano Quevedo, una de las personas que más ha hecho por el ciclismo en Zamora. Organizador de los eventos más importantes dentro del mundillo, como la Vuelta a Zamora o el Trofeo Ayuntamiento, Quevedo era un enamorado del mundillo de las dos ruedas. Fue entrenador de toda una generación de ciclistas, de los que hoy en día muchos han intentando seguir sus pasos, intentando mantener a los cada vez más escasos niños que se animan a dar pedaladas en Zamora. A su hijo, Francisco Javier Quevedo, le metió también el gusanillo del ciclismo. Francisco Javier fue Campeón de España en pista, y llegó a defender los colores del equipo profesional CLAS, siendo uno de los sprinter del equipo. El ciclismo zamorano ha sufrido la pérdida de una de las personas que más hizo por él.

Y después de dedicar gran parte del artículo al mundo de las dos ruedas, toca cambiar de lado y pasarse al atletismo. Después de unos días entrenando con sensaciones y conclusiones de lo más variopintas, me encuentro en el día previo a la que será mi primera competición en la presente temporada. Mañana me tocará calzarme las zapatillas y colgarme de la camiseta el dorsal que me corresponda para competir sobre 9600 metros en La Zarza de Pumareda (Salamanca). Allí competí el año pasado con unas sensaciones y un resultado pésimos debido a un catarro que arrastraba desde los días previos. Mocos, mocos, más mocos y algo de fiebre no me dejaron disfrutar nada de una competición que, siendo sinceros, me pareció que era idónea para ello. No siempre podemos correr o competir como nos gustaría, y en esta ocasión no hubo manera de encontrar ni sensaciones ni ritmo. Para esta ocasión, mi estado de forma no es el idóneo para correr rápido, pues, como he comentado en tantas ocasiones, estoy haciendo kilómetros, pero todos ellos de carrera continua, a ritmos cómodos. Por lo tanto, mi idea para mañana será salir y ver cuáles son las sensaciones. Intentaré acoplarme a un ritmo en base a cómo me vaya notando según vayan pasando los kilómetros. Sigo teniendo en mente lo de ir a 3'45, pero lo veo un tanto complicado. Está claro que si veo que estoy compitiendo a este ritmo y las sensaciones son buenas, desde luego que voy a ir a por ello, pero habrá que ir viendo poco a poco.

Sobre futuros entrenamientos, me gustaría comenzar a hacer series la próxima semana. ¿Factible? La verdad, llevo diciendo mucho tiempo que voy a volver a hacer series, pero, a la hora de la verdad, me decanto por irme a rodar. Lo de que será la temporada de mi regreso o que voy a preparar una carrera suena ya siempre a lo mismo, a objetivo sin cumplir. Mi cabeza ya no es lo que era para centrarme y luchar por un objetivo, sino que prefiere utilizar el atletismo como método para despejarme. Desde luego que eso también está muy bien, pero está claro que aun me sigue saliendo algo de la venilla competitiva cuando veo un dorsal, aunque sepa que mi estado de forma no me va a permitir competir a los mismos ritmos que cuando entrenaba de una manera más organizada. Como siempre digo, no me arrepiento de todo lo que he hecho desde que dejé de entrenar con Teo, pero creo que, quizá, esta temporada, después de llevar tres años sin llevar un plan demasiado organizado, me empiece a plantear lo de entrenar de una manera adecuada. Aun soy joven y creo que puedo intentar retomar los ritmos que en su día tocaba. ¿Por qué no?

Nos vemos… haciendo deporte, claro.


sábado, 13 de agosto de 2016

Juegos Olímpicos, maratón y La Zarza

Después de estar unos cuantos días sin actualizar el blog, hoy me pongo manos a la obra con otra entrada. Para esta ocasión me gustaría escribir sobre los Juegos Olímpicos, aunque tampoco gran cosa, pues les estoy prestando más bien poca atención incluso a los deportes que me gustan. Por otro lado, también escribiré sobre los entrenamientos de esta semana, las sensaciones y qué tengo en mente hacer de cara a los próximos días. Vamos a ver qué sale hoy.

El pasado fin de semana se celebró la prueba de ciclismo en ruta de los Juegos Olímpicos, con un gran puesto de Joaquim Rodríguez, que, como ya anunció en una de las jornadas de descanso del Tour, se encuentra ante su última temporada como ciclista profesional. Viendo un poco por encima las noticias (apenas pude ver los últimos kilómetros de la prueba en diferido) creo que el resto de compañeros de Selección, si bien podríamos catalogar su trabajo de bueno, creo que para nada tuvieron su mejor día. A priori, los dos ciclistas con más posibilidades eran Alejandro Valverde y el propio Joaquim. El murciano aguantó hasta los kilómetros finales, donde, al ver que sus piernas no acababan de ir del todo bien, optó por trabajar para el catalán del Katusha y, por lo menos, intentar ganar una medalla con él. Aunque ambos corrieron el Tour, creo que Valverde pagó el esfuerzo de haber competido durante tres semanas en la ronda gala. No sé si estoy o no en lo cierto, pero a lo largo del Tour he tenido al sensación de que Joaquim corrió de una forma un poco más conservadora que el del Movistar, quizá sabiendo que tenía serias posibilidades de ser seleccionado para Rio, lo que puede que el pasado fin de semana se encontrara un poco más fresco respecto a mi tocayo Alejandro. Reconozco que mientras leía vía Internet las últimas noticias que llegaban desde Rio, tenía muchas esperanzas de que Joaquim pudiera entrar finalmente en el selecto podio y poder optar a uno de los tres metales. Finalmente no pudo ser, y nos tuvimos que conformar con quinto puesto.

¿Bueno mal balance de nuestra Selección de ciclismo en ruta? Creo que Javier Mínguez, el actual seleccionador, acertó llevando a estos seleccionados, aunque luego las cosas no hayan salido como se esperaba. De todos los “elegidos” podríamos decir que, a la hora de apretar, solo ha sido Joaquim quien tenía piernas, pues ni Alejandro Valverde fue capaz de aguantar. Mínguez, sabedor de la importancia de tener a gente que sepa realizar bien la labor del gregario, se ha rodeado de unos ciclistas que perfectamente podían trabajar tanto para Valverde como para Joaquim. Como decía, creo que a priori la selección estaba bien hecha, otra cosa es que luego las piernas de cada uno hayan funcionado mejor o peor, y éso no lo podemos ni criticar ni comparar con otras competiciones, pues Javier creo que tiene la suficiente experiencia después de tantos años metido dentro del mundillo como para saber a quién lleva o a quién no lleva a una competición y, como le escuchaba hace pocos días en una entrevista, si a alguien no le gusta las selecciones que hace, es tan sencillo como ponerse en su lugar y ver qué haríamos los demás.

Cambiando de deporte, nos vamos al atletismo. Ya hemos empezado a ver las primeras competiciones de este deporte, y qué mejor manera de empezar que con un record en 10.000 metros con 29'17 de la mano de Almaz Ayana. En lo que a actuaciones españolas se refiere, Miguel Ángel López no cumplió con los pronósticos que ni los aficionados ni él mismo habían establecido para los 20 kilómetros marchas. Finalmente, el español acabó en undécima posición, mientras que su compañero de Selección Álvaro Martín acababa once puestos más atrás, como 22º clasificado. El que sí tuvo algo más de suerte fue el salmantino Álvaro de la Arriba, logrando entrar en cuarta posición en su serie de los 800 metros, haciendo una gran carrera que acabó en un sprint muy apretado, donde el charro logró hacer una gran remontada.

Pero debo reconocer que no estoy prestando demasiada atención a estos Juegos Olímpicos. Mis miras están enfocadas al fin de semana que viene, donde podremos ver la maratón masculina. Se ha dado una circunstancia un tanto peculiar para nuestra Selección dentro de esta prueba, que no deja de ser la reina de los Juegos Olímpicos. Estaban fijos Jesús España, Carles Castillejo y Javi Guerra. Estaba establecido que en el caso de que uno de estos tres atletas fijos no pudiera tomar la línea de salida, hecho que por desgracia ha sucedido con Javi Guerra, a quien una tromboflebitis le ha apartado de poder correr los 42195 metros olímpicos, sería Iván Fernández el encargado de sustituir al corredor que, por la circunstancia que fuera, no pudiera tomar la salida. Al conocerse que el segoviano no podría tomar la salida, todas las miradas se pusieron en Iván. Pero resulta que, por “motivos técnicos”, este corredor no sustituirá a Guerra, y por lo tanto, la Selección española solo contará con dos atletas (Castillejo y España) para debutar la maratón del próximo día 21 de este mes. Supongo que habrá motivos suficientes y justificables como para no dejar tomar la salida a Iván Fernández, pero visto desde fuera, y con la única explicación de “motivos técnicos”, la verdad es que esta decisión tiene poco sentido. Nos hemos quedado con tan solo dos corredores para debutar una prueba de 42 kilómetros, lo cual puede resultar algo bastante arriesgado. Creo que con tres corredores ya íbamos algo justos, pero con dos, creo que hemos perdido un montón de posibilidades. No quiero decir que ni Castillejo ni España no tengan posibilidades de entrar delante, porque desde luego que las tienen, pero la maratón es una competición muy, muy larga, donde puede pasar de todo. Una lesión estos días previos o el mismo día de la competición, un mal día… Pueden pasar muchas cosas como para llevar a tan solo dos corredores. Creo que el hecho de no llevar a Iván Fernández es, como decía, una decisión muy arriesgada, pero bueno, esperaremos hasta el próximo domingo para ver qué es lo que sucede, y si esa decisión finalmente era tan arriesgada como me lo parece o si, por el contrario, con dos atletas podremos hacer un gran papel.

En lo que a mis entrenamientos se refiere, ésta semana no se ha dado mal del todo. Me decidí a entrenar por distancia y controlando el pulso, y la verdad es que no me he visto demasiado mal. El lunes comencé rodando 13 kilómetros en 57'37, a 4'26 min/km y 162 pulsaciones medias. Mi objetivo para este día era la de hacer un rodaje sin forzar demasiado, para soltar del fin de semana. El martes me calcé las zapatillas de nuevo las zapatillas, completando un total de 14 kilómetros en 1h02'27, a 4'27 min/km y 162 pulsaciones medias. El miércoles tocaba hacer un rodaje un poco más largo que el de los dos días previos, acabando con 15 kilómetros en 1h07'16, a 4'28 min/km y 161 pulsaciones medias. Para seguir, el jueves me animé a hacer un rodaje semejante al del martes, completando 14 kilómetros justos en 1h01'29, a 4'23 min/km y 162 pulsaciones medias. El jueves, hasta ahora, ha sido el día que mejores sensaciones he tenido. El viernes tocó descansar, así que poco tengo para contar. Para empezar el fin de semana, hoy me animé a rodar por la zona de la Aldehuela y Cabañales, completando un total de casi 14.2 kilómetros en 1h03'20, a 4'28 min/km y 165 pulsaciones medias. Mi idea para hoy era hacer hasta el kilómetro 11 entre 160 y 165 pulsaciones, para acabar los últimos tres rodando entre 175 y 180 pulsaciones, los cuales completé en 3'51, 3'57 y 4'01. Para acabar la semana, mañana me espera la tirada larga. Están programados 16 kilómetros de carrera continua entre 160 y 165 pulsaciones.

Para el próximo fin de semana, salvo que pase algo muy gordo, me volveré a colgar un dorsal. Nos tocará desplazarnos hasta La Zarza de Pumareda para disputar su carrera popular. En esta edición he leído que se ha alargado el recorrido en torno a medio kilómetro, algo que a mi creo que, a priori, me beneficia. Reconozco que no guardo buen recuerdo de la edición del pasado año. En mi debut en esta prueba charra no tuve mi día. En los días previos me acatarré y ese día, los mocos, la tos y la fiebre estuvieron en su máximo apogeo. Me notaba débil, y durante la carrera apenas pude aguantar a buen ritmo los dos primeros kilómetros, a partir de ahí tuve que ceder e intentar llegar a meta como pudiera. Este año ya he pasado un catarro veraniego, aunque no tan exagerado como aquel que me impidió disfrutar de la competición. Este año, sin embargo, creo que estoy bastante más flojo físicamente que el año pasado. Entrenando a base de sesiones cómodas como estoy entrenando ahora, poca mejoría puedo tener. Por lo tanto, este año no puedo ponerme un objetivo demasiado ambicioso para La Zarza de Pumareda. Iré analizando según vayan pasando los kilómetros. Por querer, claro que me gustaría correr rápido, pero tengo que ser consciente de cómo estoy y cómo llego allí.

Me quejaba en el párrafo anterior de que ahora mismo no me encuentro en mi mejor momento, pero no porque no asimile los entrenamientos, sino porque, a la hora de ponerme a entrenar, me decanto por hacer kilómetros de carrera continua a ritmo cómodo, sin forzar en exceso la máquina. Por lo tanto, me encuentro en un momento que no me imaginaba que fuera a llegar, porque hasta no hace tanto no era muy por la labor de ser un corredor trotón, sino de ser un corredor no sé si de competición, pero si competitivo. Pero, cuando la cabeza deniega de los entrenamientos fuertes, de sufrir, acabas pasando lo que a mi me ha pasado ahora. No me puedo arrepentir ni puedo quejarme de que ahora mismo hacer un mil en 3'45 sea ir casi a tope, cuando hace ya bastante tiempo los llegué a hacer a casi 3'00, más que nada porque es lo que me he buscado después de tanto tiempo sin hacer entrenamientos de calidad. ¿Volver a hacerlos? Siempre me hago la misma pregunta. Hasta no hace tanto, tenía ciertas esperanzas en que la respuesta fuera afirmativa, pero ya estoy empezando a creerme que el no está muchísimo más cerca de lo que yo me esperaba. Después de tanto sin seguir un plan de entrenamiento serio y habiéndome vuelto un atleta trotón, ya casi no puedo ni denominarme “atleta popular machacón”, como tantas veces me he descrito. Me cuesta muchísimo mentalizarme de hacer entrenamientos de calidad, que me hagan mejorar, igual que el de marcarme un objetivo y entrenar para lograrlo. Sigo entrenando a diario, pero con la cabeza puesta en disfrutar, sin más pretensiones. No sé si volveré a competir, es algo que en este momento veo bastante lejano.

Nos vemos… haciendo deporte, claro.



jueves, 4 de agosto de 2016

Escribir, escribir y más escribir

Me parece increíble el poder que tiene la música. Hoy, ante la falta de ideas para escribir, no tenía previsto publicar en el blog. Estaba aprovechando la tarde para escuchar a mis músicos favoritos con los temas que más me gustan de cada uno de ellos, junto a alguna nueva canción que he descubierto en los últimos días, como es esa “Lucha de gigantes” de Antonio Vega, y ha sido mano de santo para ponerme manos a la obra y juntar unas cuantas letras. No sé qué poder tienen los instrumentos musicales ni las voces de los cantantes, pero la verdad es es impresionante cómo el maestro del rock en español, Miguel Ríos, el mencionado Antonio Vega o el grandísimo Freddie Mercury han logrado ponerme un tanto nostálgico y despertar en mi una serie de sentimientos de lo más variopintos. Creo que no es la primera vez que hago esta pregunta en el blog, pero, ¿música y escritura, o incluso música, escritura y deporte están más unidos de lo que pensamos? No me extrañaría nada, viendo los resultados que la música suele despertar en mi cuando me siento una tarde a escuchar unos cuantos temas de los músicos que, por diferentes motivos, admiro.

Reconozco que me impresiona la capacidad de los músicos para componer e interpretar los temas. Me parece increíble su capacidad para empezar a mezclar unas notas con otras, de introducir todo lo necesario para componer en una serie de pentagramas y no solo eso, sino encima ser capaces de interpretarlo en muchas ocasiones a unas velocidades impresionantes. Y por si era poco, podemos encontrarnos con bandas como, por ejemplo, la que tuvo Miguel Ríos para su famoso Rock&Rios del 1982, donde hay varios guitarristas o un par de baterías, y los músicos son capaces de tocar sus correspondientes notas sin confundirse y siguiendo el ritmo de la canción. Es algo que admiro de una manera muy especial, y que, quizá, es uno de los puntos que ha hecho que sienta una admiración hacia todas las personas que se dedican a la música.

Sobre mis gustos musicales, creo que a poco que hayáis leído el blog, os habréis fijado en que soy muy de los años ochenta y noventa, y que tiro muy hacia el rock. Soy seguidor de Miguel Ríos desde hace mucho tiempo. Para mi, sin ninguna duda, es, como una vez leí, el maestro del rock en español. Dentro de los cantantes de nuestro país, reconozco que es mi favorito, aunque no el único que me gusta. Hay temas de Serrat, Victor Manuel, Ana Belén o Sabina (y qué casualidad, casi todas las canciones que he escuchado suyas, estaban interpretadas junto al granadino) que me gustan muchisimo. Hace pocos días me dio por escuchar “El sitio de mi recreo” de Antonio Vega interpretado primero junto a Miguel Bosé (un Miguel del que no soy especialmente admirador) y luego junto a Miguel Ríos, y me dio por buscar algún otro tema de Antonio. Di con el tema “Lucha de gigantes” de un concierto en directo del año 2008. Me impresionó esta versión del tema. He escuchado alguna otra versión, pero el sentimiento que he notado en esta de 2008 era especial, diferente. Y está claro que por encima de todos está el más grande, ese que fue capaz de interpretar “I want to break free”, “We will rock you”, “Innuendo” o “These are the days of our lives” con Roger, John y Brian, y a la vez, interpretar “Barcelona” junto a Montserrat Caballé. Evidentemente hablo de Freddie Mercury, para mi, el más grande. Y a la vez, contrastando un tanto, tambíen me gustan las canciones de los Payasos de la Tele. Paso de un tipo de música a otro completamente diferente, pero que también me resulta entretenido. Unos temas dedicados al mundo infantil, pero que también me resultan de lo más entretenidos, al igual que algunos de Epi y Blas. No todo iba a ser rock.

¿Y por qué Miguel y Freddie como cantantes favoritos? Miguel creo que, a nivel nacional, ha sido un poco el “padre” del rock. Se empeñó en interpretar este género musical incluso cuando en nuestro país se puso de moda el twist, lo que, por un tiempo, convirtió al granadino en Mike Rios, el Rey del Twist. En diferentes entrevistas que he escuchado a músicos españoles posteriores a Miguel, le colocan como un espejo donde mirarse a la hora de interpretar los temas, coincidiendo todos en su gran calidad. La verdad, me parece que lo hecho por el granadino tiene muchísimo mérito. Marcharse de Granada siendo tan joven e intentar ser una estrella dentro de un género que en España apenas tenía público fue algo digno de admirar. Según fue entrando el rock en España, Miguel supo adaptarse a las necesidad del género musical y del público. Además, una persona creo que comprometida ya no solo con la música, sino con diferentes aspectos de nuestra sociedad. De Freddie Mercury me enamoró su voz y su manera de interpretar las canciones en los conciertos, siempre de un lado al otro del escenario, un poco como hacía Miguel en la época del “Rock and Rios” o el “Rock en el ruedo”, pero a lo grande. Su capacidad como cantante hizo que fuese, y creo que sigue siendo, el más grande todos. Se juntó de un gran grupo como fueron Roger, John y Brian, y juntos lograron cautivar a un montón de personas. ¿Quizá sin Freddie el grupo no hubiera llegado tan lejos? Creo que musicalmente eran muy, muy buenos (y aprovecho para mostrar mi devoción hacia Brian, el guitarrista del grupo), pero está claro que Freddie tuvo muchísimo que ver en el éxito de Queen, pues pocos grupos han tenido la suerte de dar con un cantante de tal capacidad para ponerse a cantar y, a la vez, dar tanto espectáculo en el escenario y, por si fuera poco (y por lo que tengo entendido), unos conocimientos bastante amplios de piano. Ahí tenemos como ejemplo Bohemian Rhapsody.

Dejando un poco de lado mis opiniones y gustos musicales, nos encontramos ya a escasos días de que comiencen los Juegos Olímpicos. Llevaba tiempo con ganas de empezar a saber quiénes serían los españoles elegidos para ir a competir a Rio de Janeiro, pero, a la hora de la verdad, reconozco que apenas he prestado atención, salvo a la prueba de maratón, donde, si bien he estado algo más atento, tampoco es que haya hecho demasiado caso. Con a cabeza puesta en otras historias, sin apenas mirar por Internet y teniendo en cuenta que mis deportes favoritos para este tipo de eventos (atletismo, ciclismo y triatlón) suelen ser menos importantes que el fútbol, la verdad es que no estoy excesivamente puesto en el tema. De la prueba de maratón, hablando de la masculina, que es a creo que he prestado más atención, creo que podremos ver una gran representación. Para mi, a priori Carles Castillejo y Javi Guerra son los dos atletas con más posibilidades de hacer un gran papel. Son dos maratonianos ya consagrados, que conocen a la perfección la prueba y que saben, por lo tanto, cómo pueden reaccionar en estos 42195 metros. Jesús España, para mi, es un atleta que puede crear cierta incertidumbre. En su debut en la distancia la verdad es que me dio bien en el morro, logrando hacer la mínima, algo que yo no para nada esperaba. Pero, aunque la única referencia que tenemos de este corredor dentro de los 42 kilómetros es muy buena, debemos pensar en que, mientras que de sus dos compañeros tenemos muchas y muy buenas referencias dentro de la distancia, de él solamente tenemos la que de Sevilla, lo que provoca que realmente no sepamos cómo puede reaccionar Jesús ante la maratón.

Y en lo que a nivel personal se refiere, aquí sigo. Esta semana he intentado aprovechar los rodajes para pensar y reflexionar sobre varios temas. En mi última entrada escribía un tanto cabreado al verme un tanto bloqueado para ponerme con los entrenamientos de calidad. Pensándolo, me doy cuenta de que soy un tipo picón, muy picón, y que lo quiera o no, llevo los dorsales en la sangre. Ahora no estoy en mi mejor momento (una cosa es que me encuentre haciendo más kilómetros que un poseso y otra que todos estros entrenamientos tan voluminosos sirvan para obtener una mejoría que solo me van a dar las series alternadas con rodajes), pero sé que entrenando bajo una metodología sí puedo retomar gran parte del nivel que he tenido. No es sencillo, y mi cabeza me suele pasar malas jugadas cuando se trata de tener que hacer entrenamientos de calidad o sesiones para recuperar (aunque, curiosamente, el lunes rodé 45' dentro del margen de pulso establecido en el único día del plan que tenía elaborado para empezar el lunes de esta semana sin pensármelo demasiado), pero me parece que tengo que dejar ya de lado esto de volver y no volver, y centrarme de una vez. Aunque pueda parecer mentira, creo que el mejor sitio para estar sería compitiendo de nuevo. Al fin y al cabo, esta nueva temporada únicamente he estado una semana sin seguir el plan que tenía pensado, siguiendo, a excepción del lunes, el mismo esquema que en estos últimos días, hacer una hora diaria, pero aun quedan muchas, pero muchas semanas para hacer series, rodajes, cuestas, competir… Es hora de replantearme algunas cosas e intentar ver el tema de mi vuelta de un modo un tanto más positivo respecto a como lo veía en mi última publicación en mi blog. ¿Por qué no intentar volver?


Nos vemos… haciendo deporte, claro.

lunes, 1 de agosto de 2016

Rumbo a ninguna parte

Me encuentro en un momento en el cual me apetece escribir. Me apetece porque lo de juntar letras me permite expresar sentimientos, emociones y opiniones acerca de todos los temas que se me antojen, y ahora mismo me encuentro en uno de esos momentos donde expresar todo éso creo que me puede resultar fácil. Tengo en mi cabeza una serie de pensamientos deportivos, los cuales me encantaría compartir con todos los lectores del blog, así que me voy a poner manos a la obra, y a ver qué sale en esta ocasión.

El título de esta entrada no está, para nada, puesto al azar. Me explico. Una vez más, me he querido meter en un proyecto en el que creo no estar preparado ni física ni mentalmente. Evidentemente, estoy hablando del hecho de querer volver esta temporada a competir, un objetivo que me he planteado tantas veces desde octubre de 2013, y salvando unos meses a finales de esa misma temporada, para nada he logrado. Como bien sabréis los lectores un poco antiguos del blog, he intentado en varias ocasiones volver a colgarme un dorsal con un nivel semejante al que tuve cuando entrenaba con Teo, pero con el paso del tiempo esos regresos se han ido distanciando unos de otros, y las ganas por intentar volver a hacer miles a tres minutos o competiciones a 3'15 se ha ido poco a poco desvaneciendo, hasta llegar al punto en el cual me encuentro ahora, muy semejante en muchas cosas al que me encontraba en aquella ocasión que decidí dejar de entrenar con Teo y empezar a tomarme todo ésto con una filosofía diferente. Mi cabeza cada vez se decanta más por buscar el simple disfrute de ésto, sin preocuparme de series ni de ritmos en carrera, queriendo que me olvide por completo de regresos sin sentido y de hacer series sin objetivos claros. Ya no tengo ese ansia por entrenar para competir, ni de salir para estar entre los primeros clasificados. Por lo tanto, éste último objetivo que me había marcado, el de organizar de nuevo una temporada enfocando todo a las competiciones, es un reto con rumbo a ninguna parte, querer intentar algo cuyo horizonte no es nada claro, sabiendo además que, tarde o temprano, volveré a centrarme en los rodajes y a olvidarme de las series y demás entrenamientos de calidad.

Con este último intento de regreso, un tanto relativo, dicho sea de paso, ya que solo he llegado a hacer un entrenamiento de los que tenía marcados en el nuevo plan de entrenamiento, tengo la sensación de que se acaba un ciclo en mi vida deportiva. No es que vaya a dejar de correr, ni mucho menos, pero esto de andar con regresos cada poco tiempo creo que ha llegado a su final. Viendo la negativa que tengo en todos estos intentos, es la hora de pararse a pensar y ver qué es lo que quiero. Tengo que empezar a decantarme por unas ideas y unos objetivos, no puedo estar todo el tiempo diciendo que voy a volver a un lugar donde realmente no me voy a encontrar nada cómodo, un lugar que sé que ya no es mi sitio. Perfectamente sé dónde estar y dónde debo desenvolverme a la hora de entrenar, porque es el sitio que, al fin y al cabo, me permite seguir disfrutando de esto, sin sufrir y sin pensar en la competición. Los rodajes han pasado a ser una parte fundamental de mis entrenamientos, me han permitido entrenar con un montón de gente y conocer muchísimas rutas nuevas, que a mi, al fin y al cabo es lo que más me hace disfrutar de todo ésto. Poder correr con los compañeros de la mesa de Valorio o poder descubrir Zamora a zancadas me resulta una gozada. Por éso, desisto de intentar volver a competir. Una vez más, me quedo con lo que más me gusta y lo que más me hace disfrutar del atletismo, que no es otra cosa que rodar, y rodar y volver a rodar.

Esto, más que parecer que lo está escribiendo un Junior, parece estar escrito por un Veterano; de hecho, no es la primera vez que me dicen que parezco un veterano cuando llega la hora de entrar en los quejidos posteriores a los entrenamientos o comentar cuáles son mis dolores. Es cierto que con mi edad y habiendo estado compitiendo a nivel federado durante cuatro temporadas y habiendo incluso llegado a ganar alguna carrera a nivel popular, debería tener otra mentalidad y seguir pensando en competir, o como dice mi amigo Javier, debería tener las piernas trilladas de hacer series y competiciones rápidas, acordes a mi edad. Pero no nos engañemos, mi cabeza ya no es lo que era, y desiste de retomar todo aquello que abandoné en octubre de 2013, dejando de lado la forma de entrenar que tengo ahora. Sé el deporte federado va a estar muy alejado de mi vida como deportista, y para nada es algo que me importe. ¿Es algo negativo? Nunca me he considerado un atleta con capacidad para llegar a la élite del atletismo, ni si quiera para ganar alguno de los crosses federados en los que he competido, pero creo que durante esos cuatro años que estuve ahí, no fui mal en las competiciones donde participé. Es cierto que temporada a temporada iba viendo una mejoría que me motivaba a seguir entrenando a las órdenes de Teo, y quizá, de haber seguido a sus órdenes, entrenando bien, podría haber hecho algún buen puesto, pero todo aquello, como suele decirse, es agua pasada. Ahora me encuentro en una situación diferente, donde mis objetivos dentro del atletismo son otros, buscando solo disfrutar a base de hacer kilómetros, kilómetros y kilómetros de carrera continua.


Mi idea para los próximos meses es reorganizar todo y volver a entrenar como he estado haciendo durante unas cuantas semanas. Volver a rodar por tiempo y sensaciones, olvidándome de ritmos y demás historias. No me arrepiento de no volver a tocar las series, si ésto me va a permitir disfrutar, y sé que lo va a hacer. Lo que no descarto es ir a alguna competición, como espero poder hacer el próximo día 20 de agosto en La Zarza de Pumareda (Salamanca), sobre 91000 metros, una carrera, por cierto, muy recomendable, con un gran ambiente popular.

Para acabar el artículo, os cuento cómo fue mi entrenamiento de esta mañana. Para empezar la semana, opté por rodar 45' entre 160 y 165 pulsaciones hasta el minuto 30, y a partir de ahí, a rodar entre 170 y 175 pulsaciones hasta el minuto 45. No me noté nada mal, la verdad, y el ritmo fue bastante interesante. Al final, logré completar algo más de 10.5 kilómetros en 45' justos, a 4'17 min/km y 165 pulsaciones medias. Hoy la verdad es que arranqué aun con la idea de volver a competir, pues no me había aun puesto a elaborar del todo el plan de entrenamiento y, por tanto, a recapacitar sobre vuelta. Reconozco que esta mañana me quedé con ganas de hacer algo más, pero bueno. Para lo que queda de semana, me esperan unos días de los que realmente me gustan. No me he matado demasiado pensando en los próximos entrenamientos de esta semana, lo reconozco, así que el resto de los días tocará rodar una hora, a excepción del domingo, donde nos tocarán 70' de rodaje.

Nos vemos... haciendo deporte, claro.

viernes, 29 de julio de 2016

Cicloturismo y competición. Cuando la diferencia resulta complicada.

Nos encontramos viviendo un crecimiento importante del deporte a nivel popular, de forma especial en deportes como el ciclismo o el atletismo. Hoy me gustaría centrarme en el deporte de las dos ruedas, no tanto a nivel de competición profesional, sino me iré más a temas cicloturistas y precios de bicicletas. Tengo la impresión de que estamos viviendo alguna que otra situación un tanto peculiar, sobre todo en lo que a temas económicos se refiere con las bicis, algo que puede llegar a ser impresionante, aunque también me gustaría hacer una critica a las marchas cicloturistas que han dejado de ser eso, marchas cicloturistas, para pasar a ser competiciones. Son temas que no acabo de comprender, y de los que hoy me apetece compartir mi punto de vista con todos vosotros. 

Vamos a comenzar por las marchas. Y qué mejor manera de hacerlo que aclarando conceptos. Según la RAE, cicloturismo está definido como "Turismo que se practica en bicicleta". La definición que utilizan para competición es "competencia o rivalidad de quienes se disputan una misma cosa o la pretenden". Vamos, dicho de otra manera, el cicloturismo viene a ser hacer una salida con otros muchos cicloturistas para disfrutar de una ruta mientras damos unos cuantos pedales, mientras que la competición es el hecho de salir a tope para ganar al que llevamos al lado. Las marchas cicloturistas deberían ser eventos donde se utilizara la definición que pone la RAE, pero cada vez quedan menos eventos con esta mentalidad. Con el paso de los años, nos hemos encontrado con más marchas que realmente se han convertido en competiciones encubiertas, con sus correspondientes clasificaciones y toma de tiempos. Nos encontramos con ciclistas que entrenan casi como profesionales para una cicloturista en concreto, y que lo único que buscan ese día es alzarse con la "victoria" en la marcha correspondiente. Nunca he comprendido esta actitud hacia este tipo de eventos populares, las cosas como son. Me parece que si nuestros objetivos están en ir a dar el todo por el todo para lograr una victoria, lo suyo sería sacarse la licencia Master y emplearnos a fondo en lo que realmente es una competición, pues es donde podemos demostrar nuestra calidad como ciclistas y que nuestros entrenamientos están dando sus frutos. Lo que no veo lógico es que haya muchos ciclistas que entrenen para disputar, y se metan en las marchas, porque ahí no hay competición.  

Pero, ojo, no solo culpo a los ciclistas, no debemos olvidarnos de que, si un participante sale a disputar, realmente es porque desde la organización se ha permitido que ocurra esta situación. Una marcha cicloturista no es una carrera, por lo que creo que en estos eventos no se debería permitir, por parte de la organización, que haya gente que se lo tome como una carrera. Puedo entender que en una subida se deje algún tramo libre para picarnos en alguna subida, pero al acabar ese tramo, parada, reagrupamiento, y a seguir rodando todos juntos. Me parece que ésa es la mejor idea para hacer una cicloturista, dejar algún tramo libre, y el resto, todos juntos.  

Muchos podéis echarme en cara que en los eventos populares son, para muchos, lo que para muchos ciclistas son las cicloturistas, y perfectamente yo soy un ejemplo de persona que ha salido a disputar eventos populares de atletismo. Como matiz, habría que añadir que hay una diferencia importante entre los eventos populares ciclistas y atléticos, una palabra importante. Resulta que mientras que en ciclismo decimos "marchas cicloturistas", en atletismo decimos "carreras populares". Y quizá, ésa diferencia, esa palabra podría ser la clave a introducir en el cicloturismo actual, pasando a denominar "carreras cicloturistas" a muchas marchas que ahora mismo se hacen llamar así, marchas, pero que en realidad tienen más de carrera cicloturista. En el momento que las llamáramos así, sí aceptaría que haya ciclistas que salieran a competir y cicloturistas que salieran a competir, igual que entiendo que en las carreras populares de atletismo haya corredores que salgan a disputar y corredores que solamente salgan a disfrutar de una mañana de atletismo popular en su estado puro. Pero, mientras tanto, seguiré defendiendo a las marchas cicloturistas como eventos no competitivos. 

Cambiando de tercio, nos vamos a las bicicletas. Éste tema me resulta un tanto sangrante. La industria siempre ha utilizado a los ciclistas profesionales como espejos para mostrar sus tope de gama en cuanto a material se refiere, y normalmente han prestado gran parte del material ciclistas de última generación a revistas especializadas en el sector ciclista. Lo de los profesionales puedo entenderlo, pues al fin y al cabo necesitan buen material para competir y demás, pero no acabo de ver demasiado lógico lo que estamos viendo en muchas de las revistas que comentaba. Pienso que en estos medios, que suelen ser leídos en una cantidad muy considerable por cicloturistas, creo que deberían dejar un poco de lado el hecho de probar material de tan alta gama o, por lo menos, de un precio bastante elevado, y empezar a probar material  más enfocado hacia un uso no competitivo, con precios no tan elevados, y mostrándonos, además, las partes negativas del material que prueban y siendo sinceros en todo momento, porque si hay algo que me revienta, es que me digan que, por ejemplo, una bicicleta de 5000 euros sea mucho mejor que otra que ronda los 1500 euros, sin darme ninguna demostración clara de por qué una es mejor o peor que la otra más allá del tema económico, como he visto en más de una ocasión. Hablo de bicicletas, pero lo mismo sucede con equipaciones, GPS o incluso con las gafas de sol específicas de ciclismo, algo también un tanto relativo, pues resulta que, sin ir más lejos, el martes pasado mi padre iba a darse una vuelta en bicicleta y, al olvidarse las gafas de ciclismo, se cogió unas de sol que suele utilizar para ir por la calle, y aun no le he oído quejarse de que ésas fueran más incómodas para pedalear. Es un mero ejemplo, pero ahí lo dejo.  

¿Por qué he dicho todo esto de los medios, los profesionales y la industria en el párrafo anterior? Porque nosotros, como usuarios no competitivos de la bicicleta, es decir, como cicloturistas, no necesitamos ese material para montar en bicicleta. Creo que necesitamos material un tanto más sencillo para poder montar, un material que nos pueda llevar y traer sin darnos guerra. No digo que nos vayamos a comprar una bicicleta del supermercado de la esquina, pero sí digo que la inmensa mayoría de los productos que están probando en estos medios, a un cicloturista le sobra. Para mi gusto, las bicicletas tope de gama cicloturistas rondan los 1500 euros. Por ese precio, nos vamos a encontrar una señora bicicleta que perfectamente va a suplir nuestras necesidades deportivas. En el caso de que nos guste llevar el cambio electrónico de Shimano, unas ruedas de perfil alto de Mavic o un manillar de fibra de carbono de Campagnolo, nos va a tocar desembolsar una cantidad de dinero considerable. Pero, aunque una bicicleta así queda muy bonita (éso para nada lo voy a negar), creo que a un nivel cicloturista, nos sobraría material. 
Nos vemos... haciendo deporte, claro.