domingo, 26 de mayo de 2013

Crónica del II Cross Popular Bosque de Valorio

Salida de la categoría Absoluta.
Hoy se ha celebrado el II Cross Popular Bosque de Valorio, con una gran respuesta por parte de los corredores de las diferentes categorías y también de los Andarines. Hasta el bosque zamorano se han desplazado varios equipos atléticos: Mesa de Valorio (tanto en la organización como en los corredores), Atletismo Zamora-Repostar, Vino de Toro, Correcaminos del Duero, La Bañeza... Y, cómo no, varios atletas populares que venían a disfrutar de una mañana que se presentó muy buena para la práctica del atletismo.
Allí, como no podía ser de otra forma, estuvimos unos cuantos integrantes del Atletismo Zamora-Repostar, intentado dejar el nombre de nuestro club lo más alto que podamos. Empezamos muy bien la mañana, pues Raquel y María hacían podio en su categoría, entrando segunda y tercera respectivamente, David entró también tercero, mientras que Steven (cuántos kilómetros nos hemos metido juntos para las piernas tanto compitiendo como entrenando), ganó en su categoría sobre un recorrido de 2000 metros por los caminos de Valorio. Después de esa categoría, venía la Absoluta, y allí el Club estaba representado por cinco integrantes. además, había varias liebres de diferentes equipos. Antes de colocarnos en la línea de salida estuvimos hablando con Teo sobre cómo nos podía ir la carrera. Tinín era el candidato a llevarse la victoria. Fijaos cómo nos tiene ya fichados Teo a todos los zamoranos, que nos dijo cómo desarrollaría Agustín la carrera y lo acertó de pleno. Luego nos estuvo contando un poco nuestra estrategia, aunque él estuvo por el recorrido indicándonos lo que debíamos hacer y dándonos ánimos.
De delante hacia atrás: Manuel Gallego, Alejandro Vicente
(Atletismo Zamora-Repostar) y Agustín Ruiz (Vino de Toro).
 
Colocados en la primera y segunda fila había muchos amigos. Mientras nos daban la salida, estuve hablando algo con Raúl, del Correcaminos del Duero. La salida no fue de esas que se forman mogollones y acabas encerrado. No sé si el salir en primera fila afectó, seguramente sí, pero el hecho es que tuve el espacio suficiente para poder colocarme bien y evitar, además, tropezones con otros atletas. Una vez que ya estábamos encaminados hacia los Pisones, nos colocamos en cabeza un grupo que, según la referencia que nos dio Teo cuando pasamos, constaba de unos 12 corredores. Entre ellos estábamos Manuel, Roberto, Agustín (a la postre, vencedor de la prueba), Raúl, Rabadán y yo. No fue muy rápida, yo me notaba bastante cómodo, aunque eso duraría poco, pues enseguida se empezó con los cambios de ritmo. Primero fueron Raúl y Roberto los encargados de subir el ritmo. Agustín, como bien nos había indicado Teo, se limitó a ir al principio en la parte trasera del grupo. Finalmente, cuando íbamos ya en el camino paralelo al carril bici, decidió ponerse él a liderar el grupo, y ahí fue cuando, poco a poco, comenzó mi personal sufrimiento. Demostró que, aunque lleva muchos años compitiendo en atletismo, aún lleva algo de ciclista y así, en parte, leyó la competición como si fuera un ciclista. Comenzó a dar tirones, intentando no dejar mucho hueco para que no le pasara nadie. Pegó un cambio bueno y finalmente Roberto y Raúl se fueron con él. Conseguí, después de un buen rato, volver a enganchar con ellos en la zona del carril bici, aunque me volverían a dejar. Llevaba a Raúl bastante cerca, pues había ido algo descolgado. Cuando llegamos a la subida del Puente Croix (la única fuerte de la jornada), Raúl se me volvió a ir en la zona de arriba, las más dura  y donde peor lo pasé. No conseguí volver a enganchar con él en toda la bajada que después nos venía (una bastante larga). Por cierto, daba gloria ver bajar a estos tres atletas. Una vez que ya estábamos abajo y de nuevo por los Pisones, conseguí enlazar con Raúl. Me puse a su rueda para recuperar un poquito, entre la subida y la paliza para cogerle estaba ya muy castigado. Tras unos pocos metros, veo que estoy algo mejor y le tenso. De repente, Raúl tuvo un problema y se fue al suelo. Giré para ver qué había pasado, pero, como lo vi de pie, pensé que se había equivocado, luego me comentaron mi madre y mi hermano que había besado el suelo. Aproveché esta situación para apretar un poco más. Cuando enfilé la última recta, bastante larga, ya sí que di todo. Miraba el reloj: 3:15 min/km y 201 pulsaciones. Casi mejor no mirar. Llegué a meta muy reventado, pero con la ilusión de que subiría al podio. ¡Vaya alegría!

Llegando a la meta.
Después de llegar a la meta, estuvimos un buen rato hablando con varios corredores, incluidos los que estaban en la organización. Como curiosidad, José Manso, que estaba de speaker de la prueba, me hizo unas cuantas preguntas con el micrófono. Fue todo un orgullo que alguien como nuestro querido ultrafondista me haga unas preguntas cuando está de speaker.
En la entrega de trofeos se encontraban algunos políticos y Jon García, gran deportista que hace taewondo (creo que no haberme equivocado al escribirlo). Allí el Atletismo Zamora-Repostar tuvo mucha gente. en la Sénior estábamos Roberto, Raúl y yo como primeros, pero solo subimos Roberto (primero) y yo, que en esta categoría al ganar a Raúl fui segundo. Aquí podéis ver un par de fotos:
En el podio como segundo Sénior.
Con Jon García.

En definitiva, una gran mañana de atletismo en Valorio. La organización estuvo muy bien, todo bastante bien señalizado (quitando algún cachito que me tocó preguntar según pasaba, pero sin importancia).


 
 
 
 
No podía faltar esta foto de grupo. No estamos todos, solo algunos. De derecha
a izquierda: Teo, Soraya, Pilar, César, Manuel y un servidor. El niño pequeño es
David, tercero en su categoría.
 
 
 
 


1 comentario:

Anónimo dijo...

Alejandro ,me ha gustado mucho tu artículo sobre el cross de Valorio.
Enhorabuena por tu tercer puesto absoluto.
Sera.-